Autoestima al 100%

Autoestima al 100%

Bienvenid@s a una nueva entrada del blog.

Ahora que el sol empieza a intensificar su fuerza y nos llegan buenas temperaturas para disfrutar de playas, piscinas, salidas nocturnas, eventos sociales y demás situaciones, nos preocupa tener una planta estupenda.

Por supuesto que no me refiero a los geranios de la terraza sino a un cuerpo serrano digno de ser mirado 2 veces o admirado en toda su extensión.

Tal situación, que se repite año tras año, nos lleva a apuntarnos a lo que se conoce como ‘Operación Bikini’

¿Tú también estás inmers@ en ella?

Creo que son pocas personas las que no se ven seducidas por este objetivo común de querer lucir palmito en traje de baño.

¡Eso!

¡Vamos todos a ponernos divin@s para que nuestra estampa de playa sea digna de admiración!

De paso, hagamos culto a la vida sana y mostremos especial interés en cuidar nuestra alimentación, que seguro con ello obtendremos resultados visibles en poco tiempo.

No es que en invierno uno no quiera estar estupendo sino que, entre que parecemos cebollas con tantas capas de ropa y el frío nos hace cargar el cuerpo con buenos guisos, las chichas quedan un poco más camufladas y no son tan evidentes. Hay tiempo para relajarse…

¡Hasta aquí todo más o menos correcto!

El problema puede surgir cuando esta operación bikini se va de las manos y lo que inicialmente es un buen objetivo (tener una silueta estilizada y un cuerpo armónico) se convierte en una obsesión que como efecto secundario más dañino destroza la autoestima.

¿Qué es la autoestima?

Pues según RAE, es la valoración positiva de sí mismo que hace cada persona.

Si relacionamos el término con la psicología, es una opinión de carácter emocional que los individuos tienen de sí mismos y que en muchos casos no tiene causas claras, lógicas o racionalidad.

Cada persona valora su personalidad, las actitudes que tiene, las habilidades y su aspecto físico, que son aspectos que constituyen la base de la identidad personal. Con esa valoración muestra aceptación o rechazo de sí mismo.

Como se trata de una valoración individual y propia en muchos casos, el resultado final no es adecuado pudiendo llegar a ser una valoración injusta, demasiado exigente o severa.

Puede parecer algo poco preocupante pero la autoestima está íntimamente relacionada con la felicidad, o por lo menos yo lo veo así. Una autoestima que no esté en los niveles correctos repercutirá en la capacidad de esa persona de ser feliz.

Es posible, bajo mi punto de vista, que la mayoría de la población se haya visto en algún momento de su vida con una autoestima deteriorada, generando sensaciones incómodas.

Quizá uno de los primeros peldaños que nos lleven a magullar nuestra autoestima sea la inseguridad, otro la decepción con uno mismo cuando no se consiguen objetivos. El siguiente peldaño podría ser el permitir que otras personas cuestionen nuestras capacidades y emitan juicios desconsiderados, hirientes, injustos o de sometimiento, y por supuesto (y muy importante) el peldaño final sería la ausencia de un impulso de reacción frente a todos estos síntomas.

Hay casos en los cuales una persona se puede sentir muy capacitada para enfrentarse a algunos aspectos de la vida, pero en cambio para otros se  siente nula, incapaz e inútil generando un gran bloqueo que la hunde cada día más en la apatía, tristeza e infelicidad.

Posiblemente el aspecto estético pueda ser en algunas personas el punto más difícil de mantener a raya en su autoestima. Estas personas pueden saber valorar su personalidad, su intelecto o su capacidad de resolución aunque si se miran al espejo muestran poco cariño por la imagen que refleja.  

Estas situaciones son muy negativas y hay que intentar ponerlas remedio lo antes posible para que no provoquen males mayores que hagan de la vida un pequeño infierno.

Por mi parte me gustaría lanzar unos pequeños consejos y argumentos motivadores (utilizados por mí misma en mis peores momentos) para poner mi granito de arena en esa lucha que a veces tenemos con nuestra autoestima.

No sólo se centran en el aspecto estético sino en todos los puntos que pueden hacer tambalear esa valoración positiva que debemos hacernos. Espero puedan ser útiles y le sirvan a alguien para mejorar.

1º Debemos conocernos bien, analizar nuestra forma de ser y llegar a un análisis de cuáles son nuestras virtudes y nuestros defectos.

Este punto tiene una seria dificultad, la de ser capaz de juzgarnos justamente. Por supuesto que no debemos ni minimizar ni exagerar las cosas. Si hay aspectos positivos -valorarlos- y si hay otros negativos -identificarlos-. 

2º Encontrar qué situaciones negativas hemos vivido y qué objetivos no hemos sido capaces de cumplir en nuestra vida como consecuencia de esos “defectos”.

Nuevamente debemos ser sinceros y ceñirnos a la más cruda realidad intentando no involucrar a terceros, sino ajustándonos a la causa/efecto desde uno mismo.

3º Contabilizar cuantas veces se repiten situaciones similares del punto 2º, y así determinar si cometemos siempre los mismos errores y con los mismos orígenes.

Esto nos pasa a todos, tropezar con la misma piedra una y otra vez. Mismo error, misma estrategia errónea para solucionarlo y por tanto nada se arregla.

4º Valorar de qué manera nos sentimos, cuales son las emociones que generamos una vez vividas estas situaciones, y si el nivel negativo de estos sentimientos/emociones aumenta de manera proporcional a la repetición de las mismas.

