Vivir con coherencia

Vivir con coherencia

Observo mucho el mundo que me rodea, las relaciones personales de quien conozco e incluso las mías propias, y después de un buen análisis puedo constatar que en muchos casos somos totalmente injustos con nuestros actos.

La coherencia humana en muchas ocasiones no tiene una explicación razonable ni razonada.

Existen personas que se acercan a nosotros con buenos propósitos, interesantes intenciones, con cariño y amor, simplemente con la idea de facilitarnos la vida. Nos quieren, y por tanto querrían vernos crecer como personas y conseguir el objetivo de ser felices. Sus palabras, gestos, preguntas siempre van unidas al mejor de los propósitos: nuestro bienestar.

Suele suceder que los consejos, argumentos y comentarios que nos vienen de estas personas, muchas veces, los entendemos como una intromisión en nuestra vida, como meros reproches y críticas a nuestros actos, sin pararnos a pensar la real motivación de los mismos, generando como resultado hacia ellos unas respuestas por nuestra parte frías, distantes, molestas y dolorosas.

Está claro que deberíamos tomarnos el tiempo necesario para realmente ver si hacemos bien contestando de esa forma o estamos dando patadas verbales a la gente que más se preocupa por nosotros.

Que menos que agradecer el interés en nosotros y contestar de forma educada y afectuosa.

No es necesario dar información que no queremos dar, pero no por ello se deben perder las formas ni la educación. Las personas que reciben nuestras respuestas tienen un corazón que siente y padece, no lo olvidemos.

Aquí os dejo una propuesta:

“Sed justos en vuestras reacciones y no olvidéis quien os quiere de verdad”

En contraposición a esto hay ocasiones en las cuales seguimos ofreciendo nuestra cara más amable a quien ha sido causante de nuestras lágrimas o desdichas.

Esto tampoco está bien…

No es lógico que quien siembra tormenta recoja rayos de sol.

No es que sea necesario ni positivo tener un libro de rencores con los nombres de esas personas que nos han hecho infelices, pero si un sentimiento coherente basado en valoraciones justas que debemos aplicar.

Si alguien que entró en tu vida, no tuvo ningún reparo en ponerla patas arriba sin demostrar remordimientos ni ofrecer disculpas, y mucho menos molestarse en reparar el daño causado, lo mínimo es no dejarle entrar nuevamente, si así lo solicita.

Suele ser una labor muy difícil remontar las decepciones y situaciones negativas sufridas por el trato que otros nos proporcionan. Incluso en ocasiones, esos comportamientos desconsiderados hacia nosotros nos pueden llevar a que diferentes traumas se produzcan y nos deterioren la autoestima.

De estas situaciones hay que aprender, no queda otra…

No es muy normal compensar a estas personas que nos han dañado, con un asiento preferente en nuestro día a día.

Nada de poner la otra mejilla, en tal caso cubrirse las dos por si las moscas.

Hay gente que debemos invitar a irse de nuestras vidas porque, aunque hayan tenido un papel protagonista en el lado más difícil u oscuro de la misma, su simple existencia en nuestro presente sólo puede garantizarnos que los mismos problemas se repitan constantemente.

Se puede perdonar y olvidar, pero no se debe mantener en nuestras vidas a quien rompe el equilibrio y la armonía. 

Debemos ser inteligentes y aprender a vivir con coherencia.

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¿Apego? ¡Por supuesto que sí! Pero sin dependencia…

¿Apego? ¡Por supuesto que sí! Pero sin dependencia…

Cosa típica en mí no seguir las corrientes del momento o discrepar de las tendencias de moda.

En este caso se trata del movimiento Anti-Apego que circula por norte, sur, este y oeste de este planeta terráqueo.

Hay mil y un libros de auto ayuda tratando el tema a conciencia, cientos y cientos de artículos de índole psicológico o terapias centradas en ese gran mal de nuestra época: “El Apego”.

El caso es que yo no lo veo tan claro.

¿Es un problema? ¿Quizá es un demonio? ¿Puede tratarse de una trampa? ¿Estamos ante una enfermedad contagiosa? ¿Qué es el APEGO?

Según nuestra Real Academia Española de la Lengua la palabra “Apego” significa “Afición o inclinación hacia algo o alguien”.

Perdón por no salir corriendo despavorida ante tal revelación.

¿Dónde reside el problema de tener apego?

Sinceramente no veo el peligro de contar con la característica del apego en la propia personalidad. En verdad lo que considero totalmente nefasto para el individuo es no tener esa capacidad de afecto, estima o cordialidad.

Creo que en realidad se confunden las cosas y se dan mensajes equivocados.

