¡No quiero ser una mujer perfecta! ¿Y tú?

¡No quiero ser una mujer perfecta! ¿Y tú?

Llevo tiempo observando que la mayoría de las mujeres ejercemos hacia nosotras mismas un nivel de exigencia desmesurado.

Si echamos la vista atrás la mujer era el sexo débil y no tenía  derecho a participar de la misma manera que un hombre en la vida, quedando relegadas sus funciones al cuidado de la casa, del marido y los hijos. 

Es evidente que la posición en la que el universo femenino se encuentra actualmente es radicalmente diferente…más positivo y libre.

Me congratulo enormemente de ello puesto que las mujeres servimos para muchas más cosas que cuidar estupendamente de nuestros hogares y familia.

Lo que me genera cierta desazón es ver en el punto en el que nos encontramos ahora mismo.

Me explico:

Es comprensible que una mujer tenga deseos de poder estudiar, conocer mundo, tener un trabajo donde desarrollar su potencial, ser madre, tener una pareja que la aporte respeto o en realidad permanecer soltera sin que por ello se generen críticas ácidas sobre su persona. Todos estos objetivos son loables.

Lo que ya no me gusta tanto es que intentando conseguirlos pierda su genuina personalidad, su capacidad de sentir, olvide sus valores, manipule su sensibilidad y emotividad, y cree un personaje de sí misma que se convierta finalmente en una identidad real que haya sacrificado el alma intentando demostrar al resto del mundo que es una mujer perfecta. Eso me da muuuucha lástima.

Quizá fruto de esta sociedad, que de vez en cuando muestra trazas de inhumana e insensible y que casi siempre revela claramente el alto grado de competitividad intrínseco, las personas perdemos la coherencia al igual que se perdería la seguridad ante la posible llegada de un tsunami.

El caso es que independientemente de todo, no debemos perder el punto de equilibrio entre todo lo que nos rodea.

Ahora mismo las mujeres actuales se exigen un nivel de perfección que las puede llevar a convertirse en meros robots obedeciendo órdenes internas e intentando pasar un examen diario que las haga merecedoras del título de: mujer perfecta (guapa, atractiva, seductora, joven, inteligente, resolutiva, independiente, con un buen trabajo, deportista, sana, amante/esposa, hija-madre-tía-sobrina-abuela ejemplar, amiga de sus amigas, controladora de la estabilidad del hogar, aventurera, buena cocinera, lectora incansable de las últimas novelas publicadas, actualizada y a la última en todas las tecnologías del momento:bloggera, twittera, facebookera, etc..)

Desde mi punto de  vista hay que relajarse un poco porque con ese nivel de exigencia es posible que todo se nos vaya de las manos.

Yo observo el mundo y en ocasiones veo a mujeres demasiado obsesionadas con la perfección, y eso va unido a conseguir cumplir perfectamente los siguientes puntos:

1.- Mantener un físico de escándalo (dietas, sesiones maratonianas de gym, si queda algún gramo en tripita, cintura, cadera o cartucheras hay que enfundarse en una faja “quita el aliento” que en cuestión de segundos hace perder “visualmente” dos tallas de contorno, si la faja no gusta existen otras opciones también efectivas,  se puede invertir cierta cantidad de dinero en productos cosméticos como cremas  hidratantes, nutritivas, anti celulíticas, anti estrías, reafirmantes, tonificantes, anti ojeras, anti bolsas, anti arrugas, serum, contorno de ojos aunque si se requiere rapidez lo mejor es la “cirugía”: mesoterapia, radiofrecuencia, aumento de pecho, abdominoplastia, liposucción, botox, y mil doscientos cincuenta y tres tratamientos quirúrgicos posibles).

