Herniada, pero Divina y Operativa al 100%

Herniada, pero Divina y Operativa al 100%

¡Hola!

¿Qué tal estás?

¡Qué bueno que viniste!

Me alegra tu visita: ‘gracias

En la entrada de hoy voy a compartir una experiencia que viví el pasado año y que me llevó por el camino de la amargura durante varios meses. Días, en los que sufrí mucho dolor físico y que me dejaron muy tocada mentalmente.

¿Por qué compartir los momentos malos, las experiencias negativas?

¿No sería mucho mejor compartir sólo los momentos felices y memorables?

Pues creo que de las experiencias difíciles aprendemos mucho más, y compartir este aprendizaje puede resultar de gran utilidad para otras personas que pasan por situaciones similares, e incluso para uno mismo en el caso de revivir momentos parecidos.

Por tanto, empiezo a relatar    ‘Herniada, pero Divina al 100%’

 

Como en la mayoría de las ocasiones, los grandes males empiezan siendo pequeñas molestias a las que no se les da demasiada importancia. El caso es que un día de hace ya muuucho tiempo, sin ton si son me desperté con un fuerte dolor de espalda. Sinceramente, el día de antes no había hecho deporte, ni cargado peso especialmente pero el dolor se estaba manifestando con o sin motivo previo.

Ni por un momento pensé en quedarme en casa para ir al médico, y preguntarle qué estaba pasando. Junto con mis molestias, me fui a trabajar, ese día y los siguientes.

La cosa iba empeorando así que un día en horario de descanso (mi hora de comer), me acerqué a las Urgencias del Hospital San Francisco de Asís.

Allí, uno de los centros médicos dónde me atienden con mi tarjeta de Adeslas, el médico de urgencias me echó un vistazo y realizó su diagnóstico.

Primer diagnóstico: LUMBALGIA

Después de seguir el tratamiento indicado noté una leve mejoría, pero muy muy fugaz.

Poquito tiempo después reapareció el dolor y en un formato mucho más intenso, lo que me provocaba mucha dificultad para realizar las labores cotidianas, el día a día…

Nueva visita al médico para consultar qué estaba pasando.

Segundo diagnóstico: LUMBOCIÁTICA

Nuevo tratamiento, unos días de reposo y después de todo ello visita al Traumatólogo para que me recomendara unas sesiones de rehabilitación.

Por mi cuenta además visité a un par de fisioterapeutas para intentar agilizar el tiempo de recuperación y que las molestias fuesen disminuyendo.

Pero…

Mi cuerpo no estaba nada de acuerdo con los deseos de mi mente, y se rebelaba cada vez con mayor insistencia en mantenerse FUERA DE SERVICIO.

our of order

Tengo que decir que quizá yo tenía tantos deseos de estar bien, que forzaba un poco la máquina…

Me pilló en medio de la adquisición de mi nueva casa, la mudanza, las obras y si bien es cierto que mi marido se ocupó de un 90% (es un Santo) de vez en cuando me ponía a pintar las puertas de la parte inferior del mueble de pladur que tenemos en el salón.

Igualmente, me levantaba muy dolorida por la mañana, pero ‘yo misma’ me auto obligaba a ir al trabajo. Mi motivo era no perjudicar a mi compañera, que un par de días sin mi podía estar, pero dejarla sola mucho más me hacía sentir culpable.

En fin, yo creo que al final el cuerpo que es sabio, se puso firme y un día por la mañana, al despertar y ver que yo insistía en ir a trabajar presionó el botón de DOLOR MÁXIMO e INSOPORTABLE.

También, para que no se quedase en un simulacro, puso en funcionamiento la aplicación de HOY NO TE VAS A PODER NI MOVER.

¡Madre de Dios!

¡Qué horas de sufrimiento!

Ese Santo del que os he hablado hace un momento en vez de ir a su trabajo, se quedó conmigo, intentando calmarme, me hizo un té, me dio unas galletas y los medicamentos que le pedí para intentar soportar el dolor.

¡Fue un verdadero infierno!

Cuando mínimamente pude aguantar el dolor y moverme, me vestí, bajé las escaleras de la habitación, y casi a rastras llegué al garaje. La tarea de entrar en el coche y colocarme en el asiento del copiloto no quiero ni recordarla porque fue rocambolesca y animada con una banda sonora de lamentos y quejidos.

El trayecto hasta el Hospital Puerta de Hierro se me hizo eterno, infinito, no sabía cómo colocarme para aliviar las molestias que sufría…

Sinceramente, es muy triste llegar a un hospital y tener que sentarte en una silla de ruedas. Sentirse tan incapaz es muy duro.

Después de un montón de preguntas, radiografías y valoraciones, me comentan que es posible que la lumbociática se haya reactivado y que necesito estar de baja, tomar una medicación más fuerte y lo primero de todo recibir una inyección para quitarme los dolores causados por las terminaciones nerviosas que están en pie de guerra.

También me indicaron que debería realizarme una resonancia magnética para poder realizar un diagnóstico más concreto (Al día siguiente, aprovechando que a través de Adeslas todo es bastante rápido, me la hice)

Llegados a este punto, no me quedó otra que tomarme en serio el tema de la baja laboral. Una semana de reposo casi absoluto, que se alargó a dos y a tres semanas.

Pasado este tiempo, y tras los días de riguroso reposo, la medicación y los mimos de toda la familia, la recuperación era casi absoluta.

¡Tocaba vuelta a la normalidad!

Y también vuelta a la consulta del Traumatólogo para valorar el diagnóstico.

Tercer diagnóstico y definitivo: HERNIA DISCAL

La valoración la hizo teniendo en cuenta el informe del médico que realizó la resonancia magnética el día después de haber estado en el Hospital de Puerta de Hierro.

Por mi parte, comenté con el doctor que mi mejoría había sido espectacular, y que tras seguir las indicaciones a rajatabla no tenía ni dolores ni molestias, y la movilidad estaba recuperada casi al 100%.

Incluso le informé que había recibido varias sesiones de acupuntura con unos resultados muy beneficiosos para mí.