5º Decidir si realmente queremos cambiar estas situaciones negativas de verdad o preferimos seguir inmersos en ellas, fomentando un victimismo absurdo o re-creando una situación de injusticia universal hacia nosotros sin un motivo aparentemente claro.

Hay que destacar que en ocasiones el papel de víctima es muy productivo.

En muchos momentos, la lástima que nos dedican los que nos rodean, da unos frutos más o menos dulces.

Por ejemplo: Que esas personas que sienten lástima…

A) Se esfuercen en hacer por nosotros lo que no hemos sido capaces de hacer. (Para que voy a aprender si otro lo puede hacer por mí. Así tengo menos trabajo y menos responsabilidad).

B) Nos dediquen su cariño, interés y atención, intentando animarnos, motivarnos, enseñarnos o darnos consejos para superar las situaciones difíciles. (¿Mostrarían la misma atención e interés si tuviese la autoestima perfectamente?).

C) Nos emitan menos críticas, valoraciones negativas, reprimendas, juicios desfavorables o exigencias de responsabilidad por nuestros actos, para intentar evitar lastimar nuestra autoestima todavía más.

Puede ser que existan más ventajas disfrutables desde la posición de víctima… que desde la de persona segura de sí misma y capacitada para enfrentar sus problemas, pero desde mi punto de vista no es muy lícito aprovecharse de ello. 

Por supuesto que lo que prima es levantar la cabeza y poco a poco, también esa valoración que tenemos de nosotros mismos.

Para comenzar, hay que aplicar un absoluto y total respeto hacia nuestra persona, evitando ejercer cualquier ataque o maltrato (interno o externo) ya sea a través de pensamientos o palabras que indiquen nuestra incapacidad para estar a la altura de las situaciones que nos surgirán en la vida.

Intenta no pensar ni decir que eres gord@, fe@, inútil, incapaz, patos@, torpe, lent@, de forma despectiva.

Debemos seguir  y mantener un espíritu positivo frente a los retos, objetivos, metas o desafíos a los que nos enfrentemos, siempre por supuesto sin pecar de inconsciencia.

Yo soy capaz de conseguir lo que me proponga, sólo debo esforzarme y prepararme para ello.

Debemos ser realistas  frente a nuestras metas ya que en algunas ocasiones estaremos capacitados desde el principio para superarlas, y en otras quizá debamos formarnos o prepararnos al respecto. Muy pocas cosas se consiguen en el primer intento…

Nuestro cerebro no tiene previamente instalados todos los programas necesarios para enfrentarnos a la vida.  Estamos dotados de intuición, de cierto instinto de supervivencia, y cada persona muestra alguna que otra facilidad para realizar ciertas tareas… pero poco más. Fuera de este paquete básico, lo demás se consigue con esfuerzo, interés y horas de aprendizaje.

Durante este entrenamiento vital, la paciencia y la perseverancia deben ser grandes amigas nuestras.

Es posible que cuando nos enfrentemos a un problema u objetivo, no demos con la solución a la primera. En tal caso, nada de lamentos, desilusiones o enfados. Hay que seguir intentando conseguir nuestra meta o encontrar la respuesta adecuada. Es evidente que, si una fórmula no ha sido acertada en un primer intento, no lo será después de una docena de ellos.

Por favor… No seas testarud@, cabezota, tozud@ o terc@. Éste es un error muy habitual. Cambia la obstinación por versatilidad, para encontrar nuevas técnicas o sistemas con los que enfrentar el problema o conseguir el objetivo.

Intenta creer en ti, no te dejes desmotivar ni escuches palabras que te puedan llevar a un fracaso prematuro. Si no estás totalmente preparad@ para superar la prueba/meta simplemente consigue la formación necesaria… Sólo eso!!

Busca ayuda, apoyo, motivación en los que te rodean y te quieren, o quizá en personas preparadas para algo así (psicólogo, terapeuta, motivador, profesor especializado, etc…), y utiliza la ayuda prestada para seguir avanzando.

Muy importante es valorar los avances obtenidos para ratificar que “podemos” obtener un resultado óptimo, siempre y cuando sigamos por el mismo camino, sin mirar atrás, sin dudar de nuestra capacidad…

Siempre pasos hacia adelante, algunos de mayor magnitud y otros casi imperceptibles, pero nada de dejarse caer en el abismo de la inseguridad, o del miedo al fracaso.

La autoestima es como una planta con flores, hay que cuidarla, regarla, mimarla, abonarla, y de vez en cuando nos brindará esas bonitas flores que serán nuestra recompensa por el esfuerzo y dedicación. El único inconveniente es que si por comodidad dejamos de mantener, proteger y conservar la planta puede que ésta se marchite.

Me gustaría añadir que en la gestión personal de la autoestima hay momentos en los que podemos pensar que nuestra relación con otras personas y en concreto el comportamiento que éstos tengan hacia nosotros, influya directamente en la misma.

¡Estoy de acuerdo!

Hay veces que las personas que nos rodean pueden ser más o menos agradables, críticas, puntillosas, exigentes, intolerantes, inflexibles, severas, dominantes, manipuladoras, pesimistas, agoreras, etc… Pero cada uno es libre de ser como quiere ser, y nuestra autoestima es algo íntimo, entre nosotros mismos, y por nada de este mundo debería verse influenciado por la personalidad de las personas con las que nos relacionamos.

Por mucho que alguien (ya sea conscientemente o sin darse cuenta), actúe de manera que pueda hacerte dudar de tus capacidades o de tu valor como persona, la reacción por tu parte debe ser contundente.

