¡Seamos soles!

¡Seamos soles!

Hay días en los que el ánimo se encuentran un poco maltrecho. 

¡Nos pasa a todos!

Amanece, suena el despertador, nos toca empezar a funcionar pero sin pizca de ganas.

Cansancio residual, pereza y poco espíritu.

El día se nos viene grande y nuestra disposición a enfrentarlo es a regañadientes, poniendo pegas a todo y mirando alrededor con visión negativa. 

Pero…

¿Por qué nos quejamos tanto?

¿Por qué estamos tan perezosos a enfrentar los días con una actitud positiva?

Seamos serios, si no hay un motivo real y contundente para justificar la amargura, desánimo, apatía, hastío, tristeza, desgana, mal humor, hostilidad o mal genio lo que queda es empezar cada mañana con entusiasmo, una base de alegría y predisposición a sonreír.

Si por el contrario, efectivamente existe algún motivo para iniciar el día con algo de resquemor o angustia…

Lo ideal es enfrentarse cara a cara con la raíz u origen de tal pesar para después ponerse manos a la obra: buscar, encontrar la mejor solución y ponerla en práctica.

Durante ese proceso no es necesario tener cara de seta. La alegría y la sonrisa son perfectamente compatibles con el espíritu de lucha y de superación. Es más, con positivismo los problemas se solucionan con mayor rapidez.

En mi caso, hoy al levantarme, mi mente me ha regalado un pensamiento muy curioso.

Me he levantado pensando que el SOL sale todos los días con la misma disposición a hacer su labor, trabajo, tarea o cometido… Mantener y promover la vida en nuestra Galaxia. Así lleva siglos, milenios, eras…

El sol no descansa ni un sólo día, no disfruta los puentes ni pone el cartel de cerrado por vacaciones. Es más, ni siquiera se toma un descansito ni se echa una siesta. Nuestro astro rey está en activo de continuo y no por eso se estresa ni se deprime.

¡Menos mal!

Sinceramente, sería catastrófico que un día nos mostrase un poquito de mal humor, empezase a calentar demasiado, decidiese no brillar o lanzase llamaradas indiscriminadamente.

Es cierto que no en todos los rincones de nuestro pequeño o gran planeta se recibe la influencia de nuestro laborioso sol de la misma manera, pero eso no es por su incompetencia o falta de responsabilidad a la hora de desempeñar sus funciones, sino por efectos colaterales: la inclinación de la Tierra, los agujeros en la famosa capa de ozono, etc…

Hay ocasiones en las que no podemos disfrutar de ese rayito de calor tan agradable.

¿Cual es el motivo de esto?

Pues suele ser por la intromisión de alguna antipática nube que, en grado mínimo genera una graciosa sombra o puestos a molestar no encuentra otra cosa mejor que hacer que descargar, con diferentes intensidades, agua sobre nuestras cabezas. Hay veces que se unen al evento los truenos y relámpagos (añadiendo un espectáculo de luces y sonido) o bien un impetuoso y desafiante viento de costado.

Estas cosas pasan…

Al punto al que quiero llegar es que deberíamos tomar ejemplo de este astro tan interesante, y empatizar con él en la forma de llevar el día a día.

¡Seamos soles!

Seamos soles, dispuestos a afrontar el día cumpliendo con el objetivo o deber que tenemos asignado con el mejor talante posible.

Seamos soles adornando nuestra cara con la mejor de las sonrisas. Con ellas aparecerán unos rayos de alegría que llegarán a quien nos rodea, haciéndoles sentir bien. Es seguro que viviendo a diario como un sol del pequeño universo que nos rodea, conseguiremos una buena energía que nos beneficiará a todos.

Hay que intentar no convertirse en antipáticas nubes, terroríficos relámpagos o desafiantes vientos racheados, porque eso significará que quien esté a nuestro alrededor sufrirá los efectos de nuestra desagradable y molesta actitud. 

sol sonrisa

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¡El blog de Ángela queda inagurado!

¡El blog de Ángela queda inagurado!

El blog de Ángela empieza oficialmente su andadura.

Sinceramente empezar diciendo esto y tener un total de más de 100 entradas a disposición de quien entre a conocer el blog puede resultar desconcertante, pero cada una de ellas tiene su origen en un pasado más o menos reciente.

En algunos casos pueden pertenecer a mi primera etapa como bloguera en Windows Live MySpace, un pequeño espacio de uso privado en el que escribía mis pensamientos, teorías e inquietudes, y que remonta su existencia a 2006.