Tristemente debo decir, que en esa ocasión el traumatólogo de Adeslas NO me realizó ni una mínima exploración para valorar por sí mismo mi estado. Simplemente, se cerró con el diagnóstico de la Hernia Discal y el consejo de que me realizase una operación con máxima urgencia. Tanta urgencia que él recomendaba hacerme el preoperatorio inmediatamente.

¡Quedé en shock!

Pero, si en ese momento yo me sentía perfecta al 99,99%

Insistí en indicarle que la resonancia magnética me la había hecho en el momento más crítico, en el que tenía menor movilidad y más dolores. Y que yo pensaba, que con la medicación y el reposo la situación de la hernia podía haber mejorado, pensando que quizá era mejor repetir esa resonancia antes de entrar en un quirófano.

Por supuesto ‘tengo que decir’ que por mi parte NO tenía ningún interés en someterme a una operación de la que previamente me había informado, y sobre la que había leído largo y tendido.

Mi opinión al respecto era clara:

‘Buscar soluciones alternativas’

Después de investigar un poco decidí que mi siguiente paso para enfrentar la situación sería buscar un quiropráctico. Se trata de una persona titulada en Quiropráctica

¿Qué es eso?

El profesional de Quiropráctica es el profesional capacitado para evaluar los problemas biomecánicos-estructurales de la columna vertebral, y de cómo estos problemas afectan al funcionamiento del sistema nervioso y a la salud en general. (Organización Mundial de la Salud, 2005)

AQUÍ te dejo la información sobre estos Estudios Universitarios que se imparte en el Real Centro Universitario María Cristina, y que capacitan a alguien para obtener este Título Superior de Quiropráctica.

En multitud de países esta disciplina se considera una profesión sanitaria al nivel de cualquier rama médica, aunque en nuestro país aún se encuentra en un vacío legal, en lucha para ser reconocida como tal.

Realmente me fue muy fácil encontrar un Centro en el que se practicara la quiropráctica en Madrid, y al que me fuese relativamente fácil llegar desde mi lugar de residencia. Eché una miradita por internet y rápidamente me decidí por el Centro Quiropráctico Madrid.

El primer contacto telefónico fue muy agradable y tranquilizador. Me atendió una mujer especialmente amable que supo escuchar mi historia al completo, y que, sin prometerme una solución mágica, me propuso ir a la consulta con mi caso para ver que opciones me podían ofrecer.

Me dio cita para el día siguiente, insistiendo en que llevase toda la documentación médica para que pudiesen valorar mi caso de forma individual y precisa. Además, me explicó que en esa primera consulta me realizarían un pequeño examen físico, para evaluar por ellos mismos en qué situación me encontraba.

Un día más tarde y ya en la consulta, el trato recibido por las personas de la recepción siguió siendo muy cercano, lo que me hizo sentir cómoda y relajada.

Me realizaron las pruebas, revisaron todos mis informes, echaron un vistazo a la resonancia magnética y me hicieron un montón de preguntas para conocer mi estilo de vida, si hacía deporte o no, el tipo de trabajo que realizaba, etc…

Aquí dejo una imagen del resultado de una de las pruebas: una termografía en la que se diferencia según los colores lo bien o mal que se encuentran las vértebras de mi columna vertebral.

termografia inicial

Según se puede ver en la fotografía, tenía muchas vértebras en situación MODERADO-BAJO y MODERADO-ALTO, lo cual no es muy positivo e indicaba que había que tomarse el tema en serio. Al final muchas conclusiones, recomendaciones para cambiar ciertos malos hábitos posturales que tenía desde la infancia, y un plan personalizado para enfrentarnos a esa hernia.

Realmente mis posturas (me he pasado media vida sentándome sobre mis piernas) me habían provocado desajustes en la alineación de la cadera y los hombros. Eso, me hacía carne de cañón para sufrir problemas de espalda.

El plan personalizado propuesto consistía en 2 sesiones semanales de quiropráctica (ellos lo llaman AJUSTES), durante las siguientes 5 semanas, realizando entre ellas 2 revisiones, para valorar la evolución.

Lo medité tranquilamente con la almohada durante esa noche y al día siguiente ya estaba pidiendo la cita para mi primera sesión.

Sinceramente, aunque me habían dicho que las sesiones de quiropráctica eran indoloras, yo no las tenía todas conmigo. Después de haber pasado tantos dolores me parecía verdaderamente imposible que la solución no pasase por sufrir un poco más. Normalmente tenemos instauradas en la memoria las sesiones de fisioterapia y claro…

¡Nada que ver!

Me tumbé en la camilla con cierto nerviosismo y pasé unos minutos agobiada, hasta que llegó el quiropráctico. Nada más entrar, al ver que yo estaba un tanto nerviosa, me tranquilizó insistiendo en que no sufriría ningún dolor. Tanasi, el quiropráctico, es un hombre muy afable y que transmite mucha confianza. El trato con él es muy fácil, al igual que con cualquiera de las personas de su equipo.

En 15 minutos todo había pasado, y yo ya notaba mínimamente los efectos.

Después de varias sesiones, mi hernia había dejado de molestar totalmente.

En la primera revisión de las 2 acordadas, se pudo valorar que la desalineación que me había sido detectada en la cadera y los hombros se estaba reduciendo a buen ritmo.

¡Qué buenas noticias!

Por fin, empezaba a ver la luz al otro lado del túnel, como se dice vulgarmente.

Me sentía herniada, pero divina y operativa al 100%

No sólo eso, sino que además esta evolución tan favorable me permitía reafirmarme en que la decisión que tomé al obviar la recomendación del Traumatólogo, había sido la adecuada.

Terminé el plan personalizado y decidí seguir tratándome la hernia a través de más sesiones.

La verdad es que en el Centro tienen muchísimos pacientes en la misma situación y por eso ofrecen unas promociones muy interesantes económicamente, para que sea más fácil continuar con los tratamientos. Por mi parte les pregunté, y cómo yo tenía la intención de realizarme ajustes cada 15 días me ofrecieron el paquete de 12 sesiones (para unos 6 meses) y el de 24 sesiones (para todo un año).

Teniendo en cuenta que cuantos más ajustes compres más baratos te salen, no me lo pensé mucho y adquirí el bono de 24 sesiones.