No te dejes llevar por esa situación a un terreno de desconfianza sobre tu aptitud, inteligencia, competencia o talento a la hora de enfrentar tus objetivos. Tampoco de dejes caer en el peligroso mundo del rechazo físico.

Qué las personas opinen de ti lo que quieran… sea bueno, malo o regular.

Lo verdaderamente importante es que “TÚ” CREAS EN TI y “TÚ” TE QUIERAS A TI MISMO.

Amor… ¿En cuerpo y alma?

Amor… ¿En cuerpo y alma?

El amor siempre es un tema interesante y que da pie a larguísimas conversaciones.

Bueno…

¡No para todo el mundo!

¡Es cierto!

Hay a quien le interesa tres pimientos el amor, ni siquiera se lo plantea como un tema de conversación y mucho menos pierde el tiempo pensando en algo tan superfluo o ñoño.

¡Hay gente para todo!

En mi caso creo que ya he escrito varias entradas sobre el AMOR, y como decía mi abuela:

“Lo que te rondaré, morena”  (amenazo con insistir largo y tendido en reiteradas oportunidades que me surjan al paso).

En esta ocasión, estoy divagando entre las intensidades o tipos de amor y, por qué o cómo, o sabe Dios qué.

Ya veis que lo tengo todo muy organizado y estructurado en mi cabeza.

¡Ejem!

Me lanzo a dialogar con vosotr@s sobre el tema y exponeros mis opiniones al respecto.

Después de darle al coco creo que el amor es un poco como los colores, se expresa en diferentes tonalidades.

¿Cómo? What? 何ですか?

A ver…

Creo que hay un amor puro al 100% del cual se conoce su existencia pero que nadie ha sido capaz de mirar cara a cara, sentirlo en sus adentros o verlo brillar por la mañana cómo si fuese el Astro Rey.

Es impepinable deducir que el amor tiene su propia forma de expresarse, moverse, hacerse notar, atravesar corazones, manipular pensamientos y voluntades.

En definitiva tiene un poder máximo y yo diría, que las versiones más puras son incontrolables para el ser humano.

Fuera aparte de esta expresión del amor, lejos de la conciencia humana, creo que existen tonalidades, grados o tipos de amor.

Un amor que catalogaría de tonalidad rojo pasión, y que se caracteriza por ser AMOR de CUERPOS.

Ese amor a lo más físico y que entra por los sentidos: la vista, el olfato, el oído, el tacto y el gusto.

Quizá un amor básico dónde los haya, casi irracional, dominante, que genera un impulso dentro de uno mismo, una reacción química que enciende las llamas del deseo y cuyo fin simple es la satisfacción corporal, el placer de los sentidos, el disfrute de sensaciones que chisporrotean internamente y transmiten una felicidad muy efímera pero también, adictiva.

Este amor une a las personas con un lazo que se crea por la atracción física, por la belleza de las formas corporales y por la propia naturaleza humana que experimenta una conexión especial….

Aquello que algunos llaman “la química”.

Considero que en este caso, tratamos con un tipo de amor que tiene mucha fuerza, un caudal de energía contenida intensa pero un porcentaje bajo del amor puro descrito al principio, lo que en la mayoría de los casos provocará que tenga una esperanza de vida corta, intermitente e incontrolable.

Puede darse el caso que con el transcurso del tiempo y el conocimiento entre ambas partes, más allá de sus cuerpos, este amor evolucione a otra tonalidad diferente, pero no hay garantías de que eso ocurra.

Un amor de tono pastel, rosa o azul cielo, caracterizado por ser AMOR de ALMAS (emparentadas físicamente).

Este es un amor que hace su entrada por la puerta grande: el corazón.

Hay veces que ese amor, ya está dentro de nuestro corazón cuando la conciencia empieza a despertar. Se trata del amor a nuestros padres, y en su grado máximo el amor madre/hijo.

Ese lazo nace con el primer rayito de creación, de existencia y se va fortaleciendo durante los 9 meses restantes o hasta el momento del nacimiento.

Un amor suave, dulce, consciente, racional, que busca la armonía, cuyo fin es el disfrute común de momentos especiales, experiencias vitales en las que se participa de forma familiar.

Amor que una vez fortalecida la raíz, se ramifica en orgullo, ilusión, autoestima vigorosa, sentimiento de satisfacción vital, plena felicidad.

Un amor con alto grado de pureza, calidad y durabilidad y que, en circunstancias normales, tiende a acompañarnos durante toda nuestra existencia.

Un amor de tono verde esmeralda, caracterizado por ser AMOR de ALMAS (de diferente especie física).

Seguro que suena raro, pero lo explico…

En este amor verde esmeralda unifico el lazo amoroso que une a una persona con su mascota, a una persona con un lugar.

Seguro que alguien dirá…

¿Pero una animal o un lugar tiene alma?

¿Quién lo duda?

Yo, por supuesto estoy firmemente convencida que los animales y los lugares tienen alma.

Eso que se denomina “KI-Qi-Chi” (flujo vital de energía).

Se trata, también, de un amor que hace su hogar en el corazón, y que cuando se siente, viaja por el torrente sanguíneo distribuyendo alegría y bienestar por todos los rincones.

Un lazo entre un corazón humano y otro del reino animal, e incluso entre corazón de persona y flujo vital de un punto concreto del planeta.

¡Guau! (nunca mejor dicho, eh?)

¡El que no lo haya sentido nunca, se lo pierde!

Un amor de alma, que con esa alegría y buenas sensaciones termina influyendo en el cuerpo y en la mente.

¿Tanto por ciento de pureza?

Pues muy alto ¿Verdad?