El resto de entradas provienen de mi segunda etapa en la que ya de modo público escribí en dos blogs diferentes:

  • “Fidelidad a uno mismo: SIEMPRE”
  • “Japines’cul”

En resumen más de 10 años escribiendo lo que mi cabecita dicta…

Quizás por eso de cumplir una década el cuerpo me pedía una renovación, un cambio de look, una mudanza a algo más grande, más luminoso, con nuevos rincones, más alegre, creativo, fusionando ambos espacios en uno sólo  que me represente al completo.

Y después de invertir tiempo, ideas, recursos y un montón de ayuda externa…

¡Conseguido!

El Blog de Ángela ve la luz oficialmente HOY.

Por supuesto que eres bienvenido tanto si vienes por primera vez como si eres miembro de ese grupo tan interesante de personas que me siguen desde hace 5 años…

Aquí tienes un rincón donde leer, comentar y sugerir, si te apetece.

Espero seguirnos viendo de vez en cuando.

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Y hoy… regala cariño y amor.

Y hoy… regala cariño y amor.

Sin duda que a la gran mayoría de nosotros nos encanta recibir regalos, verdad?

Pero el más preciado de todos es el cariño y el amor que recibimos de los demás. Unas veces va envuelto y materializado como perfume, libro, joya, accesorio de moda, producto tecnológico o experiencia para disfrutar, y otras va implícito en un abrazo, una confidencia, un “cuídate” e incluso una regañina por hacer algo incorrecto.

Regalar cariño y amor no requiere mucho esfuerzo, sólo ganas y disposición para expresarlo de alguna de las múltiples maneras posibles.

Es un gran error dar por hecho que las personas queridas y amadas ya lo saben.

Otro grave error es pensar que demostrarlo es una muestra de debilidad, ñoñería o cursilería.

Y un error todavía mayor es pensar que eso del amor es una pérdida de tiempo que no te lleva a ningún sitio ni aporta nada bueno.

Todos necesitamos dar y recibir cariño y amor, somos humanos y por tanto seres emocionales equipados con sentimientos.

En definitiva, te propongo que seas generos@ y expreses tus emociones y sentimientos de manera que crees sonrisas y alegría en el rostro de esas personas que tienen un lugar reservado en tu corazón.

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He vuelto…

He vuelto…

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Hoooolaaaaa!!!! ¿Qué tal va la vida?? ¿Todo bien??

¡Ya he levantado el auto bloqueo que me había impuesto!

Me he perdonado el castigo, he superado mi reto y merezco volver a usar mi blog…

¡Jajajajaja!

Seguro que nadie sabe de qué demonios estoy hablando.

¡Es lógico!

En ningún momento expliqué en el blog ni a nadie, que no fuese mi querido esposo, que iba a causar baja como bloguera durante un año.

¿Motivo?

Para mí bloguear era una especie de terapia que me ayudaba a mantener fuera de mi la ira, el rencor, la mala leche, el desánimo, la apatía, etc, etc…

Me ayudaba a transformar mis emociones y sensaciones más desagradables en un texto en el que me expresaba y conseguía convertir lo negativo en positivo.

Tengo que reconocer que es una terapia muy buena con la que siempre conseguí resultados óptimos y que me ha ayudado a mejorar mi carácter.

El punto negativo es que te acostumbras a resolver esos momentos de inestabilidad siempre de la misma forma y llega a crearse una dependencia. Algo que a mí no me gusta demasiado.

¡Nada de enganches ni vicios!

Ese fue el motivo: desengancharme de utilizar el blog como terapia y aprender a encontrar otras fórmulas para  remontar situaciones hostiles o momentos de bajón.

¡Pues ya está! ¡Conseguido! ¡No ha sido tan difícil!

Ya tengo más formas de levantar el vuelo y eso mola.

Cuantas más salidas ante un día tonto, una hora ñoña o una conversación tras la cual te quedes con ganas de emigrar a la luna, mucho mejor.

En definitiva: “He mejorado mi versión”. Ya debo andar por la versión Ángela 4.5

Os aviso porque a partir de ahora volveréis a recibir avisos de mis nuevas entradas.

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Muchas gracias por todas las visitas al blog durante el 2016. 

Sinceramente llegué a pensar que con tanta pasividad mis entradas no tendrían tantos visitantes pero…

¡Sorpresa! 

Por supuesto: ¡Mil gracias!

