Desde la cima del Monte Fuji -富士山-

Desde la cima del Monte Fuji -富士山-

Antes de entrar en faena, déjame darte la bienvenida al blog y agradecerte la visita.

Hoy quiero compartir una de esas experiencias importantes que forman parte de una vida. Se trata de un reto personal que nos plantemos mi marido y yo tiempo atrás, y que finalmente hemos podido superar juntos el pasado 27 de septiembre.

En 2013, cuando organizamos nuestro primer viaje a Japón descubrimos mientras buscábamos información de los puntos de mayor interés (ciudades importantes, lugares que visitar, etc…), una actividad que nos cautivó:

‘Subir el Monte Fuji y ver amanecer desde su cima’

Leímos las experiencias contadas por otros viajeros en sus blogs y nos informamos un poco, pero en esa ocasión no iba a ser posible porque físicamente no estábamos nada entrenados. Subir una montaña requiere tener cierto fondo físico y por aquel entonces, nuestros cuerpos no hubiesen resistido el esfuerzo.

En 2015, cuando organizamos el segundo viaje a Japón, la elección de fechas nos impidió totalmente intentarlo, ya que para subir la montaña hay un periodo oficial habilitado relativamente corto (julio-agosto y primera semana de septiembre) y nuestro viaje se demoró a octubre.

¡Lástima!

Parecía que nuestro sueño de ver amanecer desde lo alto del Fujisan se iba a quedar en un reto sin conseguir…

Hasta que, cuando surgió nuevamente la oportunidad de visitar el país del Sol Naciente por tercera vez, vimos claro que había llegado nuestro momento. Sólo había que poner los cuerpos a trabajar: entrenar haciendo un poco de senderismo, trekking, rutear como las cabras entre las piedras, resistir unas cuantas horas en la montaña, en el gym poner la cinta a tope de inclinación y sudar la gota gorda.

También nos preocupamos de agenciarnos una equipación adecuada: buenas botas, bastones de trekking, chubasqueros, ropa de montaña…

¡Qué emoción y qué ganas de ponernos en forma, oye!

Además de la parte activa, había que preparar la logística para ese día y organizar nuestra excursión nocturna al Fuji (富士山).

¿Cómo lo organizamos? ¿Cómo lo vivimos? ¿Cómo lo disfrutamos?

En primer lugar decidimos que lo mejor sería hacer la ascensión del monte al principio de nuestro viaje, para aprovechar que los cuerpos estarían un poco descompasados con el horario, debido al jet-lag.

Después de mucho darle vueltas la hoja de ruta de los 2 primeros días en Japón fue la siguiente:

El 26 de septiembre llegamos al aeropuerto de Tokio alrededor de las 18.30 horas y después de cambiar algunos euros por yenes en la casa de cambio, nos desplazamos hasta la ciudad en el Narita Express bajándonos en la estación de Shinjuku.

Allí, en la zona de Shinjuku pasamos la noche alojados en un hotel cápsula: ‘Shinjuku Kuyakushomae Capsule Hotel‘ (de esta experiencia ya os hablaré largo y tendido en otra ocasión).

Cómo el hotel se encontraba en medio de todo el meollo, no tuvimos ningún problema para encontrar sitios dónde cenar, comprar cualquier cosa en los múltiples konbini o disfrutar de la noche nippona.

Al día siguiente nos tocaba enviar las maletas a Osaka, siguiente ciudad en la que íbamos a dormir. Así mientras nosotros subimos la montaña, nuestras maletas viajan con Yamato Transport CO. y Round Trip TA-Q-BIN hasta el mismísimo hotel. Realmente es un trámite muy sencillo que aporta un plus de comodidad (Ya os hablaré en el futuro de este servicio en otra entrada).

Una vez que nuestras maletas ya están en manos del servicio takkyubin, somos libres de disfrutar de Tokio hasta que nos pongamos rumbo a la ladera del monte.

¿Qué podemos hacer?

¡Pues nos vamos a Akihabara!

Es domingo y sus calles se vuelven totalmente peatonales. Un lujo para los turistas que podemos tener mucho más espacio para movernos por ellas y disfrutar.

Llegada la hora, nos ponemos en marcha.