¿Durabilidad?

¿Toda una vida?

Un amor tono violeta, un AMOR especial entre ALMAS y vetada a CUERPOS (quizá almas emparentadas).

Una sensación casi mágica, espontánea y extraña que crea un lazo entre dos personas y que en ningún caso tendrá un punto de conexión físico, básico, corporal o sexual.

Un amor entre personas que pueden ser de cualquier sexo y que vais a entender en cuanto os diga:

“Parece que nos conocemos de toda la vida, de otra época, de otra vida pasada”

“Siento que es como si fuese mi herman@”

“Siento un amor muy profundo y especial por él/ella, pero no como pareja”.

No todo el mundo llega a tener la suerte de sentir ese amor violeta, pero ese lazo suele ser eterno y de extrema pureza, inalterable

¿Toda una vida?

En este caso incluso más.

Un amor plateado con perfiles iridiscentes y toques de todas las variedades cromáticas, el AMOR en CUERPO Y ALMA,

El amor más perfecto que puede existir entre personas.

Un amor puro y únicamente posible entre cuerpos con almas perfectamente adheridas y con la capacidad de entender el amor desde su propia naturaleza.

Yo diría que este amor plateado, es a su vez, una fuente de más amor, capaz de iluminar a su alrededor.

Lamentablemente no todos los seres humanos son capaces de cobijarlo.

¿Por qué? ¿Cuál es el motivo?

Sencillo…

Condición indispensable que la persona distinga entre su CUERPO, su ALMA e incluso su MENTE y se encuentre capacitada para gestionarlas con voluntad, criterio, coherencia, racionalidad, espiritualidad, respeto, honestidad y moralidad.

¿Os acordáis eso que decía Décimo Junio Juvenal ‘Mens sana in corpore sano?

Pues añadiendo a eso un Alma sana.

Y algo muy pero muy importante…

Ser una persona generosa, capaz de compartir todo esto con alguien a quien se considera tan especial, que lo merece y además lo acepta.

Existen personas que en todo el grueso de su vida serán incapaces de captar este tipo de amor, otras que por momentos tendrán dicha capacidad y podrán disfrutarlo, sentirlo y hacer de ese amor un compañero de vida.

Creo, que esta capacidad se puede adquirir si se pone interés en el aprendizaje sobre el amor, si en cada experiencia amorosa, sea del tipo que sea, la persona observa, aprende y muestra decisión clara de introducir en su vida el amor como motor de felicidad.

Pero…

¡Hay que querer!

Y hay que estar dispuesto a esforzarse por ello, invertir tiempo, ganas, ilusión e incluso fe.

Estoy segura de que este amor plateado lo merece y me encantaría ver a muchas personas lanzándose al vacío para experimentarlo y disfrutarlo.

¿Qué bonito, verdad?

Amor en CUERPO, ALMA, MENTE.

En definitiva una persona que esta en sintonía con el amor más bello al 100%

¿Te animas?

Sigamos con el siguiente tipo de amor, y con este cierro mi lista.

Un amor de matices amarillos-anaranjados-verduzcos transmitiendo sensación de AMOR enfermo, típico entre CUERPOS/MENTES.

Se trata de un  amor enquistado, caducado pero que no ha sido tratado con honores durante el final de sus días y que reaparece transformado, enmohecido y causando todo tipo de problemas.

Es el triste rastro de un amor (posiblemente rojo pasión) o un amor que hubiese podido convertirse casi en plateado, y que fruto del desinterés ha sufrido una mutación y se ha convertido en peligroso, dañino y responsable de actos que la razón o la coherencia no darían por aceptables.

Hablamos de un lazo que unía personas que se quisieron.

Un lazo que debía de haber sido desunido, pero que quizás, por la obstinación de una o ambas de las partes, sigue generando una acción que en la actualidad es lamentable o avergonzante.

Este tipo de amor ya no es tal, sino que se ha convertido en el amor oscuro, la antítesis del amor o lo que algunos entienden por odio.

A su paso, va dejando un rastro de malas experiencias y sensaciones desagradables.

A su paso genera emociones destructivas: rencor, rabia, resentimiento, animadversión o saña.

Si en algún momento sientes este tipo de amor, plantéate que hay algo que rectificar, solucionar y arreglar dentro de ti.

¡De verdad!

Te lo digo con cariño y mi deseo de verte feliz (aunque no te conozca). Si te ves rodeado de este amor amarillento uniéndote a otra persona, dedica un poco de tiempo e interés para hacer que desaparezca.

Si en el pasado ese amor fue rojo pasión, seguro que gracias a él vivisteis gratas y placenteras experiencias.

¡Qué menos que honrarlo como merece y desatar ese lazo con agradecimiento!

Igualmente si durante un tiempo fue un amor iridiscente, precioso, mágico y que te alegró los días con felicidad. Si no se puso todo lo necesario para mantenerlo vivo, hay que aceptar dicha responsabilidad. No creas que en ti no hay rastro de culpa.

En estos casos, ambas partes involucradas son responsables. Hay que saber aceptarlo, y sacar ese lado humano, coherente, racional y respetuoso para tirando cada uno de un lado, deshacer el lazo y desearse felicidad mutua, caminando por senderos paralelos.

Dicen que rectificar es de sabios.

Ya veo que esta entrada se me ha ido un poco de las manos y parece eterna, infinita o interminable pero estoy en la recta final.

Antes de irme, debo darte las gracias por no perder el interés y leerla entera, pero abusando de tu confianza quiero ir un poco más allá y pedirte tu opinión sobre el tema, algún comentario o lo que gustes.