Nos veremos más a menudo a partir de ahora…

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Vivir con coherencia

Vivir con coherencia

Observo mucho el mundo que me rodea, las relaciones personales de quien conozco e incluso las mías propias, y después de un buen análisis puedo constatar que en muchos casos somos totalmente injustos con nuestros actos.

La coherencia humana en muchas ocasiones no tiene una explicación razonable ni razonada.

Existen personas que se acercan a nosotros con buenos propósitos, interesantes intenciones, con cariño y amor, simplemente con la idea de facilitarnos la vida. Nos quieren, y por tanto querrían vernos crecer como personas y conseguir el objetivo de ser felices. Sus palabras, gestos, preguntas siempre van unidas al mejor de los propósitos: nuestro bienestar.

Suele suceder que los consejos, argumentos y comentarios que nos vienen de estas personas, muchas veces, los entendemos como una intromisión en nuestra vida, como meros reproches y críticas a nuestros actos, sin pararnos a pensar la real motivación de los mismos, generando como resultado hacia ellos unas respuestas por nuestra parte frías, distantes, molestas y dolorosas.

Está claro que deberíamos tomarnos el tiempo necesario para realmente ver si hacemos bien contestando de esa forma o estamos dando patadas verbales a la gente que más se preocupa por nosotros.

Que menos que agradecer el interés en nosotros y contestar de forma educada y afectuosa.

No es necesario dar información que no queremos dar, pero no por ello se deben perder las formas ni la educación. Las personas que reciben nuestras respuestas tienen un corazón que siente y padece, no lo olvidemos.

Aquí os dejo una propuesta:

“Sed justos en vuestras reacciones y no olvidéis quien os quiere de verdad”

En contraposición a esto hay ocasiones en las cuales seguimos ofreciendo nuestra cara más amable a quien ha sido causante de nuestras lágrimas o desdichas.

Esto tampoco está bien…

No es lógico que quien siembra tormenta recoja rayos de sol.

No es que sea necesario ni positivo tener un libro de rencores con los nombres de esas personas que nos han hecho infelices, pero si un sentimiento coherente basado en valoraciones justas que debemos aplicar.

Si alguien que entró en tu vida, no tuvo ningún reparo en ponerla patas arriba sin demostrar remordimientos ni ofrecer disculpas, y mucho menos molestarse en reparar el daño causado, lo mínimo es no dejarle entrar nuevamente, si así lo solicita.

Suele ser una labor muy difícil remontar las decepciones y situaciones negativas sufridas por el trato que otros nos proporcionan. Incluso en ocasiones, esos comportamientos desconsiderados hacia nosotros nos pueden llevar a que diferentes traumas se produzcan y nos deterioren la autoestima.

De estas situaciones hay que aprender, no queda otra…

No es muy normal compensar a estas personas que nos han dañado, con un asiento preferente en nuestro día a día.

Nada de poner la otra mejilla, en tal caso cubrirse las dos por si las moscas.

Hay gente que debemos invitar a irse de nuestras vidas porque, aunque hayan tenido un papel protagonista en el lado más difícil u oscuro de la misma, su simple existencia en nuestro presente sólo puede garantizarnos que los mismos problemas se repitan constantemente.

Se puede perdonar y olvidar, pero no se debe mantener en nuestras vidas a quien rompe el equilibrio y la armonía. 

Debemos ser inteligentes y aprender a vivir con coherencia.

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¡No quiero ser una mujer perfecta! ¿Y tú?

¡No quiero ser una mujer perfecta! ¿Y tú?

Llevo tiempo observando que la mayoría de las mujeres ejercemos hacia nosotras mismas un nivel de exigencia desmesurado.

Si echamos la vista atrás la mujer era el sexo débil y no tenía  derecho a participar de la misma manera que un hombre en la vida, quedando relegadas sus funciones al cuidado de la casa, del marido y los hijos. 

Es evidente que la posición en la que el universo femenino se encuentra actualmente es radicalmente diferente…más positivo y libre.

Me congratulo enormemente de ello puesto que las mujeres servimos para muchas más cosas que cuidar estupendamente de nuestros hogares y familia.

Lo que me genera cierta desazón es ver en el punto en el que nos encontramos ahora mismo.

Me explico:

Es comprensible que una mujer tenga deseos de poder estudiar, conocer mundo, tener un trabajo donde desarrollar su potencial, ser madre, tener una pareja que la aporte respeto o en realidad permanecer soltera sin que por ello se generen críticas ácidas sobre su persona. Todos estos objetivos son loables.