A día de hoy, y después de que haya pasado casi un año, sigo sintiendo una alegría enorme por haber optado por el tratamiento quiropráctico frente a una operación, para el tratamiento de mi hernia discal.

Viendo esta fotografía de mi última tomografía, se puede comprobar la enorme mejoría de mis vértebras. En la primera prueba 18 de mis vértebras tenían que mejorar su estado, y en la última sólo hay 5 que necesitar recuperar valores óptimos.

Segunda tomografía

 

¡Ya me queda muy poco!

Para conseguirlo sigo fiel a las sesiones de quiropráctica, no de una forma tan intensa como al principio (momento en el que había que atajar un problema serio) sino a modo de mantenimiento para conservar mi columna en las mejores condiciones posibles. Un par de ajustes al mes y me olvido de molestias, dolores y preocupaciones.

A ver si en la próxima tomografía todas mis vértebras se pintan de verde.

¡Ha llegado la hora de la despedida por hoy!

Antes de irme me gustaría pedirte algo…

Si piensas que esta entrada y su contenido bien merece tener una buena valoración, y varias estrellas ✰✰✰✰✰, adelante tómate un minuto más y valora el post. ¡Mil gracias!

5/5 (2)

Por favor, valora esta entrada

Malos momentos… ¡Buenas lecciones!

Malos momentos… ¡Buenas lecciones!

¡Muy buenas!

¡Qué bien que nos encontremos por aquí!

¡Muchas gracias por la visita!

Ha pasado largo tiempo desde la última entrada…

¡Demasiado!

Últimamente ando escasa de tiempo libre, y no soy capaz de sacar el tiempo suficiente para escribir algo decente en el blog.

Esta nueva entrada hace referencia a una experiencia vivida meses atrás, y de la que estoy aprendiendo mucho.

Quizá, podría decir que el año pasado, el 2018, fue tremendo para mí. Tuvo sus momentos memorables y positivos, cómo la compra de mi nueva casa, en la que me siento en la gloria; pero también tuvo una innumerable colección de situaciones desagradables, que me llevaron a sentirme, por momentos, tremendamente infeliz.

Una vez superado, tengo que decir que de todo lo vivido estoy sacando muchas lecciones de vida. Algunas de ellas me parece que ya las he aprendido, y otras estoy en ello todavía.

Me apetece dejar constancia en el blog para que me sirva de recordatorio.

Así puedo utilizarlo en caso de volver a pasar por situaciones parecidas, o quizá le pueda ser útil a alguna persona que me lea.

Malos momentos… ¡Buenas lecciones!

Sinceramente, si tengo que buscar el origen de todos los males vividos, la raíz se encontraría en mí misma.

En aquellos momentos, dentro de mi propio infierno era incapaz de intuirlo, pero la realidad es esa…

El principio de todos mis males estaba dentro de mi mente, en el interior de mi subconsciente, navegando en mis neuronas con el firme propósito de materializarse en problemas.

Luego, cuando la raíz había ya cogido fuerza, lógicamente tomó el camino más fácil para crecer, y se fue alimentando de todas mis debilidades, tristezas, inseguridades, miedos y complejos.

También hay que decir que pudo echar hasta flores debido a que el mundo que me rodeaba se cubrió de nubes tormentosas y vientos huracanados que hicieron de buen abono, para lo que empezó siendo una diminuta raíz.

Es lógico, que cuando uno se encuentra en baja forma no esté preparado para lidiar Mihuras, y es bastante probable que intentándolo uno pueda llevarse más de un revolcón e incluso alguna cornada (a saber, de qué gravedad).

¿A qué me refiero con tanta retórica?

A algo muy simple que a veces se transforma en todo un acertijo chino.

Ahora, que han pasado meses desde entonces, soy capaz de ver (y aceptar sin morirme de vergüenza) que en aquellos momentos no me sentía feliz conmigo misma, no tenía seguridad en mí, dudaba de mi propio valor como persona en todas las facetas de mi vida y, para intentar romper todos estos conceptos buscaba en los gestos, palabras y acciones de las personas que me rodeaban a diario (familia, compañeros de trabajo, amigos, personas de mi entorno) “algo indeterminado” que significara que esas personas eran felices conmigo y apreciaban positivamente mi valor (cómo compañera, amiga, pareja, hermana, mujer, familiar, etc..). En caso de no encontrar ese ‘algo indeterminado’ en la interacción con esas personas de mi entorno, todas mis sensaciones negativas hacia mí misma se confirmaban, agrandaban y además se transformaban en una realidad absoluta dentro de mí, haciéndome sentir cada vez peor.

‘Si alguien no me demuestra con sus palabras, gestos, acciones ALGO POSITIVO hacia mi persona, es que NO VEN nada valioso en mí y si no lo ven es que NO LO HAY o no soy capaz de demostrarlo’.

ESTO, al final era la premisa que desde el subconsciente regía mi día a día.

Ahora veo que es absurdo, ridículo y sin sentido querer medirse a uno mismo, utilizando como instrumento de medida la reacción de las personas del entorno.

Entre otras cosas, ni siquiera esas personas son conscientes de qué valor estoy dando a sus acciones, palabras y gestos. Además de qué cada cual demuestra lo que quiere, cuando quiere y de la manera qué quiere siendo posible (y totalmente probable) que mis deducciones sean erróneas e infundadas.

Hay gente, que NUNCA demuestra nada, aunque internamente sienta mucho. Y por el contrario, hay quien demuestra mucho algo que en realidad NO siente.

La sinceridad no está garantizada en ningún caso.

Además de esto, no siempre las personas demostramos algo tan sólido como el valor que le damos a alguien en gestos, palabras y acciones cotidianas.

Eso al fin y al cabo es el transcurso del día a día, la rutina…

No se debe intentar sacar conclusiones tan determinantes de situaciones tan vagas, y mucho menos hacer con ellas juicios de valor sentenciados con condenas tan duras.

En fin, cómo se puede comprobar por lo que cuento, yo misma hacía de juez y verdugo, deduciendo (según mi criterio y en base a pruebas inventadas, además de razonadas a mi manera), que todas las personas que me rodeaban en ese momento vital, estaban de acuerdo en demostrarme que YO NO TENÍA DEMASIADO VALOR EN SUS VIDAS.