Los billetes que nos llevan hasta la famosa 5ª Estación (punto de salida de la ascensión al Fuji), ya los habíamos comprado semanas antes on line en Highway buses por unos 5.400 yenes ida y vuelta.

Lo primero de todo ir a la Shinjuku Expressway Bus Terminal. Poned atención a las indicaciones del link adjunto porque no se trata de la Terminal de autobuses que está a la salida de la estación de Shinjuku.

El viaje en autobús dura unas 2 horas y media.

En ese tiempo la luz va perdiendo intensidad, y nos vamos haciendo a la idea del ambiente tan especial que envuelve a esta experiencia.

Una vez fuera del autobús, nos ateclamos un poco para la ocasión. Nos pusimos las botas, preparamos los palitos, comprobamos las pilas de las linternas frontales, repasamos las mochilas y listo.

¡Nos sobraba un bulto!

En las tiendas que hay en la zona, disponen de taquillas dónde por unos yenes puedes guardar lo que te sobre y así no cargar con ello todo el camino. Una vez allí, además completamos nuestro equipamiento con un buen gorro y unos guantes calentitos. También compramos un par de bollitos de chocolate y botellas de agua para el camino.

Allí hay de todo lo que puedas necesitar: taquillas, ropa de abrigo, comida, bebida, accesorios de trekking, souvenirs e incluso para los que sientan la necesidad, hay botellas de oxígeno.

¡Si, si!

Botellas pequeñitas que están preparadas para que quien se vea en la necesidad, pueda inhalar dosis de oxígeno por el camino, y volver a recuperar el ánimo.

En fin, después de comer un refrigerio, pasar por el registro y pagar la cuota de conservación, comenzaba nuestro paseo:

Tengo que reconocer que era emocionante.

Tal y como se puede ver en la foto, el nivel de luz es bastante bajo.

¡No se veía un pijo!

Fue andar 300 metros y tener que encender la linterna frontal.

El primer tramo fue muy agradable, fácil, sin nada de pendiente. En realidad era cuesta abajo, lo que resultaba un tanto contraproducente, pero a la vez gracioso. Abel y yo íbamos disfrutando mucho del camino y charlando animadamente. Resultaba un tanto mágico caminar por la noche, con la iluminación de los focos y aparentemente solos.

Hay un detalle en la fotografía en la que se puede ver que quedan 6 kilómetros del Trail y para ese recorrido se estima un tiempo de 385 minutos, alrededor de 6 horas y media.

¿Qué os parece?

En realidad, se puede dilatar un poco más…

Se trata de hacer el recorrido por la noche (menos visibilidad, más frío, más dificultades) y hay que añadir esos ratitos de descanso entre unas estaciones y otras para recuperar fuerzas o tomar un chocolate caliente, un poco de agua o lo que se necesite.

Nosotros seguimos avanzando.

Hay que decir que cada tramo tenía su encanto, no todos eran iguales. En algunos, la ascensión era en pendiente pero más bien lisa, con un camino zigzagueante y unos escaloncillos fáciles de superar. Otros, por el contrario, estaban llenos de piedras de todos los tamaños, entre las que tenías que buscar hueco para poner los pies, y trepar. Unos tramos eran largos y en otras ocasiones llegabas a la estación en un pis-pas.

Las horas se pasan volando…

Desde el momento en el que decidimos plantearnos este reto, creí en nuestras posibilidades fehacientemente.

En mi mente, cada paso dado significaba un paso menos a la meta.

Si yo era capaz de dar un paso, no había motivo para pensar que no podía ir dando el siguiente y así, uno tras otro…

Sé que es un argumento muy básico, pero a mí me funcionó.

Quizá si hubiese pensado en kilómetros, el reto se me hubiese hecho más grande, más duro, menos accesible y tremendamente agotador.

Aunque la ascensión del Fuji la hicimos juntos, Abel y yo tomábamos cada tramo a nuestro ritmo. Intentar ir caminando uno al lado del otro juntitos, en amor y compañía, creo que hubiese sido un gran error. Normalmente yo iba unos metros por delante pero de vez en cuando me paraba para esperarle y preguntarle qué tal lo llevaba. Además, así cada uno de forma individual vivía el momento.