Lo que ya no me gusta tanto es que intentando conseguirlos pierda su genuina personalidad, su capacidad de sentir, olvide sus valores, manipule su sensibilidad y emotividad, y cree un personaje de sí misma que se convierta finalmente en una identidad real que haya sacrificado el alma intentando demostrar al resto del mundo que es una mujer perfecta. Eso me da muuuucha lástima.

Quizá fruto de esta sociedad, que de vez en cuando muestra trazas de inhumana e insensible y que casi siempre revela claramente el alto grado de competitividad intrínseco, las personas perdemos la coherencia al igual que se perdería la seguridad ante la posible llegada de un tsunami.

El caso es que independientemente de todo, no debemos perder el punto de equilibrio entre todo lo que nos rodea.

Ahora mismo las mujeres actuales se exigen un nivel de perfección que las puede llevar a convertirse en meros robots obedeciendo órdenes internas e intentando pasar un examen diario que las haga merecedoras del título de: mujer perfecta (guapa, atractiva, seductora, joven, inteligente, resolutiva, independiente, con un buen trabajo, deportista, sana, amante/esposa, hija-madre-tía-sobrina-abuela ejemplar, amiga de sus amigas, controladora de la estabilidad del hogar, aventurera, buena cocinera, lectora incansable de las últimas novelas publicadas, actualizada y a la última en todas las tecnologías del momento:bloggera, twittera, facebookera, etc..)

Desde mi punto de  vista hay que relajarse un poco porque con ese nivel de exigencia es posible que todo se nos vaya de las manos.

Yo observo el mundo y en ocasiones veo a mujeres demasiado obsesionadas con la perfección, y eso va unido a conseguir cumplir perfectamente los siguientes puntos:

1.- Mantener un físico de escándalo (dietas, sesiones maratonianas de gym, si queda algún gramo en tripita, cintura, cadera o cartucheras hay que enfundarse en una faja “quita el aliento” que en cuestión de segundos hace perder “visualmente” dos tallas de contorno, si la faja no gusta existen otras opciones también efectivas,  se puede invertir cierta cantidad de dinero en productos cosméticos como cremas  hidratantes, nutritivas, anti celulíticas, anti estrías, reafirmantes, tonificantes, anti ojeras, anti bolsas, anti arrugas, serum, contorno de ojos aunque si se requiere rapidez lo mejor es la “cirugía”: mesoterapia, radiofrecuencia, aumento de pecho, abdominoplastia, liposucción, botox, y mil doscientos cincuenta y tres tratamientos quirúrgicos posibles).

2.- Mostrarse siempre impecables ante cualquier ocasión teniendo al alcance un amplio vestuario (para estar en casa, ir a trabajar,  fiestas,  salir a cenar con amigos, disfrutar del campo o mar), un  número casi ilimitado de complementos, zapatos (peep toes, botas, bailarinas, sandalias, mules, plataformas, cuñas, espartos, de salón, chanclas, deportivas, alpargatas), productos de maquillaje y peluquería en todas sus versiones posibles. Y por supuesto estar preparada para cualquier inclemencia, contratiempo o situación imprevista. Para ello el bolso (gran aliado) estará equipado con todo lo necesario: pañuelos, kit básico de maquillaje y manicura, toallitas anti brillos, tiritas, paracetamol, ibuprofeno, antiácido, el compeed ampollas para cualquier rozadura del zapato, kit de higiene dental,  compresas, tampones y toallitas higiénicas, unas medias de repuesto o dos por si se rompe la de repuesto, spray anti-manchas, laca, peine, horquillas, suero fisiológico para los ojos, toallitas desodorantes, un preparado de costura con su tijera, aguja, hilos varios, imperdibles y botones, chicles, caramelos,  una barrita energética, el cuelga bolso, un par de bolsas de plástico bien dobladas… Y seguro que me olvido algo. Vamos que un bolso de estos nada tiene que envidiar a la tripa de Doraemon. Lo único negativo es que llevarlo colgado sobre el hombro provocará con el paso del tiempo una desviación de la columna inevitable. 🙂

3.- Demostrar ser la mejor de las madres. Ejercerán un absoluto control de cada gesto, movimiento, parpadeo, pipí o popó, eructo, sonrisa o lagrimita que su hijo dé a lo largo del día. Será primordial conseguir que el bebé acabe completamente las tomas del desayuno, comida, merienda y cena que previamente han sido elaboradas con los ingredientes pesados en la báscula digital para que las medidas de cada alimento sean perfectas. Por supuesto que su niñ@ será el que vaya 2 percentiles por delante de la norma, el que haga cosas más llamativas para la edad que tiene, el que está mejor alimentado, mejor cuidado, al que no le asoma nunca un moco por la nariz, el que duerme en la habitación más preparada para su descanso y decorada con los detalles infantiles más adecuados, el que se duerme y se despierta a las horas indicadas por el pediatra con una precisión milimétrica y controlado todo ello con un reloj suizo.