En fin…

¿Seguiremos hablando del amor? ¿Disfrutándolo? ¿Sintiéndolo?

¿Te has encariñado con la tristeza?

¿Te has encariñado con la tristeza?

En la vida vamos pasando por diferentes etapas y momentos.

Vivimos rachas variopintas, fases en las que nos sentimos pletóricos y felices, otras en la que vivimos sosegados, tranquilos, con calma, periodos en los cuales parece que nos persigue la mala suerte, ciclos en los que parece que no vamos a liberarnos de las lágrimas y temporadas en las que tenemos la mente en Babia.

¡Así es la existencia humana!

Se acaba una etapa y empieza otra…

¿Por qué? ¿Para qué? ¿Con qué sentido?

Supongo que con el único objetivo de aprender a vivir.

¿Qué es la vida sino un proceso de conocimiento del entorno y del propio individuo?

Yo creo que en esto que acabo de comentar, somos todos más o menos iguales. No hay nadie que se salve de esos cambiantes y diferentes periodos vitales.

En este caso concreto quiero centrarme en esos espacios de tiempo en los que la tristeza abraza y rodea con sus lánguidos dedos y borra del rostro la sonrisa.

¿Recordáis momentos de esos?

Son verdaderamente amargos y nocivos.

La tristeza entra sutilmente en el corazón, a golpe de suspiro desconsolado.

Las pequeñas decepciones que sentimos la alimentan como si de un caldo gallego se tratase y las noticias menos agradables la hacen crecer a buen ritmo, tanto a lo ancho como a lo alto, como si de un bebé de cinco meses se tratase.

Posiblemente, la sensación sea que no se percibe la paz en el propio interior, que la armonía se ha escapado sin avisar o que parece que sobre la espalda ha aparecido súbitamente una mochila llena de piedras pesadas que no se sabe por qué hay que cargar.

En esos momentos la visión se nubla y no parece posible ver todo aquello que antes nos parecía maravilloso y servía para alegrarnos cada mañana y motivarnos a enfrentar el día con entusiasmo y felicidad.

Pero…

Si el otro día el corazón palpitaba a ritmo de canción del verano, alegre y rumboso…

¿Qué ha pasado?

Mi amiga Mihaela (Mica, para los que la queremos) ha aceptado colaborar conmigo en esta entrada para enriquecerla un poco y aportar su visión de lo que es la tristeza.

Ella dice que a la tristeza la vestiría de color gris, y la transformaría en una gran nube de ese color que avanza sigilosa hacia ti y te envuelve. La gran nube gris consigue desfigurar el gesto de quien cubre, de tal manera que el rostro se transforma y hace que la melancolía que emana sea percibida de inmediato por quien está cerca.

Además, tal y como pasa con los nubarrones oscuros que terminan originando lluvia intensa, de los ojos velados por la nube brotarán lágrimas de desconsuelo.

¡No hay nada malo en llorar un ratito!

El llanto nos trae desahogo, y nos protege para que esa aflicción no haga su casa en nuestro cuerpo, deteriorándonos interiormente y creando alguna dolencia molesta.

Para Mica, esas lágrimas y las emociones que la acompañan agotan físicamente, y nos llevan a la desgana, a la apatía y a una fatiga que obliga a descansar. Descanso necesario para poder coger fuerzas que animen y empujen a volver a la normalidad.

Asimismo, antes de la puesta en marcha para el retorno a la armonía se puede disfrutar del arco iris, que suele manifestarse tras una gran tormenta.

¡Cuando las emociones se remueven, también salen pensamientos positivos y agradables!

Nada es totalmente malo, negro o negativo, siempre hay trazas de luz entre la oscuridad.

Llegado el momento en el que hemos tomado la decisión de deshacernos de esa agotadora y soporífera tristeza, sólo queda ponerse en activo e intentar salir de la nube para volver a sonreír, ya que la vida no está para pasársela pegada a un kleneex y coleccionando lágrimas.

Si hay que elegir, casi mejor hacernos coleccionistas de sonrisas.

¿No?

Cada historia personal es una sucesión de buenos y malos momentos, en los que se aprende de lo sentido y vivido.

En ocasiones (quizá más de las que parece) sufrimos por meras tonterías, a veces incluso sin saber muy bien el por qué o la razón que nos ha arrastrado a una sensación de vacío e incluso infelicidad.

¿Eres o no eres feliz?

¿No eres feliz?

¿Qué te lo impide?

En vez de caer en el desconsuelo o la depresión, hay que cambiar la actitud y buscar en el baúl de tus recuerdos “cercanos y lejanos” qué cosas te hacen sentir alegre: practicar algún deporte, salir de cañas con l@s amig@s, comerte un helado de leche merengada, reírte a carcajadas mientras ves una comedia disparatada en el cine, llenarte los ojos de colores mientras ves un jardín repleto de flores, tejer una bufanda de rayas, hacer una excursión a la playa para pasear por su orilla, liarte entre fogones y hacer una rica tarta de chocolate con la que obsequiar a tu prima-hermana por su cumpleaños…

Hay tantas, tantísimas cosas que tienen el poder de aliviar nuestra alma y activar los músculos del rostro para que empiecen a esbozar una sonrisa, que lo absurdo es encariñarse con esa mascota invisible que pretende quedarse a vivir a nuestro regazo y que se llama tristeza.

Lo cierto es que hay ocasiones en las que cuesta despegarse la tristeza, y se corre el peligro de quedar atrapado en los tentáculos de una depresión absorbente y adictiva.

¡Alerta máxima!