Por el trayecto fuimos testigos de cómo algunas personas eran presa del agotamiento, y se iban quedando paradas al lado del camino, totalmente derrotadas. Eran momentos en los que sentías cierta lástima por la persona, ya que cómo todos, seguro que habría afrontado el reto con muchísima ilusión y tirar la toalla, no debía de haber sido una decisión fácil.

Pero…

Las fuerzas no son eternas y cuando flaquean, la mente tiene que estar ágil para impulsar con una dosis de energía anímica y psicológica al cuerpo, que ya casi no responde.

En mi caso, tengo que reconocer que los dos últimos tramos fueron los más duros. Para ser exactos, el último fue totalmente demoledor. No tanto por el cansancio físico cómo por el volumen de personas que encontrábamos por el camino y que literalmente formaban un atasco monumental medio kilómetro antes de llegar a la cima. La frenada drástica en mi ritmo fue, por sí mismo, un nuevo desafío que sólo pude afrontar con templanza, calma y paciencia (no sabía que tuviese tanta).

Para mi querido compañero de batalla, fue todo un horror…

Durante ese último tramo Abel se encontraba mal físicamente, con sensación de mareo y ganas de vomitar. Reconozco que, adrede, no le presté demasiada atención para que no desfalleciese justo antes de llegar a la cima. Intenté motivarle, darle ánimos y decirle que todos esos síntomas eran estratagemas del cuerpo para llamar la atención, qué había que seguir avanzando poco a poco, que nos quedaba muy poquito para conseguirlo.

Curiosamente, justo en esos peores momentos, empezamos a oír gritos de ánimo y mensajes motivadores.

¡Si, si!

Quedaban como 300 metros de camino, ya se veía la cima y la luz empezaba a anunciar que el sol quería aparecer en el horizonte. Varios hombres, que parecían policías, gritaban a pleno pulmón:

¡Ganbatte, Ganbatte! 頑張って!頑張って!(Ánimo, a por ello -significa en japonés-)

Puede parecer una tontería, pero a mí me fue de gran ayuda ver de qué manera esas personas anónimas, mostraban tanto interés en motivar a todos  los que nos encontrábamos allí, intentando cumplir nuestro objetivo de ver el amanecer en la cumbre. Sinceramente, te entraban ganas de ponerte a correr hacia arriba.

Lástima que una larga fila de personas nos hicieses avanzar como dice la canción:

El caso es que motivados por los mensajes de ánimo, los rayitos de luz que se colaban en el horizonte y las ganas de hacer meta, escasos minutos antes del amanecer…

¡Lo conseguimos!

Abel y yo, providencialmente encontramos un par de huecos para apoyar nuestros hermosos panderos y poder abrir bien los ojos para disfrutar de lo que tanto esfuerzo nos había costado.

Tengo que deciros que en cuanto me senté y empecé a mirar el amanecer, todo el cuerpo me empezó a tiritar como si me encontrase en el polo norte.

¡Menuda tiritada!

Por supuesto que el reportaje fotográfico del amanecer lo hizo Abel, que aunque llegó muy justito de fuerzas, se dio cuenta que yo andaba con los bailes de San Vito y cogió la cámara del IPhone para darle candela.

Yo a su vez, cogí el bollito de chocolate que había venido en mi mochila todo el camino, y empecé a comerlo con ganas para ver si conseguía recargar un poco la batería…

He aquí unas cuantas instantáneas del momento:

Con estas bellas imágenes, no puedo más que animaros a vivir la experiencia. No es sencilla ni fácil, que nadie os engañe. Se trata de un duro camino que tienes que hacer contigo mismo, gestionando las fuerzas, la confianza en ti mismo y en el que no te debes dejar vencer ni por tu cuerpo ni por tu mente…

Si lo consigues, sentirás algo tremendamente especial.

 

5/5 (1)

Por favor, valora esta entrada

Con coraje

Con coraje

Saludos cordiales y cariñosos desde este lado del blog.

Quiero mostrarte mi agradecimiento por decidir leer esta nueva entrada.

En esta ocasión, voy a retomar un tema tratado no mucho tiempo atrás.

¿Te acuerdas de ‘Con Secuelas‘? 

(Para los que no sois conocedores de esta entrada de mi blog, simplemente hacer un clic en la imagen y tendréis acceso directo)

En aquel artículo terminé hablando de una situación personal y concreta, la de mi hermana Silvia.