¡Toma ya!

Y todo ello, sin anestesia.

Está claro que SOY MUY DURA CONMIGO MISMA y podría incluso considerarme MI PROPIO HATER.

El tema es que ahora lo pienso con tranquilidad y en realidad NADIE estaba demostrando algo (ni bueno ni malo). Cada una de las personas de la que yo sacaba conclusiones, estaba haciendo su vida, actuando normalmente en un momento compartido, pero sin más sustancia.

Lo veo desde la distancia y pienso: es tremendamente egocéntrico poner todo a girar en torno a uno mismo, para luego actuar de forma tan auto-fustigante.

Creo que el subconsciente es un estado complicado en el que no rigen la coherencia, ni nada que se le parezca, y por eso es tan difícil de manejar cuando decide aparecer.

La verdad es que, a día de hoy, no tengo ni idea cual fue el motivo o razón por la que mi subconsciente se despertó, salió de su cueva y puso patas arriba mi autoestima, que hasta ese momento parecía estar sana.

¡No tengo ni idea!

Lo que sí sé es que me costó muchos momentos de tristeza, llanto, dudas, miedos y pensamientos autodestructivos. No sólo eso, además como aliño a tantas emociones oscuras, el cuerpo decidió ponerse a vibrar en la misma onda y decidió llamar mi atención con dolores, molestias y una interesante hernia discal que desde entonces me acompaña.

¡Muy sabio el cuerpo, a la vez que cruel, no?

¿Qué he aprendido de todo esto?

1.- Debo valorarme a mí misma de una manera justa.

2.- No debo ponerme en el centro del universo y debo dejar de valorar todo lo que ocurre en base a mí. Hay demasiadas cosas que ocurren a mi alrededor y que no tienen ni origen, ni destino en mí.

3.- Debo respetar las acciones de las demás personas, sin adornarlas con mis deducciones. Cada persona actúa libremente con sus propias intenciones o incluso sin ellas. En algunas ocasiones esos actos irán acompañados de juicios de valor, en otras no; pero incluso cuando esos juicios de valor existan y sean claramente hostiles hacía mí, esas personas están en su derecho de ejercitarlos y yo de tomarlos en cuenta o no.

4.- Las críticas son útiles. En ocasiones nos muestran defectos propios que pueden ser trabajados para mejorar la versión, en otras ocasiones nos muestran el impacto que tienen nuestros actos en los demás y en otros casos nos sirven para aprender.

5.- No debo magnificar situaciones qué realmente son insignificantes, sino que tengo que analizar esas situaciones honestamente y buscar soluciones coherentes, sin dramatismos ni fustigamientos. Con coherencia y sin emociones dañinas, se toman mejores decisiones.

6.- En caso de tener dudas sobre lo que piensa, siente o cree alguien de mí, lo más sencillo es preguntar directamente y no sacar conclusiones absurdas de gestos, palabras o actos que esa persona haga. Puede darse el caso de que una muestra de hostilidad de esa persona, tenga su origen en algo que le esté sucediendo directamente a él/ella y sea totalmente externo a mí. En ese caso, puedo preguntar para confirmar la situación y ofrecer mi apoyo/ayuda.

7.- Ni la tristeza ni la felicidad permanecen eternamente. En la vida pasamos por estos estados de forma alterna, y por tal motivo debemos estar preparados para afrontar la desdicha de la mejor manera, y disfrutar la felicidad sin coacción. Tanto lo alegre como lo triste pasará de largo por mi vida y es algo inevitable. Lo que está en mi mano es no alargar innecesariamente los periodos de tristeza, ni empequeñecer u obviar el valor de los periodos felices.

Creo que con estos 7 puntos llega el momento de concluir con la entrada ‘Momentos malos… ¡Buenas lecciones!

Os he contado todo con tanto detalle, que quizá se está alargando mucho el artículo. ¿verdad?

Si todavía sigues leyendo, gracias por dedicarme tu atención y tiempo. La entrada de hoy tiene mucho toque personal y quizá no sea demasiado útil pero a mí me hacía falta hacerla.

Ya que estás todavía leyendo… Qué tal si valoras la entrada con la cantidad de estrellas ✰✰✰✰✰ que creas pueda merecer. ¡Muchas gracias!

Sin Valorar

Por favor, valora esta entrada

Comprar RON en PUNTA CANA – II

Comprar RON en PUNTA CANA – II

¡Hola!

¿Qué tal llevas el día?

Lo primero darte la bienvenida a esta entrada del blog ‘Compra RON en PUNTA CANA – II

Hace más o menos año y medio escribí la primera versión de este artículo y hoy, me decido a actualizar la información para que pueda ser más completa y útil.

El pasado septiembre disfruté de una semana de vacaciones en República Dominicana, concretamente en Punta Cana y cómo en ocasiones anteriores el Complejo Hotelero elegido fue The Royal Suites Turquesa – Palladium’.

Sinceramente, desde el año pasado esta zona del complejo ha sufrido una transformación espectacular y ahora es todavía mejor. Dejo un link para gente curiosa o qué tenga interés en descubrir este hotel, que desde la reforma ha pasado a llamarse ‘TRS Turquesa Hotel’

Una vez allí, entrados en faena, totalmente adaptados al clima y disfrutando de la playa, la piscina, los cócteles y la bachata… empezamos a planear la visita al Centro Comercial Palma Real Shopping Village para comprar buenas reservas de ron.

En primer lugar, quise confirmar directamente con atención al cliente de Palma Real Shopping Village si seguían ofreciendo el servicio de shuttle gratuito. Cómo les sigo en Facebook, un simple mensajito sirvió para que me informaran de que efectivamente tenían dicho servicio y que estarían encantados de recibir nuestra visita.

Respondieron muy rápidamente e incluso tuvieron la amabilidad de ofrecernos un encuentro con invitación a café incluido.

No puedo más, que ser agradecida con el personal de Atención al Cliente.

El horario de recogida se mantenía como el año anterior. Dejo detalle:

En nuestro caso, para llegar hasta el lugar de recogida, llamamos un carrito en el Lobby del Hotel para que nos llevase hasta la puerta de entrada al recinto del Complejo. En 5 minutos estábamos al lado de la carretera esperando la llegada del shuttle.