¡Mandemos señales de alarma a nuestra cabecita!

Pelearse con la depresión es reto complicado, desafío peliagudo y requiere que estés dispuest@ a enfundarte los guantes de boxeo y lances tus mejores Cross, Uppercut o una serie de ganchos de los de toda la vida al aire para despegarte del bicho (todo esto es en sentido figurado, eh??)

Y…

¿Cómo disparamos estos golpes maestros?

Pues tenemos todas las armas en nuestro interior.

Lo primero es grabarnos unos pensamientos de manera que queden inalterables en nuestra mente:

¡Puedo ser feliz! – ¡Soy capaz de sentir la felicidad acariciando mi cara! – ¡Me lo merezco!

Después reconocer que no es tu mejor momento personal pero que cualquier pena, problema o circunstancia es pasajera y sólo requiere de tiempo para su resolución.

El siguiente paso valorar todo lo que tienes a mano para ayudarte: amig@s, padres, herman@s, hij@s, familiares algo más lejanos e incluso profesionales del sector médico o psicológico. Con todos ellos puedes ponerte en marcha, te van a ayudar cada uno dentro de sus posibilidades.

Puede darse el caso que toques alguna puerta y no se abra, porque no todas las personas se lanzan generosas a ayudar al resto pero NO te desmotives, no uses esa circunstancia como freno para tu evolución.

El mundo está lleno de angelitos disfrazados de personas que tienden la mano fácilmente, agarra una de éstas manos e impúlsate. Verás que para cada problema, hay por lo menos una solución.

Pero por favor, no seas absolutamente negativ@, no cierres tus oídos, ni te niegues a valorar los consejos que recibes como si se tratasen de paralelos lanzados por Rafa Nadal en tu contra. Antes de ver dificultades al camino que te puede llevar a solucionar el problema “analízalo al detalle y estúdialo con tus cinco sentidos”.

La mayoría de las veces puede resultar difícil cambiar la actitud de victima por otra de lucha, ya que no se está en el mejor momento psicológico e inseguridad, miedo y una autoestima perjudicada no son el mejor punto de partida para el combate, pero… según se empieza la batalla el nivel de energía para luchar se va recargando con el tesón, la perseverancia, la obstinación y el deseo de volver a sentirse bien.

¡Vaaaaaaamosssssss!

Mi primer Liebster Awards

Mi primer Liebster Awards


¡Hola!

Saludos desde este lado del blog.

Esta entrada está motivada por un bonito y agradable gesto brindado por Evangelina en su blog:  Blomolon

En ese bonito y cuidado blog, su redactora comparte multitud de información tremendamente útil. Puedes descargar mensajes, plantillas, calendarios divinos, botones para tu blog, incluso seguir alguno de su cursos o tutoriales.

¡Pásate y verás!

El pasado 22 de febrero recibí esta grata sorpresa a través de un mensaje en Bloguers.net enviado por la propia bloguera en el que me indicaba que en Blomolon había nominado a El Blog de Ángela para un Liebster Awards.

Por supuesto que quedé sorprendida, perpleja y eternamente agradecida.

Es cierto que llevo muy poco tiempo en la comunidad Bloguers.net, y casi no había dado tiempo a sus componentes a conocer mi espacio y mucho menos a mí. Por tanto pensar en merecer tal reconocimiento estaba totalmente fuera de mis pensamientos.

Decir que estoy agradecida y contenta es quedarse muy corta.

Para mí es tremendamente gratificante recibir visitas en mi blog y motivo de entusiasmo cuando estos visitantes dejan un comentario o un me gusta. Eso dice mucho de ellos. Se han tomado la molestia de leer tus pensamientos u opiniones, han pensado sobre ello y además  quieren dejarte un guiño con sus palabras para que veas que esa comunicación que lanzaste al vacío no se ha cerrado totalmente.

Mil gracias a Evangelina, y misma cantidad de agradecimiento a esos turistas on line. 🙂

Llegó el momento de enfrentarme a las 11 preguntas de rigor:

1- ¿Qué te animó a crear un blog?

Voy a ser muy sincera al contestar esto. La razón que tuve para crear mi primer blog (que era privado) era escribir mis pensamientos y dudas existenciales, teorías extrañas o estrambóticas que surgían en mi cabecita loca.

Pasado ese primer impulso y motivado por el cierre del espacio de msn donde tenía alojado mí blog y su exportación a wordpress, mi motivación cambió radicalmente. Mi gran motivo para escribir un blog (y ya público) era dejarme un regalo para cuando yo fuese viejecita y quizá pudiese ser fruto de las redes del Alzheimer. Quería que cuando tuviese mis 90 años pudiese echar la vista atrás con un documento escrito al detalle por mí y en el cual pudiese encontrar una colección de mis pensamientos, de mis viajes, en definitiva de mí misma: experiencias, fotos, cosas que me hacían feliz, cosas que me cambiaron la vida, etc, etc…

Si un día llego a no saber quién soy, puedo leer este blog y lo averiguaré…

2- Tres cosas positivas o experiencias que hayas descubierto gracias a tu blog

La primera cosa positiva, descubrir que escribir una entrada dejando salir al subconsciente, es mucho más efectivo para recuperar el norte que ir al terapeuta durante tres meses seguidos.

La segunda, servir de ayuda a otras personas. Eso es tremendamente positivo, es un regalo divino.

Tercera, encontrar a gente maravillosa que deja mensajes, comentarios y con la que puedes llegar a tener una amistad cibernética.