Cómo os dije, ella se enfrentó al cáncer frente a frente y después de luchar en ese duro y cruel combate, salió victoriosa. Por supuesto, que dejándose toda su fuerza, energía y valor.

Lo más sorprendente de esta historia de coraje no se queda aquí.

A ver qué os parece la historia completa…

Cuando a Silvia le fue diagnosticado el cáncer, se encontraba en situación activa laboral. Ella, estaba trabajando en una peluquería, a la cual llegó como empleada aportando toda la clientela que había acumulado, durante más de una década trabajando cómo encargada en otro local que meses antes había cerrado al público de forma inesperada.

No está de más decir que tenerla como empleada era un chollo, puesto que se había venido con un regimiento de clientas satisfechas con su trabajo y dispuestas a seguirla.

La mala noticia del cáncer llegó en noviembre, y durante las fechas posteriores en las que tenía que realizarse desagradables y molestas pruebas médicas y pre-operatorio, según terminaba de las mismas Silvia en vez de ir a descansar a su casa, se iba derecha a la peluquería a trabajar, para no faltar nada más que ‘lo mínimo imprescindible’ y ‘no perjudicar a su jefa’.

Sinceramente, nunca entendí ese sobre-esfuerzo físico y mental, pero…

¡Admiraba esa dedicación al trabajo y lealtad!

Utilicé muchas veces el ejemplo de mi hermana como muestra de persona responsable en el entorno laboral, y me sentí tremendamente orgullosa de su fortaleza.

Su deseo de no perjudicar y de intentar dar el máximo de ella misma, lamentablemente no fue muy valorado por quien debía haberlo hecho. Tampoco fue tenido en cuenta, el regimiento de clientas de Silvia que habían decidido ser nuevas clientas de esa peluquería dónde ahora ella desempeñaba sus funciones.

¿Por qué digo esto?

¿Qué pasó?

Pues que una semana antes de entrar en quirófano, Silvia recibió la noticia de su despido.

¿Qué os parece?

Sinceramente, cada vez que lo recuerdo me quedo sin palabras y con el corazón encogido.

¿En serio? ¿De verdad?

Siempre se ha dicho que hay gente capaz de hacer leña del árbol caído y esto es un verdadero y claro ejemplo de ello.

Hay personas que siempre ven la oportunidad para beneficiarse.

Imagino que debió pensar algo así…

Si tú no puedes atender directamente a tus clientas por que lamentablemente estás luchando por tu vida, ahí estoy YO para despedirte, no tener el detalle de esperar durante lo que dure tu baja laboral (ésta abonada por el régimen de la seguridad social) y sacar unos beneficios económicos máximos

 

De esta manera tan astuta, hábil y nada moral, una empresaria hace dinero:  se ahorra los gastos mínimos que hubiese tenido que soportar durante la baja de Silvia y se embolsa todo el dinerito que sus clientas dejan en la peluquería.

La verdad es que hay que estar hecho de una pasta muy especial para ser capaz de anunciar un despido a alguien, que pocos días después se tendrá que enfrentar a una operación por cáncer de mama. No creo que existan muchas personas capaces de hacer tanto daño a quien de por sí está sufriendo y tiene antes sí tal batalla.

Lo curioso, (y clara evidencia de que hasta la misma protagonista de esta acción tan desconsiderada y cruel era consciente de la gravedad de lo que estaba haciendo) es que de cara a la galería, cuando las clientas preguntaban por Silvia ella decía que estaba de baja y se incorporaría nuevamente cuando estuviese totalmente recuperada.

En ningún caso fue sincera y expuso la realidad de los hechos. En ninguna de las ocasiones fue capaz de decir que en realidad había despedido a Silvia.

Está claro que ella misma sabía que la acción era muy cuestionable, y que posiblemente sus beneficios económicos no hubiesen sido los mismos con la verdad sobre la mesa.

Para mi es bastante triste ver como en el mundo hay personas con tan poca empatía y carentes de sentimientos. Gente que sólo se mueven al ritmo del dinero.

La verdad es que lógicamente a Silvia la arropamos toda la familia. Ella se echó el nuevo problema a la espalda y lo aparcó hasta que llegase el momento…

Pasaron semanas duras. La operación, la estancia en el hospital, la convalecencia en casa, la aceptación de una nueva vida y finalmente las buenas noticias.