La información que circula está convirtiendo a las personas en seres totalmente “light”.

¿Gente desnatada? ¿Personas light? ¿Seres con 0% apego?

Utilizo estos términos propios de calificar alimentos de dieta, para definir a sujetos que NO se vinculan emocionalmente con sus cosas, mascotas, trabajos, familiares, pareja, amigos, posesiones, etc…

¿Por qué no se vinculan/apegan?

Según las teorías para sentirse libres, sin cadenas. Para no sufrir, entristecerse o sentirse afectad@ cuando esas “cosas/personas” ya no están o no quieren estar a nuestro lado.

Emoticono sorprendido

Y eso en mi opinión no es nada positivo. Mi conclusión es que:

El apego es como un efecto secundario (no perjudicial) del amor que sentimos hacia las cosas, personas o situaciones que nos rodean y nos aportan algo positivo en el día a día, en la propia vida. Por supuesto que sí “esas cosas o personas” adornan tu vida las quieres tener en ella, las valoras y las consideras importantes, pero…en su justa medida“.

 Gente Feliz

El gran problema, peligro, error o amenaza se genera cuando el afecto, el apego que se siente hacia lo que adereza nuestras vidas se transforma o muta en una DEPENDENCIA ABSOLUTA convirtiendo al sujeto en cuestión totalmente ADICTO.

Se llega al punto en que “si no lo tienes no eres feliz…”, “si no está a tu lado la vida no tiene sentido…”, “si no lo tienes es porque no eres lo suficientemente bueno para poder disfrutar de ello…”,  “si no quiere estar contigo es porque hay algún defecto en ti mismo que no te hace merecedor de su amor…”, “si no lo consigues eres una persona fracasada…”

En definitiva: Lo que antes era agradable, formaba parte de la armonía e intensificaba la felicidad…ya sólo aporta decepción, frustración, tristeza, agobio, pensamientos dañinos, ataques directos a la autoestima y valoraciones erróneas totalmente destructivas. Todo ello unido a posibles comportamientos inadecuados que generarán una gran bola de nieve que aplastará al protagonista de la acción.

Ese complemento maravilloso ha pasado a convertirse en más importante que el propio sujeto.

¡He aquí la gran pista y el punto de peligro, el problema o la trampa!

Se ha pasado de un simple y llano apego a una destructiva relación dependiente.

Muy importante es ser conscientes que este problema no es otra cosa que el síntoma de algo mucho más grave: AUTOESTIMA DETERIORADA.

www.serfelizesgratis.org

www.serfelizesgratis.org

La persona que depende de algo externo a sí misma para ser feliz es que “NO SE QUIERE A SÍ MISMA”, “NO SE VALORA POSITIVAMENTE”

Conclusión: Hay que evitar a toda costa generar “DEPENDENCIAS” o “VINCULACIONES TÓXICAS

Pero ante todo: Hay que tener la autoestima funcionando perfectamente.

I love me

Hace tiempo dediqué una entrada a este asunto que se llama “Operación autoestima OK” si os apetece leerla sólo hay que clicar en el nombre de la entrada 🙂

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Aceptando mi lado oscuro…

Aceptando mi lado oscuro…

Tiempo atrás tomé una importante decisión…

“Vivir la vida intentando estar en armonía conmigo misma”.

Ni que decir tiene, que esta decisión es imposible ponerla en práctica de forma instantánea sino que requiere de un aprendizaje, de un entrenamiento y un gran esfuerzo personal, que no resulta simple ni sencillo.

La armonía con uno mismo es de las asignaturas más difíciles que aprender en la vida (o por lo menos así opino yo).

Y además no existe ningún libro de texto o tutorial que te indique con detalle cómo conseguir esta meta.

En mi caso activé el “on” y decidí en primer lugar hacer un análisis de mi personalidad y después definir los cambios que sería importante llevar a cabo para llegar a ser “mi yo deseado”.

El concepto real de esta transformación es puramente mental, emocional y psicológico.

Está claro que hacer una radiografía al lado oscuro es una labor cuanto menos “espinosa”.

Mi lado oscuro

Hablaré por mí al decir que aceptar los defectos requiere de endereza, humildad, templanza, coherencia, sensatez y fortaleza interior. Lo digo porque admitir un par de fallos, incluso tres o cuatro vale, está dentro de lo tolerable para cualquier persona, pero pasar los rayos X e intentar localizarlos todos, toditos, todos…eso puede hundir la autoestima unos cuantos kilómetros hacia abajo.

En fin….

El caso es que después de empeño y dedicación llegué a cumplir mi objetivo de armonizar con la vida.