2.- Mostrarse siempre impecables ante cualquier ocasión teniendo al alcance un amplio vestuario (para estar en casa, ir a trabajar,  fiestas,  salir a cenar con amigos, disfrutar del campo o mar), un  número casi ilimitado de complementos, zapatos (peep toes, botas, bailarinas, sandalias, mules, plataformas, cuñas, espartos, de salón, chanclas, deportivas, alpargatas), productos de maquillaje y peluquería en todas sus versiones posibles. Y por supuesto estar preparada para cualquier inclemencia, contratiempo o situación imprevista. Para ello el bolso (gran aliado) estará equipado con todo lo necesario: pañuelos, kit básico de maquillaje y manicura, toallitas anti brillos, tiritas, paracetamol, ibuprofeno, antiácido, el compeed ampollas para cualquier rozadura del zapato, kit de higiene dental,  compresas, tampones y toallitas higiénicas, unas medias de repuesto o dos por si se rompe la de repuesto, spray anti-manchas, laca, peine, horquillas, suero fisiológico para los ojos, toallitas desodorantes, un preparado de costura con su tijera, aguja, hilos varios, imperdibles y botones, chicles, caramelos,  una barrita energética, el cuelga bolso, un par de bolsas de plástico bien dobladas… Y seguro que me olvido algo. Vamos que un bolso de estos nada tiene que envidiar a la tripa de Doraemon. Lo único negativo es que llevarlo colgado sobre el hombro provocará con el paso del tiempo una desviación de la columna inevitable. 🙂

3.- Demostrar ser la mejor de las madres. Ejercerán un absoluto control de cada gesto, movimiento, parpadeo, pipí o popó, eructo, sonrisa o lagrimita que su hijo dé a lo largo del día. Será primordial conseguir que el bebé acabe completamente las tomas del desayuno, comida, merienda y cena que previamente han sido elaboradas con los ingredientes pesados en la báscula digital para que las medidas de cada alimento sean perfectas. Por supuesto que su niñ@ será el que vaya 2 percentiles por delante de la norma, el que haga cosas más llamativas para la edad que tiene, el que está mejor alimentado, mejor cuidado, al que no le asoma nunca un moco por la nariz, el que duerme en la habitación más preparada para su descanso y decorada con los detalles infantiles más adecuados, el que se duerme y se despierta a las horas indicadas por el pediatra con una precisión milimétrica y controlado todo ello con un reloj suizo.

Según sus hijos crezcan, supervisará de una manera rigurosa, inflexible y severa  su comportamiento, actitud, crecimiento, desarrollo tanto físico, como intelectual, mental y personal, no dejando ni un cabo suelto que pueda provocar descontrol en la supuesta eficacia de su método para asumir  responsabilidades maternales. Posiblemente impida la espontaneidad que estos niños deberían tener en su día a día, en el nacimiento de su personalidad y en el desarrollo de su carácter todo ello para seguir teniendo la batuta bien retenida y diploma de supermadre.

(En este punto debo decir, que yo también soy madre y comprendo que un hijo es lo más importante del mundo. Ser madre es la tarea más seria a desarrollar por una mujer y debe intentar hacerse con todo el amor, cariño, dedicación y esfuerzo, cuidando de hacerlo lo mejor posible para garantizar que el pequeño tenga una infancia, adolescencia, pubertad y juventud sana y adecuada pero…sin promover que eso sea un escaparate para pavonearnos o quitar el protagonismo al propio niñ@) 

4.- Presentar un perfil laboral magnífico liderado por un currículum digno de enmarcación adornado con un listado de recomendaciones de antiguos superiores. Ante esta faceta la perfección debe quedar demostrada contra viento y marea, y verificada la capacidad de resolución ante las responsabilidades inherentes al puesto desempeñado. Suele hacerse gala de la competitividad y agresividad en el trabajo en equipo, donde primordial es evitar que quede alguna duda ante la afirmación contundente y rotunda de ser ella la opción más eficaz de toda la plantilla. Cada minuto en el puesto laboral será un escaparate a su eficacia, eficiencia, efectividad, validez y brillantez. Cualquier error, fallo o equívoco puede hacer tambalear esta etiqueta honorífica de mujer 10.

5.- Disfrutar de una vida amorosa digna de la envidia de todas las demás féminas de este mundo y de los mundos paralelos que puedan existir. Muy importante distribuir una imagen de pareja idílica en la que no falte un marido/novio guapísimo, elegantísimo, atento, bien situado, con éxito profesional, deportista, con buen humor, inteligente y que constate con cada pestañeo y mirada su amor eterno. Este punto a cumplir por la mujer perfecta es complicaete porque no depende únicamente de su implicación sino que basa su éxito en que sea la propia pareja la que transmita a través de su forma de vivir que ella es el ser más maravilloso del planeta.  En realidad hay un buen porcentaje de hombres maravillosos, admirables con virtudes dignas de grandes elogios pero una mujer perfecta es evidente que necesita a su lado al hombre perfecto y…¿Esto es posible? (me refiero a la perfección que la mujer perfecta necesita a su lado, no a lo que yo entiendo por hombre perfecto).