¡Batalla ganada!

¡Gran momento de felicidad para todos!

Sin duda, buenísimas noticias saber que no era necesario realizar sesiones de quimioterapia ni radioterapia, un tratamiento hormonal en comprimidos diarios sería suficiente…

¡Gloria para los oídos!

¿Y ahora?

Gracias a lo más sagrado la vida sigue, y llega el momento de retomarla en el punto dónde se había quedado pausada.

Silvia por supuesto que tenía muchas ganas y cierta necesidad imperiosa de volver a tener una vida normal.

¡Cómo la tenemos todos!

Hay que seguir pagando la hipoteca, el recibo del coche, llenar la nevera, pagar las mensualidades de Iberdrola, los impuestos, la gasolina, los seguros etcétera, etcétera….

Y el paro se va consumiendo mes a mes.

¡Toca volver al mundo laboral!

Llega el momento de volver a poner delante de los ojos el problema que se había quedado aparcado.

¡Ya no se puede retrasar más!

Hay que mirar de frente a ese fantasma y decidir que camino tomar a partir de ahora… 

Tengo que ser sincera al decir que unánimemente su marido y toda la familia empujamos a Silvia en una dirección clara y firme:

‘Abrir su propia peluquería y que a partir de ese momento, fuese ella misma la dueña de su destino laboral’

Es evidente que quien te ha dejado tirado en el peor momento de tu vida para sacar un beneficio económico extra, no es una opción a tener en cuenta.

Además las muestras de cariño recibidas de todas y cada una de sus clientas durante toda la batalla contra el cáncer, nos hacían sentir que nuevamente estarían en los sillones del nuevo local dónde Silvia estuviese trabajando.

Tengo que decir que la cartera de clientes de mi hermana está llena de personas con gran corazón, que han sabido estar a la altura de las circunstancias y la han arropado con muchos mensajes de cariño y ánimo.

Puede sentirse orgullosa de tener tanta gente que la quiere.

En fin…

Tomada la decisión de abrir un negocio, montar una peluquería y ser la responsable de su futuro laboral, sólo quedaba prepararse física y mentalmente para ello. Sobre todo en el plano físico.

¿Por qué?

Pues porque una mastectomía con reconstrucción tiene sus secuelas físicas. En el caso concreto de mi hermana, hubo que desplazar un músculo que todos tenemos en la espalda a la zona pectoral para cubrir la prótesis y eso… repercute en la movilidad y la fuerza que se puede ejercer con el brazo correspondiente.

¡No es moco de pavo!

Pero…

¿Os he dicho que mi hermana le ha echado coraje al tema, no?

¡Pues sí!

Le ha echado coraje, un par de huevos, y mucho, mucho, muchísimo esfuerzo para ponerse en forma. Y cómo los mejores deportistas de élite, cuando tanto sobre-esfuerzo manda señales de alerta una gran fisioterapeuta y buena amiga pone su cuerpo nuevamente a tono para seguir trabajando con ilusión y energía.

¡Ole, ole y ole Silvia!

¿Quieres conocer esa peluquería dónde trabaja mi hermana Silvia?

Pues un clic en el logo y vas derecho a su web dónde conocer la gran variedad de servicios que te pueden ofrecer, comprobar cómo de bonito ha quedado el Salón y averiguar un poco más sobre el estilo ‘Matt Peluqueros’.

Allí, te garantizo que te van a recibir con una sonrisa y se van a esmerar en conseguir tu mejor look.

¿He comentado que os ofrecerán un café o té calentito, y si os apetece una rica galletita?

Realmente, a esta peluquería no le faltan detalles: un espacio cómodo, amplio en el que sentirse a gusto, productos de alta calidad para tratar el cabello de la manera más adecuada, una esmerada atención personalizada en cada cliente para ofrecer un servicio lo más a medida posible y experiencia a raudales. Más de veinte años trabajando y manteniendo un nivel de formación acorde con los tiempos y las modas.

En breve, dedicaré una nueva entrada a:

En ella dejaré muchos detalles gráficos de sus trabajos y todos los consejos que Silvia quiera darnos para mantener nuestro estilo de peinado a la última.