3-  Si tuvieras que dar un consejo a alguien que empieza, sería…

Déjate llevar, sigue ese impulso que en tu interior te hizo plantearte tener un blog y hazlo realidad.

4- ¿Te has planteado escribir un blog con una temática completamente diferente?

A veces me planteo ampliar el contenido pero no cambiar la temática de raíz. Sino mi objetivo ya no se cumpliría.

5- ¿Planeas los contenidos sobre lo que escribes o te dejas llevar por la inspiración?

Realmente no lo planeo, surge de forma espontánea por algo que sucede un día cualquiera. Luego, esa idea que brota va tomando forma en los días siguientes, hasta terminar siendo una entrada, con la que comunicarme con el resto del mundo o sólo con la intención de sacar algo de mi interior.

6- ¿Hay algún tema en tu blog que sea tu favorito? Dame alguna razón.

Mis temas favoritos son los que denomino EVOLUCIONES, con estas entradas he conseguido superar muchos contratiempos, problemas y mejorar mi autoestima. Para mí han sido muy útiles.

7- ¿Hay alguna red social que te guste especialmente para promocionar tu contenido?

Pues todas las redes sociales me gustan, aunque a veces tienen un lado oscuro.

Si son cosas muy personales, me gusta Facebook porque en ella tengo un círculo pequeño de personas. Si quiero compartir algo muy visual, Instagram y si me interesa colgar cosas del blog, pues Twitter.

8- Viajar, Cocinar, Cantar, Leer o Escribir escoge dos y ¿por qué?

Pues muy claramente:

  • Viajar, porque te lleva a descubrir, aprender, experimentar, sentir, crecer, temer, superar, disfrutar….
  • Escribir, porque te permite comunicar, expresar, compartir, explicar, exponer, transmitir…

9- Un Consejo, Truco ó Tip que trates sobre alguna temática en tu Blog ó sea de tu Interés

Un consejo: “Fidelidad a uno mismo: SIEMPRE”

Aunque primero tengas que conocerte un poco más 🙂

10- ¿Tienes algún proyecto nuevo para tu blog que ya puedas compartir?

Quiero empezar a compartir en el blog mis progresos con los estudios de japonés que realizo. Algo de lo que aún no he comentado nada en el mismo.

11-  Espero que sigas actualizando más tu Blog, ¿Qué más traerás en él?

Como pienso seguir escribiendo durante décadas, seguro que actualizaré el blog pero será a medio o largo plazo ya que la última actualización ha sido a principio del 2017.

Ahora voy a las nominaciones para los Blogs que me gustan y que creo merecen una distinción como ésta:

1.- La Chica del Té

2.- Esperinola

3.- Buscando sitios chulos

4.- Blog de arte y moda / Anallasa

5.- Temas de alto interés

No es por echarme flores pero he decidido muy bien.

Estos cinco nominados son blogs que lo merecen porque tienen un contenido interesante, útil, ameno y entretenido.

¿Qué más se puede pedir?

No lo dudes y entra a disfrutar de ellos.

Muchas felicidades a sus reporteros y aquí podrán ver las reglas de los Liebster Awards

¡Enhorabuena!

Aquí dejo las 11 preguntas que deben responder en su futura entrada:

1.- ¿Cuál fue el motivo inicial de crear tu primer blog?

2.- ¿Por qué te gusta comunicar con el mundo a través de este sistema?

3.- ¿Qué consejo darías a alguien que se está planteando crear un blog?

4.- ¿Qué tipo de contenido tienen los blogs que sigues?

5.- ¿Hay alguna entrada de tu blog de la que te sientes verdaderamente orgullos@?

6.- ¿Tienes algún reto especial de cara al futuro, para tu blog?

7.- Si tuvieses que dejar de ser una persona y tu existencia cambiase a ser del reino animal ¿Qué animal elegirías ser?

8.- Si por alguna razón pudieses elegir un súper-poder como los superhéroes ¿Cuál te gustaría tener?

9.- ¿Puedes compartir tu canción favorita y por qué motivo es tan especial para ti?

10.- Dedica unos cuantos renglones a explicar que te gustaría cambiar de este mundo y cómo debería conseguirse ese cambio.

11.- ¿Tienes prevista cual será tu próxima aportación a tu blog? ¿Alguna idea del contenido?

Si, en algún caso quieres cambiar alguna de las preguntas por otra de tu elección, por mi no hay problema, cualquier cosa que quieras compartir es adecuada y perfecta.

Muchas gracias 🙂

 

 

¡Qué tu EGO no te eclipse!

¡Qué tu EGO no te eclipse!

En este planeta hay muchos bichos malos y el Ego es uno de ellos.

Ego es feo, malcriado, insensible, autoritario, indomable, posesivo, insensato, cabezota y aguafiestas.

No debemos confundir el Ego con el respeto que debemos tenernos a nosotros mismos ni tampoco por ese amor propio o autoestima que por razones de salud mental tienen que estar en niveles óptimos.

O sea (siempre desde mi punto de vista) que lo ideal es que te mires al espejo, te quieras, te sientas capacitado para enfrentarte al mundo y para conseguir tus objetivos en la vida, pero que ese amor hacia tu persona y ese empeño de crecer no te supere o sea tu propio enemigo.

He estado observando mucho a las personas que me rodean, a la gente con la que coincido en el transporte público, la que trato por cuestiones laborales, el comportamiento de los famosos o no tan famosos que aparecen en la televisión, y en general con quien me cruzo en el día a día llegando a una conclusión final: Es preocupante el nivel de egocentrismo que se respira.