A estos puntos se les podrían unir otros muchos pero prefiero parar aquí para no seguir aumentando presión, que ya es mucha.

Quizá los problemas aumentan considerablemente cuando esta mujer que se auto exige tantísimo, que invierte todo su esfuerzo en convertirse en inmejorable, se pone a examen. Es entonces cuando analiza todos sus movimientos y se pone a corregirlos. Por supuesto que será severa, estricta y dura consigo misma, no podría ser menos. Analizará bajo el microscopio de sus ojos los errores cometidos, y posiblemente su autoestima será la más perjudicada, pasando de sentirse casi una diosa a deducir que es un mujer imperfecta incapaz de conseguir la admiración del resto, y lo que es mucho más importante la admiración propia.

Reconozco que en algunos puntos de los detallados yo también he sido tentada por ese intento de la excelencia pero…además de agotador es absolutamente IMPOSIBLE. De humanos es la imperfección y también la capacidad de aprender y mejorar aunque sin perder el control de lo que resulta adecuado, lógico, conveniente y saludable.

Me gustaría terminar animando a todas mis vecinas de este mundo para que sean buenas consigo mismas, y se permitan ser condescendientes:

NO ES NECESARIO SER UNA MUJER PERFECTA…ES PERFECTO SER UNA MUJER FELIZ 

 

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Mi cuento: “Desvelando el gran secreto”

Mi cuento: “Desvelando el gran secreto”

Mi cuento lo escribí hace ya algunos añitos, y como tantas y tantas cosas, con la intención de dar algo especial a mi hijo.

Como para cada madre del mundo, mi hijo para mi es el ser más especial de este Universo, y por tanto intento darle lo mejor de mí.

Voy a remontarme al tiempo en el que Adrián tenía unos 10 años, y en inicio de las fechas navideñas. 

El niño ya empezaba a hacer preguntas sobre la Navidad, los Reyes Magos, cómo estos personajes podían repartir los regalos en tantos sitios a la vez, etc, etc…

Yo cada vez que le escuchaba verbalizar esas dudas (que nos han surgido a todos en un momento determinado de nuestras vidas) me entristecía, sabiendo que en poco tiempo desaparecería la gran magia de la Navidad, dando paso a otra etapa maravillosa pero…diferente.

Mi tristeza se transformó rápidamente en un gran proyecto: intentar que esa magia perdurara el mayor tiempo posible aun descubriendo el gran secreto. Y se me ocurrió intentar escribir un cuento.

Sinceramente dudaba de mi capacidad para hacerlo, pero el empeño y la ilusión creo que fueron el motor de arranque, la inspiración y la energía necesarias para que finalmente se hiciese realidad.

Lo más inolvidable y especial para mí fue todo el show que montamos para que el cuento llegase a las manos de mi hijo y lo que ocurrió en esa Navidad.

Una vez escrito el cuento, pensé que tenía que parecer venido de un lugar mágico y entonces decidí montarlo de manera un tanto artesanal. Después de horas dedicadas a la fabricación, hice un envoltorio muy chulo, lo metí en una caja de color plateado y puse los datos de Adrián (nombre, apellidos y dirección). Sin que se notase uno de nosotros salió de casa, dejó la cajita sobre el felpudo, llamó tenuemente a la puerta y se escondió. Hicimos que él mismo abriese la puerta y se encontrase con esa caja a su nombre.

Como en casa cada uno abre su propio correo, él se fue a su habitación y abrió la caja. Leyó la pequeña carta inicial y seguidito se puso a leer el cuento de principio a fin en una sentada (no es muy largo, unas 25 páginas). Durante unos días no comentó a nadie sobre el contenido de la caja, pero después todo lo que vivimos fue muy especial.

Llegados a este punto, y visto el gran resultado,  me decidí a intentar registrar mi cuento para que estuviese protegido y quedase constancia clara de que era algo propio. Pasaron unos meses, mientras en el Registro se valoraba el contenido y un día me llegó la confirmación: “Desvelando el gran secreto” había quedado registrado a mi nombre.