Pero, si con éste pequeño adelanto de hoy te ha nacido la curiosidad y además necesitas hacerte un corte de pelo, unas mechas o actualizar tu look, yo te aconsejo que les hagas una visita: 

Sin Valorar

Por favor, valora esta entrada

Autoestima al 100%

Autoestima al 100%

Bienvenid@s a una nueva entrada del blog.

Ahora que el sol empieza a intensificar su fuerza y nos llegan buenas temperaturas para disfrutar de playas, piscinas, salidas nocturnas, eventos sociales y demás situaciones, nos preocupa tener una planta estupenda.

Por supuesto que no me refiero a los geranios de la terraza sino a un cuerpo serrano digno de ser mirado 2 veces o admirado en toda su extensión.

Tal situación, que se repite año tras año, nos lleva a apuntarnos a lo que se conoce como ‘Operación Bikini’

¿Tú también estás inmers@ en ella?

Creo que son pocas personas las que no se ven seducidas por este objetivo común de querer lucir palmito en traje de baño.

¡Eso!

¡Vamos todos a ponernos divin@s para que nuestra estampa de playa sea digna de admiración!

De paso, hagamos culto a la vida sana y mostremos especial interés en cuidar nuestra alimentación, que seguro con ello obtendremos resultados visibles en poco tiempo.

No es que en invierno uno no quiera estar estupendo sino que, entre que parecemos cebollas con tantas capas de ropa y el frío nos hace cargar el cuerpo con buenos guisos, las chichas quedan un poco más camufladas y no son tan evidentes. Hay tiempo para relajarse…

¡Hasta aquí todo más o menos correcto!

El problema puede surgir cuando esta operación bikini se va de las manos y lo que inicialmente es un buen objetivo (tener una silueta estilizada y un cuerpo armónico) se convierte en una obsesión que como efecto secundario más dañino destroza la autoestima.

¿Qué es la autoestima?

Pues según RAE, es la valoración positiva de sí mismo que hace cada persona.

Si relacionamos el término con la psicología, es una opinión de carácter emocional que los individuos tienen de sí mismos y que en muchos casos no tiene causas claras, lógicas o racionalidad.

Cada persona valora su personalidad, las actitudes que tiene, las habilidades y su aspecto físico, que son aspectos que constituyen la base de la identidad personal. Con esa valoración muestra aceptación o rechazo de sí mismo.

Como se trata de una valoración individual y propia en muchos casos, el resultado final no es adecuado pudiendo llegar a ser una valoración injusta, demasiado exigente o severa.

Puede parecer algo poco preocupante pero la autoestima está íntimamente relacionada con la felicidad, o por lo menos yo lo veo así. Una autoestima que no esté en los niveles correctos repercutirá en la capacidad de esa persona de ser feliz.

Es posible, bajo mi punto de vista, que la mayoría de la población se haya visto en algún momento de su vida con una autoestima deteriorada, generando sensaciones incómodas.

Quizá uno de los primeros peldaños que nos lleven a magullar nuestra autoestima sea la inseguridad, otro la decepción con uno mismo cuando no se consiguen objetivos. El siguiente peldaño podría ser el permitir que otras personas cuestionen nuestras capacidades y emitan juicios desconsiderados, hirientes, injustos o de sometimiento, y por supuesto (y muy importante) el peldaño final sería la ausencia de un impulso de reacción frente a todos estos síntomas.

Hay casos en los cuales una persona se puede sentir muy capacitada para enfrentarse a algunos aspectos de la vida, pero en cambio para otros se  siente nula, incapaz e inútil generando un gran bloqueo que la hunde cada día más en la apatía, tristeza e infelicidad.

Posiblemente el aspecto estético pueda ser en algunas personas el punto más difícil de mantener a raya en su autoestima. Estas personas pueden saber valorar su personalidad, su intelecto o su capacidad de resolución aunque si se miran al espejo muestran poco cariño por la imagen que refleja.  

Estas situaciones son muy negativas y hay que intentar ponerlas remedio lo antes posible para que no provoquen males mayores que hagan de la vida un pequeño infierno.

Por mi parte me gustaría lanzar unos pequeños consejos y argumentos motivadores (utilizados por mí misma en mis peores momentos) para poner mi granito de arena en esa lucha que a veces tenemos con nuestra autoestima.