Muy importante decir que el año anterior había cimentada a la acera la señal de parada de autobús (a la que corresponde la foto anterior), pero en esta ocasión NO estaba y se podía ver pequeños vestigios de haber sido cortada.

Me gustaría avisarte de que durante tu tiempo de espera a la llegada del shuttle, recibirás propuestas de motoristas o conductores de otros vehículos para llevarte, por un precio a negociar, dónde tu requieras. Con decir que ya tienes el transporte concertado y es gratis, será suficiente.

En cuanto veas el shuttle:

Hazle una señal para que pare a recogerte.

Una vez en el interior, una amable señorita nos pregunta dónde queremos ir y nos ofrece un folleto informativo de Palma Real y un abanico para aliviar el calor. Dentro del shuttle, con el aire acondicionado se está fresquito.

Empieza nuestra ruta y durante el trayecto el shuttle irá realizando varias paradas más, en los diferentes hoteles, para recoger a los demás interesados en visitar Palma Real. Creo recordar que la duración del trayecto no superaba los 15 minutos.

Mientras llegábamos hemos ido mirando en el folleto informativo las horas de regreso de los shuttles. Así es más fácil planificarse. Si te fijas en la primera imagen que puse, las horas de regreso son las que están sombreadas en color verde:

11.15, 12.30, 13.30, 17.35, 18.15 y 19.30
 

Una vez allí, nos dimos un paseo para ver que todos los locales y tiendas. Además del ron, teníamos necesidad y ganas de comprar otras cositas que en el supermercado del hotel están a precio algo elevado (repelente de mosquitos, aperitivos salados típicos de allí para probar nuevos sabores, unas pinzas para el pelo, etc…)

Os dejo detalle en fotos de las tiendas que pudimos descubrir allí:

Entre la variedad de locales, podemos encontrar algunos dedicados a la moda, a la belleza, también hay una farmacia, un estanco, un centro de estética dónde ponerse muy guap@s si la ocasión lo requiere, varias opciones gastronómicas, tiendas de souvenirs, una heladería que bien merece hacer una parada para deleitarse con sus especialidades…

Y por supuesto, nuestro lugar preferido ‘EL SUPERMERCADO’

Una vez en la entrada, si llevas bolso o mochila, te invitarán a dejarlo en CONSIGNA y te harán entrega de una ficha.

Terminadas tus compras podrás recoger tus pertenencias entregando esa ficha.

Intenta que no te pase como a mí que cuando llegué a caja para pagar toda la compra, me di cuenta que el monedero lo tenía dentro de la mochila, en la consigna.

¡Menudo incordio!

El supermercado es grande y allí puedes encontrar de todo: alimentación, droguería, productos frescos, electrodomésticos, souvenirs, etc, etc..

Es como un Alcampo o Carrefour al estilo dominicano.

Seguro que vas a encontrar los mismos que en los locales del Cortecito, o incluso en las tiendas que hay en los hoteles.

¡Compara precios!

Otros artículos que pueden llamar tu atención pueden ser los vinos y espumosos…

¡Hay mucha variedad!

Quizá en este artículo los precios con España no son tan competitivos, pero si por un casual te apetece beber un buen vino a mejor precio que en el hotel (son carísimos), tienes la oportunidad de comprar aquí tu botella de vino californiano, chileno, argentino, etc…

En fin, que me estoy dando paseos por los lineales del super y,

¿Dónde están los RONES?

¡Jajajajajaja!

¡Ya llegamos!

Dejo unas fotos que hice por todo el lineal con detalles de los precios. No están todos, pero para que pueda servir de referencia:

Variedad hay mucha, y NO he hecho fotos a todo porqué mi presencia estaba llamando un poco la atención entre los usuarios del supermercado y ya tuve que parar…

¡Jejejeje!

Nosotros llenamos el carrito, y salimos del super un tanto cargados con una mochila llena y además otra bolsa.

¡Nos dividimos la carga!

Dejo detalle del ticket.

Teniendo en cuenta los precios:

1.- OPTHIMUS XO por 3.617 pesos lo que hacen 64,16 euros (muy complicado de conseguir en Madrid y con un precio que suele superar los 100 euros).

2.- PUNTA CANA BLACK por 1.263 pesos son 22,40 euros (si lo encuentras -no es fácil- será por unos 35 euros).

3.- RON EL ABUELO 12 AÑOS por 1.838 pesos en realidad 32,61 euros (precio en España de 35 euros).

4.- BRUGAL LEYENDA EDICIÓN ESPECIAL por 1.978 pesos que al cambio son 35.09 euros (también de los difíciles de encontrar en la península y si lo haces será por alrededor de 60 euros).

5.- PUNTA CANA RON ESPLÉNDIDO por 1.085 pesos dominicanos que es igual a 19.25 euros (qué nos rondarían los 35 euros).

Una vez en el hotel, valoramos que la adquisición de Ron El Abuelo no había sido muy acertada, al no ser un ron dominicano y decidimos intentar hacer un cambio.

Sinceramente, en este primer paseo por el supermercado no había existencias del RON BARCELÓ IMPERIAL ONYX del cual queríamos haber comprado alguna botella y se nos quedaba resquemor de no conseguir comprarlo.

Le dimos un par de vueltas en la cabeza y terminamos pensando que era probable que repusieran los lineales antes de nuestra vuelta al hogar.

Así que, un par de días antes de nuestro regreso, cogimos el andandillo, pedimos un carrito en el Lobby del hotel, salimos del Residencial y nos montamos nuevamente en el shuttle con una nueva misión:

‘Hacer una devolución de un ron que no nos convencía por otro que nos gustase más, a ser posible el BARCELÓ RON IMPERIAL ONYX  del que tenía antojo mi marido’

Lo mismo piensas que era complicarse la vida, pero en realidad:

¡Misión cumplida!

En efecto, los lineales estaban recién repuestos y a tope del BARCELÓ RON IMPERIAL ONYX y cómo no…

¡Lo compramos!

Y de rebote, para no hacer el paseo ligeros de peso compramos de extra el Punta Cana Tesoro, qué también está pero que muy rico. Ya lo compramos el pasado año e hizo las delicias de algún que otro paladar de la familia.