Según sus hijos crezcan, supervisará de una manera rigurosa, inflexible y severa  su comportamiento, actitud, crecimiento, desarrollo tanto físico, como intelectual, mental y personal, no dejando ni un cabo suelto que pueda provocar descontrol en la supuesta eficacia de su método para asumir  responsabilidades maternales. Posiblemente impida la espontaneidad que estos niños deberían tener en su día a día, en el nacimiento de su personalidad y en el desarrollo de su carácter todo ello para seguir teniendo la batuta bien retenida y diploma de supermadre.

(En este punto debo decir, que yo también soy madre y comprendo que un hijo es lo más importante del mundo. Ser madre es la tarea más seria a desarrollar por una mujer y debe intentar hacerse con todo el amor, cariño, dedicación y esfuerzo, cuidando de hacerlo lo mejor posible para garantizar que el pequeño tenga una infancia, adolescencia, pubertad y juventud sana y adecuada pero…sin promover que eso sea un escaparate para pavonearnos o quitar el protagonismo al propio niñ@) 

4.- Presentar un perfil laboral magnífico liderado por un currículum digno de enmarcación adornado con un listado de recomendaciones de antiguos superiores. Ante esta faceta la perfección debe quedar demostrada contra viento y marea, y verificada la capacidad de resolución ante las responsabilidades inherentes al puesto desempeñado. Suele hacerse gala de la competitividad y agresividad en el trabajo en equipo, donde primordial es evitar que quede alguna duda ante la afirmación contundente y rotunda de ser ella la opción más eficaz de toda la plantilla. Cada minuto en el puesto laboral será un escaparate a su eficacia, eficiencia, efectividad, validez y brillantez. Cualquier error, fallo o equívoco puede hacer tambalear esta etiqueta honorífica de mujer 10.

5.- Disfrutar de una vida amorosa digna de la envidia de todas las demás féminas de este mundo y de los mundos paralelos que puedan existir. Muy importante distribuir una imagen de pareja idílica en la que no falte un marido/novio guapísimo, elegantísimo, atento, bien situado, con éxito profesional, deportista, con buen humor, inteligente y que constate con cada pestañeo y mirada su amor eterno. Este punto a cumplir por la mujer perfecta es complicaete porque no depende únicamente de su implicación sino que basa su éxito en que sea la propia pareja la que transmita a través de su forma de vivir que ella es el ser más maravilloso del planeta.  En realidad hay un buen porcentaje de hombres maravillosos, admirables con virtudes dignas de grandes elogios pero una mujer perfecta es evidente que necesita a su lado al hombre perfecto y…¿Esto es posible? (me refiero a la perfección que la mujer perfecta necesita a su lado, no a lo que yo entiendo por hombre perfecto).

A estos puntos se les podrían unir otros muchos pero prefiero parar aquí para no seguir aumentando presión, que ya es mucha.

Quizá los problemas aumentan considerablemente cuando esta mujer que se auto exige tantísimo, que invierte todo su esfuerzo en convertirse en inmejorable, se pone a examen. Es entonces cuando analiza todos sus movimientos y se pone a corregirlos. Por supuesto que será severa, estricta y dura consigo misma, no podría ser menos. Analizará bajo el microscopio de sus ojos los errores cometidos, y posiblemente su autoestima será la más perjudicada, pasando de sentirse casi una diosa a deducir que es un mujer imperfecta incapaz de conseguir la admiración del resto, y lo que es mucho más importante la admiración propia.

Reconozco que en algunos puntos de los detallados yo también he sido tentada por ese intento de la excelencia pero…además de agotador es absolutamente IMPOSIBLE. De humanos es la imperfección y también la capacidad de aprender y mejorar aunque sin perder el control de lo que resulta adecuado, lógico, conveniente y saludable.

Me gustaría terminar animando a todas mis vecinas de este mundo para que sean buenas consigo mismas, y se permitan ser condescendientes:

NO ES NECESARIO SER UNA MUJER PERFECTA…ES PERFECTO SER UNA MUJER FELIZ 

 

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