Me sentí con ello tremendamente  feliz.

Desde entonces algunas personas que conocen sobre el cuento me han hecho encargos del mismo para regalarlo a sobrinos, nietos o hijos de amigos que están en la misma circunstancia que estuvo Adrián. Para ellos sigo haciéndolo de forma artesanal, con mucho cariño y personalizado, poniendo en algunos momentos del cuento el nombre del niño o niña al que va dirigido, para darle la mayor veracidad. Como dice en el propio cuento

“Eres uno de los niños que este año ya son “tan grandes”, que están preparados para poder descubrir uno de los grandes secretos del mundo.

 ¡¡¡No pienses que es un mérito que se consigue sólo con la edad o la altura!!!

  Es algo bastante más complicado que eso. No todos los niños o niñas aunque sean altos pueden desvelar este gran misterio. Lo más importante de todo, es tener un buen comportamiento en el día a día y cumplir con las obligaciones (en el colegio, con los padres, con los profesores). “

libro

Reconozco que mirando hacia atrás… cada vez me siento mejor habiendo hecho este regalo a mi hijo en esos momentos en los que la mayoría de nosotros hemos sufrido decepción y tristeza al descubrir que los Reyes Magos…no son tan “magos” 😉

Quizás pueda darse el caso de que alguna persona estuviese interesada en conocer más sobre el cuento o incluso comprar un ejemplar de “Descubriendo la Realidad”  personalizado.

Para consultas, preguntas, dudas de cómo hacerse con uno, estoy localizable en el email: angelarbk@hotmail.com y gustosamente contestaré a cualquier consulta.

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Mis cuadros se van de casa unos días…

Mis cuadros se van de casa unos días…

Esta es la segunda vez que me quedaré con las paredes de mi casa desnudas, vacías de contenido, sin mi esencia.

Es lo que tiene decorar tu hogar con tus propias creaciones y no con los cuadros estilosos que venden en Ikea, y que por cierto quedan muy bonitos. En Abril, durante quince días, mis cuadros…esos pedacitos de subconsciente se volverán a mostrar a personas desconocidas.

Es algo que ha sucedido espontánemente, aunque no sin antes haber sembrado una semillita solicitando el Centro de Exposiciones para mis cuadros.

Cuando ya había dado por desestimada tal solicitud…y me había hecho a la idea de que no tendría esta oportunidad, va y suena el teléfono poniendo sobre la mesa lo que ya había eliminado de mi posible futuro. Es curioso como el destino te da una sacudida y te hace ver que en esta vida no hay que perder ni la ilusión, ni la esperanza; hay que mantenerse optimista!!

Reconozco que ante las dificultades que entraña para mí tener durante dos semanas el tiempo necesario para dedicarlo a este proyecto, estuve a punto de dejarlo pasar tristemente. Menos mal que decidí intentarlo por lo menos…

Y ese intento un poco a la desesperada y vacío de creencia en un final feliz, dio nuevamente al destino otra oportunidad para arrearme la segunda sacudida del día, con otro mensajito implícito indicando que “si no lo intentas seguro que no lo consigues, y si luchas por ello, lo mismo te sorprendes con tu objetivo conseguido”

Para tal hazaña, he tenido la suerte de contar con la ayuda y apoyo de unas cuantas personas: mi madre (que se ha ofrecido a estar en el Centro de Exposiciones cuando yo no pueda), mi marido (que me ayudará en la logística y montaje de le exposición), mi jefe (que me ha concedido 3 días libres para poder estar allí), mi compañera de trabajo (que me ha cambiado el turno y así puedo librar las dos tardes de los viernes) y mi hijo (que también se ha ofrecido para estar algún ratejo que yo no pueda), debiendo mostrarles a todos mi más sincero agradecimiento.

Tampoco puedo olvidarme de agradecer todas las muestras de apoyo y felicitaciones recibidas en cuanto familiares y amigos se han enterado. ¡Qué suerte tengo!

En definitiva que entre el 1 y el 14 de Febrero estarán todos mis pequeñines en el Centro de Exposiciones Castilla de El Escorial y me hace una tremenda ilusión haberlo conseguido.

Flyer

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