Un agradable paseo disfrutando de grandes Obras de Arte.

En nuestro primer viaje al País del Sol Naciente (Japón), pudimos descubrir muchas cosas y entre todas ellas un precioso un Museo al Aire Libre en Hakone.

Esta ciudad japonesa se encuentra situada en una región montañosa que forma parte del Parque Nacional de Fuji-Hakone-Izu y pertenece a la prefectura de Kanagawa. Es un lugar muy turístico ya que en esa zona se concentran gran variedad de los famosos Onsen, y en ellos tanto turistas japoneses como extranjeros disfrutan de sus aguas termales, consiguiendo beneficios para su salud y deleitándose con bellos paisajes.

Fue en nuestro 10º día de viaje, en el que visitamos Hakone (箱根), Gora Park (強羅公園) , Sounzan (早雲山), Owakudani (大涌谷) y Togendai (桃源台).

El día comenzó alrededor de las 7.15 de la mañana.

Salimos del hotel y la típica visita al 7Eleven más cercano al hotel para comprar nuestro desayuno.

En mi caso, un yogur para beber de fresas y un bollo que mágicamente me daban las energías suficientes y necesarias para superar toda la mañana de excursión a un ritmo intenso.

El itinerario comienza en la estación de Shinjuku (si alguien quiere sentir agobio real que vaya en cualquier hora punta del día), allí comienza la ruta para llegar en primer lugar a Odawara y coger el Hakone Torzan Railway, un pequeño tren que pasa a través de un valle repleto de árboles y que nos irá elevando unos 300 metros, nuestra parada Chokoku-no-mori (彫刻の森駅 Chōkokunomori-eki) para ver allí el Museo al Aire Libre de Hakone o también conocido como The Hakone Open Air Museum.

Este museo está abierto durante todo el año en horario de 9.00 de la mañana a 17.00 de la tarde, con una tarifa de 1.600 yenes para los adultos, 1.100 yenes para mayores de 65 años o estudiantes de grado superior o universidad y 800 yenes para los estudiantes de grado medio o elemental.

En éste museo se pueden disfrutar de una exhibición permanente de más de 1.200 piezas de arte contemporáneo de artistas japoneses y de todo el mundo (Auguste Rodin, Antoine Bourdelle, Joan Miro, Henry Moore, Constantin Brancusi, Morie Ogiwara, Umberto Boccioni, Lipchitz, Modigliani, Shin Hongo, Emilio Greco, Antony Gormley, Naum Gabo, Susumo Shingu), destacando además un espacio especial dedicado a Picasso, con centenares de sus obras. Una parte importante de la exhibición fue donada por Nelson Rokefeller como símbolo de paz.

¡Qué gran detalle desear Paz con regalos tan bellos!

Así da gusto ver arte, paseando por unos jardines amplios con bonitos árboles y con las obras distribuidas y totalmente integradas en el paisaje. La verdad es que el parque es sí mismo es todo un espectáculo de volúmenes, caminos, árboles, piedras, canales, un entorno que es el marco más maravilloso que el arte puede tener.

Os dejo unas muestras de mis rincones favoritos del lugar:


Una gran guerrera

Siento mucho invadir la imagen de esta gran guerrera, pero no puedo dejar de sentirme atraída por tanto magnetismo, a ver si se me pega algo.

Después de ver esta puede que alguien se sienta tentado a imitar la postura, parece que está dando un gran abrazo a la Tierra, verdad?

En el pabellón dedicado a exponer una muestra de la obra de nuestro Gran Picasso no estaba permitido hacer fotografías. El disfrute de las más de 300 obras del artista (cerámicas, pinturas, bocetos y fotografías) debe quedar guardado en la memoria 🙂

Y un poco de imaginación, creatividad y toque naif??? Un poco????

Y mi favorita sin duda alguna. Ya sé que parece de risa, pero a mi me encanta 🙂

 

¿Qué os a parecido?

Soy consciente de que os he dejado una pequeñita muestra, pero tened por seguro que el lugar merece la pena. Además os puedo asegurar que es perfecto para ir en familia, porque los pequeños pueden jugar con muchas de las obras. Si ese es vuestro caso, creo que los sábados los niños no pagan. 

 

Animaros y si por algún casual visitáis Japón, haced una visita a este museo… os va a encantar 🙂