¡Sí señor!

En cuanto a precios:

5.- BARCELÓ RON IMPERIAL ONYX por 1.037 pesos que corresponden al cambio a 18,40 eurillos. (por estas orillas del océano está a unos 45 euros)

6.- PUNTA CANA TESORO por 1.779 pesos dominicanos que es igual a 31,56 euros (qué nos rondarían los 54 euros de nada).

¿Qué te parece?

Por mi parte terminé muy contenta con las adquisiciones, tanto que decidí recompensarme con algo delicioso.

¡Qué menos, no?

¿Cómo lo hice?

Pues, con un super helado rico rico, que compramos en la heladería Gustoso del Palma Real Shopping Village. Allí, la dependienta (qué es la más amable de todo Palma Real) nos trató con mucha simpatía y nos vendió un par de helados deliciosos.

Después de todo lo relatado, ya habrás dado cuenta de que mi marido y yo terminamos muy contentos con nuestras adquisiciones.

Tengo que decirte que estoy nuevamente convencida de que la visita a Palmera Real Shopping Village y en concreto al supermercado SuperLama bien merece la pena.

Y por eso, de vuelta al hotel dejamos buena cuenta de ello en la cesta de las propinas del conductor del shuttle.

Sinceramente, opino que éste es un servicio que ofrece gratuitamente Palma Real Shopping Village y es importante demostrar que sabemos valorarlo.

¿No crees?

Bueno, me voy despidiendo por hoy.

Espero que con esta información actualizada te sientas con la confianza suficiente para lanzarte a la aventura de las compras en Palma Real Shopping Village y SuperLama.

El Cortecito puedes dejarlo para aficionados… o para contratar allí tus excursiones 🙂

En fin,

Ya que has llegado hasta el final del post dedica un minutito para valorar la entrada o dejar un comentario. Me gustaría saber qué tal te ha ido con la información.

5/5 (6)

Por favor, valora esta entrada

¡Esquiva la bola!

¡Esquiva la bola!

¡Hoolaaaaa!

¿Cómo andan esos cuerpos?

Y…

¿Esas almas, están bien?

Me congratularía saber que sí.

¡Bienvenido al blog!

El tema de hoy no sabría cómo definirlo.

Podría decir que quizá se trate del nacimiento de un nuevo deporte.

También podría pensar, que se trata de un proyecto cuyo fin es crear una técnica para aplicar en el día a día,  y que pueda facilitarnos la tarea de mantenernos fuera de la diana de esas personas, que por alguna razón incomprensible, se toman demasiadas molestias para borrarnos la sonrisa de la cara.

¡No seamos ingenuos!

Por muy HAPPY que queramos tener la mirada, y por muy ZEN que nos levantemos cada mañana, no podemos obviar lo evidente: ‘Hay gente que tiene como leit motiv de vida molestar al resto’

Y cuando digo molestar, lo digo en el sentido más amplio que puede tener la palabra.

¡Sin duda!

Comparo el impacto que tienen los actos de estas personas como esa tortura que consistía en escuchar como cae una gota de agua durante días, o cómo la de escuchar una música ratonera horas y horas sin descanso.

En ocasiones se hace muy cuesta arriba no caer en la tentación de explotar.

La verdad es que no todos los días uno se levanta de la cama con la carga del positivismo al 100% y, puede pasar, que si a eso se une una revolución hormonal interna o un día lluvioso que deprime las almas, el machaqueo de estas personas que disfrutan molestando consiga efectos devastadores.

¡No, no y no!

Debemos evitarlo a toda costa.

Hay que prepararse, entrenarse, igual que si uno fuese a participar en un torneo de balón prisionero.

¿Recuerdas ese juego?

¡Jajajajaja!

En este juego tienes que esquivar la pelota con la que intenta golpearte algún componente del equipo contrario. Si te golpea, eres eliminado.

¡Pues ese será nuestro entrenamiento!

Esquivar las pelotas que nos lanzan a diario esos personajillos que forman parte de nuestra vida y a los que podemos visualizar como los contrarios en un partido de balón prisionero.

¿A dónde quiero llegar con esto?

Pues si te das cuenta estoy diciendo ‘esquivar’ y no contra-atacar, devolver el golpe o enrabietarse con esos intentos que algunas personas hacen para boicotear nuestra paz interior, alegría o felicidad.

¡Eso está prohibido!

Es algo que en nuestro recién nacido deporte ‘no se hace’.

Nuestra sonrisa, la alegría, el optimismo y la disposición para pasar nuestro día con buenas vibraciones no deben verse alterados bajo ningún concepto.

¡Esquiva la bola!

Ejercita ese movimiento de caderas, la sordera selectiva, imagina un campo magnético que te protege de tus enemigos o practica el ‘Habla chucho que no te escucho’.

Cualquier estrategia es buena si esquivas la bola y no te dejas llevar a participar en esa mini-guerra malintencionada que la otra persona te ha declarado silenciosa y astutamente.

La verdad es que no tienes que reprimir tus impulsos sino transformarlos en otra cosa diferente. La mala leche, la frustración, la tristeza, el sentimiento de injusticia, el rencor, la decepción es mejor a golpe de varita mágica transformarlos en sonrisas al saber que has esquivado la bola.

¡Has ganado un MINI-PUNTO!

¡Enhorabuena!

¿Qué te parece todo esto?

¿Te apuntas a practica ‘ESQUIVA LA BOLA‘?

Yo creo que puedes ganar muchas satisfacciones, y posiblemente evites algún que otro momento tonto en el que la mala baba de personas grises intente llevarse a su mundo tormentoso.

Bueno, después de este momento publicitario destinado a la captación de ‘Esquiva-bolistas‘ (jajajajaja) termino mi entrada de hoy esperando sea de la utilidad de alguien.

Si ves que tantas palabras merecen una buena valoración y varias estrellas ✰✰✰✰✰, adelante tómate un segundito más y valora el post. ¡Mil gracias!

5/5 (4)

Por favor, valora esta entrada

¡Feliz Día de la Mujer Trabajadora!

¡Feliz Día de la Mujer Trabajadora!

Hoooolaaa…

¿Qué tal va el día?

