El día a día es un combate contra el estrés.

Primero el despertador, la reticencia de nuestro cuerpo a espabilar y ponerse activo, la coordinación desajustada para elegir el vestuario con cierta rapidez, el tráfico, el transporte público, los inevitables atascos, el sonido molesto de los claxon, el tiempo en nuestra contra si hay que fichar, el volumen de trabajo que nos persigue incesante, el poco tiempo para hacer la compra tranquilamente, ainss!!! Que con tanta prisa olvidé comprar el arroz, jooooo!!! Que había pensado hacer risotto para cenar, pfff!!! Y ahora qué hago??? La inspiración que no llega, los niños con hambre, en la televisión las noticias que no dejan de ser un catálogo de angustias, tristezas y dramas……………………….. Stop!!!! Relax!!!! Stop, Stop!!!

Es necesario parar esto.

De acuerdo que el mundo es un pequeño gran caos. Pero tenemos la posibilidad de parar unos segundos, tomar aire sin prisas, soltarlo con menos prisas todavía y bajar el ritmo/velocidad de nuestra forma de interactuar con él.

De verdad que aplicar relax en las actividades diarias como si de una música de fondo se tratase, es posible. Sólo hay que intentarlo y entrenarse.

¿Te animas?

Vaaamos, hay que ponerlo a prueba y si no notas ninguna mejora… siempre puedes volver a coger con más ganas todavía el estrés diario.

Mañana cuando te despierte la música de tu despertador empieza el día sonriendo, con buena energía, con positivismo, tirando por el retrete cualquier signo de malhumor, pereza y descontento. Si algo empieza a alterar tu calma interior un par de respiraciones profundas y lentas pueden volver a hacerte sentir en armonía.

También puedes empezar ahora mismo y para ello mi propuesta consta de 2 pasos:

1º Llegar a un punto de alegría, armonía, satisfacción, esparcimiento e incluso felicidad. Comparto contigo una música que conmigo funciona:

2º Una vez content@s, deberíamos pasar al nivel de calma y relax. ¿Cómo? Mi proposición en este caso sería:

Y ahora que nada ni nadie cambie tu estado de paz. Así el mundo será un poco mejor gracias a tí 🙂