Escuchas sutilmente las conversaciones ajenas y te sorprende ver como algunas personas no escuchan a nadie, sólo hablan de sí mismos, de lo que piensan, de lo que opinan, de lo que hacen, mostrando cómo si lo que el resto tiene que contar fuese mucho menos interesante. A veces parece que sólo quieren oírse a sí mismos.

¡Blablablablabla!

Personas que elevan su opinión a verdad universal e incuestionable.

Personas que creen que deben ser idolatrados, adorados o seguidos como si fuesen líderes o dioses.

Descubres personas que piensan que los demás no están a su altura, que quien quiera estar a su lado debe ganárselo con esfuerzo y un 100% de dedicación. Parece que piden que esa persona se sacrifique a sí misma en pos de una amistad común o una relación de amor.

Seres egoístas, déspotas, irreverentes, que miran desde las alturas y se sienten bendecidos con un halo de encanto y glamour.

¡Es una lástima!

Sinceramente lo creo…

Son personas que en su más recóndito rincón del subconsciente encierran un montón de traumas atados de pies y manos. Complejos y trastornos de la personalidad custodiados por ese bicho malo llamado Ego que se dedica a evitar que afloren dejando indefenso a su dueño. Ese malvado Ego, impide que el propietario de esos defectos pueda enfrentarlos, superarlos y olvidarlos. En su lugar los disfraza, los desfigura y los enmascara detrás de ese falso glamour, acompañándolo de una verborrea publicista que vende una imagen que brilla y deslumbra como el sol.

En realidad, ese maligno ser, el EGO, eclipsa totalmente a su dueño, y de rebote intenta anular a las personas que le acompañan.

Repito: ¡Es una lástima!

Esa persona ególatra está condenada a la infelicidad porque sus complejos siguen en su interior, y de vez en cuando será inevitable que se hagan evidentes. El subconsciente es lo que tiene, está velado pero “está”, y aparece cuando la persona se encuentra con la guardia baja provocando emociones contradictorias, desconsuelo, tristeza, decepciones y comportamientos incoherentes o irracionales.

De verdad creo que no es necesario rendirnos culto a nosotros mismos de esa manera.

 

 

¿Tienes el gusto de conocerte?

¿Tienes el gusto de conocerte?

Conocerse a uno mismo es una de las tareas más interesantes e importantes que puede realizar una persona. Aunque no hay mucha gente que se tome el tiempo necesario para hacerlo.

Mi opinión al respecto es que cada uno conoce de su persona algo parecido al trozo que muestra un espejo si lo miramos de frente, y por ambos perfiles. El resto, que resulta algo más complicado de observar, se queda sin descubrir.

Para más inri, a veces, nos hacemos una imagen de nosotros mismos  que a duras penas coincide con la realidad.

Y luego, eso lleva a sorprenderse brutalmente cuando alguna persona te sugiere algunos puntos de tu carácter que no eres ni capaz de intuir que tienes, y mucho menos aceptas como propios.

¡Seamos coherentes!

Antes de lanzarte las manos a la cabeza cuando escuches un juicio de valor sobre tu personalidad, relájate. No te pongas en posición de defensa, con cuatro dardos verbales envenenados para devolver a esa persona que ha tenido el valor de decirte algo que no encajas.

En algunas ocasiones, hay personas con intención de molestar que elaboran maléficas críticas que te dejan caer como regalo de la mañana, tarde o noche. Pero en otras ocasiones los alegatos que recibimos se basan en realidades.

¿Qué hacemos entonces?

Pues mi sugerencia es que no cojas el cesto de las chufas demasiado pronto, no te enfades, ni saques la catana para hacer rodar cabezas.

El primer paso es tomar conciencia con calma y tranquilidad de lo que llegan a tus oídos, entendiendo al 100% y en la versión original el mensaje.

¿Por qué digo esto?

Porque somos muy dados a versionar, a incluir a las palabras un tono inquisidor o una intención oculta…

¡Prohibido!

El mensaje se analiza tal cual ha llegado, sin añadidos, así evitamos confusiones.

El segundo paso es tomarnos el tiempo necesario para investigar sobre la consistencia de la información que trasmiten esas palabras.

Por ejemplo: “Mi amiga Pepita me ha insinuado que soy una persona muy criticona, desconfíada y poco sincera, en la que no se puede confiar”

Analicemos: criticona, desconfiada y poco sincera. Estos tres puntos son los que hay que estudiar en nuestra personalidad.

Ese análisis por supuesto que tiene que gozar de un rigor máximo.

Seamos sinceros con nosotros mismos, y si vemos que la crítica tiene solidez y es real podemos optar por varias opciones:

1.- Intentar disminuir, suavizar o eliminar esos defectos de carácter y así mejorar nuestra versión.

2.- Asumir nuestra tara en la personalidad, vivir con ella y que se aguante el que la sufra.

3.- Hacernos los locos y devolver la crítica a Pepita haciendo un lanzamiento de tres improperios del mismo nivel contra ella, como venganza. (Esto es broma, está totalmente desaconsejado…)

En mi caso personal puedo asegurar que este método me ha sido muy útil para aprender a encajar críticas, sacar conclusiones reales de las mismas, evitar enfados innecesarios y eliminar alguno que otro defectillo. Aunque todavía me queda tarea con otros que se me resisten….

¡Seguiré trabajando!

Espero que con esta sugerencia te animes a conocerte mejor, verás que ahondando en ti podrás evitarte malos momentos.

Próximamente, en otra entrada analizaremos esas críticas que son como regalos envenenados y la mejor forma de trabajarlas para evitar nos perjudiquen.

¡Hasta pronto!