Abrumad@ por tanta historia con el Día de la Mujer Trabajadora de este año???

¡Yo un poco!

Sinceramente, de siempre me he considerado simpatizante del movimiento feminista o movimiento femenino (casi me gusta más este segundo término).

¡Desde bien pequeñita!

Yo vine a este mundo en el año 1971 y en esa época las desigualdades entre hombre/mujer eran realmente significativas.

Ahora, creo que la situación es muy diferente.

Mi opinión es, que la mayoría de esos cambios que se han producido y han hecho posible que las distancias entre hombres y mujeres se hayan acortado tanto se han generado desde los propios hogares.

¿Qué quiero decir?

Pues simple, que la educación de los hijos ha cambiado y tanto.

Antes, las madres educaban a sus hijas y a sus hijos de diferente forma, orientando su formación hacia caminos distintos y con metas dispares.

Poco a poco, las madres de generaciones posteriores han modificado la manera de criar a su prole. Y en el presente, la educación ya no se diferencia tanto cuando se trata de una hija o un hijo.  Ambos aprenden lo mismo (o eso creo yo).

Niños y niñas reciben una educación similar para poder ser autosuficientes y capaces de enfrentarse a la vida con posibilidades. Tanto unos como otros son educados para respetarse y entender sus diferencias sin que por ellas sean discriminados.

Esa es la clave:

¡La educación!

Educando a hombres y mujeres desde el respeto a ambos géneros cualquier desigualdad será eliminada del Planeta.

Quizá hagan falta algunos años más y que padres y madres del mundo sean conscientes de su responsabilidad y de su poder para convertir este mundo en una tierra libre de prejuicios y desigualdades.

¡Cada cual que ponga su granito de arena!

A mi modo de ver…

A las mujeres, el día de hoy nos debería servir para recordar que no debemos perder nuestra esencia…

Somos mujeres, con todo lo que eso significa…

‘Siéntete con la libertad de ser mujer, no oveja de un regaño, sea cual sea ese rebaño. Disfruta siendo una mujer auténtica, libre, justa, feliz y fiel a ti misma’

Dicho todo esto…

Me sumo a la corriente del día y aprovecho para felicitar a todas esas mujeres que comparten conmigo el mundo.

 

Sin Valorar

Por favor, valora esta entrada

Misión casi-imposible: Dar de baja Línea Orange

Misión casi-imposible: Dar de baja Línea Orange

¡Hola!

¿Qué tal llevas el día?

Sinceramente, espero que esté resultando bueno para ti.

Hoy quiero compartir contigo la experiencia que estoy teniendo al intentar dar de baja una línea móvil con Orange. El motivo:resulta innecesaria, lleva varios meses sin usarse y está generando un gasto absurdo.

A priori debería ser un trámite sencillo y rápido, o eso creía yo.

¡Qué ingenuidad!

El pasado 17 de enero empecé mi andanza…

MI PRIMER PASO, llamar al 1414 e indicar el motivo de mi llamada: ‘causar baja de línea móvil’. Pasados unos segundos de espera una operadora llamada María me atendió muy educadamente.

  • Se interesó por el motivo de causar baja.
  • Me ofreció dejar esa línea en suspenso durante 6 meses sin pagar recibos, para poder mantener el número por si en algún caso deseaba retomar el uso de la línea. (ese no fue el caso)
  • Comentó que me enviaría a mi dirección de correo electrónico la información necesaria, el formulario a rellenar y el detalle de documentos que tendría que remitirles para solicitar formalmente la baja y finalizar el proceso. Me explicó tardaría un par de días en recibir tal email.

Pasaron 3 días, revisé mi bandeja de entrada y ese email de Orange, no había llegado.

SEGUNDO INTENTO, volver a llamar al 1414, indicar nuevamente que el motivo de mi llamada y esperar a que un ‘agente experto’ me atendiera. En esta ocasión fue una operadora que se llamaba Carmen y, según ella misma indicaba, era de Zaragoza.

Nuevamente, fui atendida con mucha educación, simpatía y lo que parecían ganas de ayudar. Carmen pudo averiguar los pasos que por mi parte había dado días antes, y se propuso agilizar el proceso.

  • Me envió nuevamente el email.
  • Quedó en pasados un par de días, comunicaría telefónicamente conmigo para confirmar la recepción del mismo.

Pasaron 5 días y ni me llegó el email ni recibí la llamada de Carmen.

¡Vaya, vaya!

Han pasado 8 días desde mi 1ª llamada, y no he conseguido avanzar nada de nada.

TERCER INTENTO, volver a llamar al 1414,  reiterar nuevamente mis intenciones y de paso comentar los problemas que estoy teniendo para recibir la información y realizar la gestión.

Este 3º día hablé con Sofía de Murcia, una operadora igual de educada que las anteriores y con mucha disposición a ayudar. La cuento mi periplo y dice no entender que está sucediendo, que no es nada habitual que algo tan sencillo se esté demorando tanto tiempo.

Se interesa por saber si he intentado buscar ese email en las bandejas de correo no deseado o spam, por si se hubiesen alojado allí y la contesto que eso ya lo había revisado y tampoco.

Teniendo en cuenta todas estas complicaciones, Sofía me dice, que va a enviar el email de forma inmediata a mi correo electrónico, y que se quedará esperando al otro lado del teléfono hasta la recepción del mismo por mi parte.

  • Envía el email a mi cuenta.
  • Esperamos…
  • No recibo nada.
  • Siguiendo sus indicaciones la facilito otra dirección de correo diferente para ver si hay más suerte.
  • Envía el email a la otra cuenta.
  • Esperamos y ¡bingo! email recibido.

¡Qué alegría por Dios!

  • Comprobamos el contenido del mismo juntas y…

¡Horror!

¡El contenido no es el adecuado!

El enlace no es correcto y hay que volver a enviar otro email con la información adecuada.

  • Envía un segundo email a la segunda dirección de correo electrónico.
  • Unos instantes y ¡Bingo!

Bueno, en realidad no fue ni ¡Línea! porque el contenido era idéntico al anterior y por tanto tan inadecuado como antes.