¡Qué gustazo!

Es tranquilizador tener una cierta capacidad de control y encarar las  situaciones con endereza, racionalidad y paciencia.

Así sale todo mejor y se disfruta al 100%

“Lo recomiendo”.

Lo malo es el exceso de confianza. Es algo que se vuelve en contra.

Quizá he llegado a estar demasiado “tranquila”, excesivamente “segura” de que esto estaba ya conseguido totalmente.

Y cuando uno se duerme en los laureles, pasa lo que pasa.

De repente toda esa tranquilidad estalla.

El lado oscuro que estaba amaestrado y controlado se muestra en todo su esplendor, con total independencia y haciendo oídos sordos a la conciencia, la racionalidad y el sentido común.

El ataque del lado oscuro

¡Me ha pillado de sorpresa!

Y totalmente desentrenada.

Motivada por un rifirrafe doméstico…que en situaciones anteriores no habría llegado mucho más lejos…

La fiera me ha tumbado y dejado K. O.

Por supuesto que se han producido efectos colaterales y quien estaba conmigo en ese momento “Abel” ha sido atacado verbalmente por mi lado irracional.

Es como si se hubiese abierto la Caja de Pandora y desatado la Gran Tormenta.

Un catálogo bien surtido de reproches han salido disparados en todas las direcciones posibles, como si de estrellas ninja (shuriken) se tratase…

300px-Paper_Shuriken

¡Qué vergüenza! ¡Me siento realmente triste con lo ocurrido!

He pasado de una sensación de tranquilidad y armonía, al sentimiento de culpabilidad cubriéndome por completo y arropándome con el manto de la incertidumbre hacia lo imprevisto.

¡Nunca hay que bajar la guardia!

Grave error.

Mis quejas, mis críticas y mis inseguridades se han convertido en armas arrojadizas que provocan heridas a quien no se lo merece.

¡Lamentable!

Lo peor de todo es que hay que conseguir salir del modo “destrucción”. Y eso como ya dije al principio no es ni fácil ni sencillo.

Ahora toca: recuperar la autoestima dañada, reparar el desastre ocasionado por el tsunami “Ángela” y volver a mantener a raya ese lado oscuro que tenía un tono gris plata y de repente hace unos días (por un motivo de categoría: absurdo) ha tornado a negro azabache.

Es muy importante pedir disculpas a los afectados, entre los que me encuentro yo misma, y seguir trabajando en lo que llevo haciendo desde tiempo atrás…intentar ser cada día mejor persona.

El Perdón

Soy consciente de este gran tropezón pero también sé que no es necesario ni nada positivo fustigarse, castigarse, martirizarse, humillarse, promover inseguridades y miedos, o mucho menos recluirse en la gran torre de la desesperación o el desánimo.

Lo verdaderamente importante es aprender de los errores.

Si hace 4 días enfrentaba cada día con armonía y felicidad eso es justo lo que debo hacer nuevamente.

Si hace 4 días me sentía orgullosa de mi evolución como persona debo reparar las grietas creadas y volver a tener el mismo sentimiento.

Para poder dar auténtico y sano amor a los que me rodean y se lo merecen, primero tengo que ser capaz de darme el amor a mí misma.

En fin…

Superar obstáculos

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PROVERBIO DE ANGELA I – “No hay que sentirse superior ni inferior a nadie”

PROVERBIO DE ANGELA I – “No hay que sentirse superior ni inferior a nadie”

Hola!!!

 Comienzo mi blog con una referencia al día de hoy.

 Hoy era un día como otro cualquiera, pero según transcurría minuto a minuto, hora a hora…..mi subconsciente tomaba partido en mi devenir. Jejeje, como ya sabéis los que me conocéis, soy un poco rara; incluso siendo realista….soy muy rara!!!! Pero me encanta ser como soy, lo siento por ese grupo de personas que de vez en cuando me sufren.

Pobrecitos!

Al grano….mi subconsciente me decía mientras iba caminando después de trabajar:

“Es importante en la vida, no sentirse SUPERIOR a nadie, pero tampoco INFERIOR”.

Terminaba la frase con una grosería pero no por ello menos verdad al fin y al cabo:

“Todos cagamos MIERDA”.
Este proverbio puede ayudarnos en esos días que nuestra autoestima se ve dañada por la influencia de otras personas y también para evitar ser nosotros quien provoque daños en la autoestima de los demás.
Errores, malos momentos, dudas, problemas, desilusiones….tenemos todos, nadie se libra. Simplemente nos distingue a unos de otros la “FORTALEZA” para enfrentarnos a ellos.
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