  • Carmen se disculpa. Me pide que la facilite el número desde el que estoy haciendo la llamada para, en caso de que se corte la llamada, ponerse en contacto conmigo y seguir el procedimiento, sin más demoras.
  • Indica que procede a enviarme nuevamente un email, en esta ocasión con la información adecuada y después de haberlo contrastado personalmente.
  • Piiii, piiii piiiii
  • Curiosamente, la llamada se ha cortado.
  • Reviso el buzón de correo electrónico, actualizo y no recibo nada.
  • Me quedo en espera de recibir esa llamada anunciada de Carmen, para seguir con el procedimiento.

Después de unas 4 horas en compás de espera, me aventuro a dar mi…

CUARTO INTENTO, volver a llamar al 1414. Sinceramente, no sé si fue fruto de la casualidad o del famoso karma, pero la operadora que recibió mi llamada fue… ‘Sofía de Murcia’

¡Alucinante!

Después de contarle toda la historia, me indica que ella me había atendido por la mañana y que tenía previsto llamarme a última hora de la tarde, para terminar con la gestión y que cuando llamó ya saltaba un contestador automático y fue imposible.

¡En serio!

¿Os parece lógico?

Una llamada se corta a las 12.30 de la mañana y la devuelves a las 7.00 de la tarde??

¡Qué agilidad!

  • La indico que sigo sin recibir el email adecuado.
  • Me da una nueva solución. Enviarlo por SMS a un número de móvil.
  • La facilito un nº de móvil y en 2 segundos tenía el SMS de Orange con un mensaje:

  • Pulso, en dónde pone ‘Pulsa’
  • Aparece una pantalla que pone: ‘Para continuar con tu baja introduce el documento de identidad.
  • Sigo todos los pasos a pies puntillas y…

En la pantalla aparece un mensaje: ¡Failed!

  • Repito todos los pasos alrededor de 5 veces y siempre el mismo resultado: ¡Failed!
  • Carmen me ofrece otra forma de intentarlo. Se ofrece a pasarme con un compañero que me hará una grabación de voz, y así terminaremos consiguiendo dar de baja el número de móvil.

El QUINTO INTENTO, y con el operador Miguel Ángel de Salamanca. La primera impresión es positiva, parece que esto va a ser un trámite sencillo y rápido, que se aquí se acabará mi andanza.

¡Qué ganas!

  • Miguel Ángel comprueba mis datos, son correctos y estoy autorizada a hacer la locución.
  • Hacemos la locución y en ella indico que ‘deseo dar de baja la línea’
  • El operador da por finalizado el trámite y con firmeza me dice que ‘ya está’ pero, que si no me fío del todo que pasadas las 48 horas que tarda en hacerse efectiva la baja, que vuelva a llamar para confirmar que todo está correcto.

La verdad es que me quedé muy confiada y con la sensación de haberlo conseguido. Creo que en el proceso he invertido alrededor de 4 horas de conversaciones telefónicas y un total de 14 días.

¡Guau!

SEXTO PASO y por quedarme tranquila, vuelvo a llamar al 1414 para respirar tranquila y dar cerrojazo al tema. En el día de hoy mi llamada le corresponde a la operadora Paula de León. He de decir, que la comunicación con Paula, desde el principio, fue algo más complicada y desagradable.

  • Informo a Paula de todo lo acontecido y la pido confirmar que la baja ya está gestionada y es efectiva.
  • Lo niega. Ella me explica con rotundidad que mi locución no es adecuada y por tanto la baja aún no se ha gestionado. Yo soy una persona autorizada, pero NO lo suficiente… Es cierto que desde hace 10 años he tramitado todas las gestiones relativas a esa línea con Orange, pero Miguel Ángel no ha hecho bien su trabajo y con mi locución no es suficiente (eso dice ella con contundencia).

¡Aluciné unicornios con lunares!

Todo lo que diga es poco para describir el momento.

¡Surrealismo absoluto!

No me podía creer lo que estaba escuchando…

Pido ciertas explicaciones y Paula se lanza en una conversación totalmente fuera de contexto y arremete contra mí. La indico que en una empresa de cierto calibre, el director de la misma no puede perder el tiempo en hacer llamadas a Orange para cancelar una línea telefónica y que por ese motivo llevo autorizada desde hace más de 10 años. Igualmente la informo que en 2 ocasiones anteriores, ya había realizado procesos de bajas de líneas sin tener tantos problemas.

¡La faltó morderme!

¿Dónde se había ido la simpatía y las ganas de ayudar  que había recibido por parte de los anteriores operadores?

¡Madre mía!

¡Menudo Doberman!

En ese momento apelé a la suerte, a la Virgen de los Desamparados, al defensor de las causas perdidas, y decidí lanzarme un órdago a ver qué respuesta obtendría.

¿Y si te paso con el Director General de la Empresa, la baja se hace efectiva ahora mismo?

  • ¡Por supuesto! dijo Paula, con sensación de incredulidad.

Crucé los dedos de las manos y casi que intenté cruzar los de los pies al tiempo que en el display de la centralita, marqué la extensión del JEFE. Casi sin tiempo para pensar, mi superior me atendió la llamada. Pude explicarle todo en 5 segundos con voz un tanto melodramática, y accedió a intentar terminar con esto.

Tengo que decir que el Director del despacho tuvo que invertir otros 25 minutos de conversación telefónica con Paula para poder cerrar el asunto.

Evidentemente, ha quedado en tela de juicio mi capacidad para hacer un trabajo tan sencillo cómo dar de baja una línea telefónica para lo cual el propio director ya me había autorizado.

La realidad, aunque parezca realmente increíble, es que desde Orange hacen tarea casi imposible gestionar una baja.

¡6 intentos fallidos!

Supongo que es con la intención de dilatar al máximo el proceso de baja, y así poder cobrar alguna que otra mensualidad más.

Bueno, bueno…

¡Me despido por hoy!

Lo mismo te ha parecido eterna mi entrada.

Casi, como a mí la gestión de dar de baja una línea en Orange. Nada más y nada menos que 15 días…

¡Increible, no?

Espero que la entrada te sea de utilidad o interés. Agradecería tomases un minuto en valorarla poniendo unas cuantas estrellas ✰✰✰✰✰.

5/5 (4)

Por favor, valora esta entrada