No sólo se centran en el aspecto estético sino en todos los puntos que pueden hacer tambalear esa valoración positiva que debemos hacernos. Espero puedan ser útiles y le sirvan a alguien para mejorar.

1º Debemos conocernos bien, analizar nuestra forma de ser y llegar a un análisis de cuáles son nuestras virtudes y nuestros defectos.

Este punto tiene una seria dificultad, la de ser capaz de juzgarnos justamente. Por supuesto que no debemos ni minimizar ni exagerar las cosas. Si hay aspectos positivos -valorarlos- y si hay otros negativos -identificarlos-. 

2º Encontrar qué situaciones negativas hemos vivido y qué objetivos no hemos sido capaces de cumplir en nuestra vida como consecuencia de esos “defectos”.

Nuevamente debemos ser sinceros y ceñirnos a la más cruda realidad intentando no involucrar a terceros, sino ajustándonos a la causa/efecto desde uno mismo.

3º Contabilizar cuantas veces se repiten situaciones similares del punto 2º, y así determinar si cometemos siempre los mismos errores y con los mismos orígenes.

Esto nos pasa a todos, tropezar con la misma piedra una y otra vez. Mismo error, misma estrategia errónea para solucionarlo y por tanto nada se arregla.

4º Valorar de qué manera nos sentimos, cuales son las emociones que generamos una vez vividas estas situaciones, y si el nivel negativo de estos sentimientos/emociones aumenta de manera proporcional a la repetición de las mismas.

5º Decidir si realmente queremos cambiar estas situaciones negativas de verdad o preferimos seguir inmersos en ellas, fomentando un victimismo absurdo o re-creando una situación de injusticia universal hacia nosotros sin un motivo aparentemente claro.

Hay que destacar que en ocasiones el papel de víctima es muy productivo.

En muchos momentos, la lástima que nos dedican los que nos rodean, da unos frutos más o menos dulces.

Por ejemplo: Que esas personas que sienten lástima…

A) Se esfuercen en hacer por nosotros lo que no hemos sido capaces de hacer. (Para que voy a aprender si otro lo puede hacer por mí. Así tengo menos trabajo y menos responsabilidad).

B) Nos dediquen su cariño, interés y atención, intentando animarnos, motivarnos, enseñarnos o darnos consejos para superar las situaciones difíciles. (¿Mostrarían la misma atención e interés si tuviese la autoestima perfectamente?).

C) Nos emitan menos críticas, valoraciones negativas, reprimendas, juicios desfavorables o exigencias de responsabilidad por nuestros actos, para intentar evitar lastimar nuestra autoestima todavía más.

Puede ser que existan más ventajas disfrutables desde la posición de víctima… que desde la de persona segura de sí misma y capacitada para enfrentar sus problemas, pero desde mi punto de vista no es muy lícito aprovecharse de ello. 

Por supuesto que lo que prima es levantar la cabeza y poco a poco, también esa valoración que tenemos de nosotros mismos.

Para comenzar, hay que aplicar un absoluto y total respeto hacia nuestra persona, evitando ejercer cualquier ataque o maltrato (interno o externo) ya sea a través de pensamientos o palabras que indiquen nuestra incapacidad para estar a la altura de las situaciones que nos surgirán en la vida.

Intenta no pensar ni decir que eres gord@, fe@, inútil, incapaz, patos@, torpe, lent@, de forma despectiva.

Debemos seguir  y mantener un espíritu positivo frente a los retos, objetivos, metas o desafíos a los que nos enfrentemos, siempre por supuesto sin pecar de inconsciencia.

Yo soy capaz de conseguir lo que me proponga, sólo debo esforzarme y prepararme para ello.

Debemos ser realistas  frente a nuestras metas ya que en algunas ocasiones estaremos capacitados desde el principio para superarlas, y en otras quizá debamos formarnos o prepararnos al respecto. Muy pocas cosas se consiguen en el primer intento…

Nuestro cerebro no tiene previamente instalados todos los programas necesarios para enfrentarnos a la vida.  Estamos dotados de intuición, de cierto instinto de supervivencia, y cada persona muestra alguna que otra facilidad para realizar ciertas tareas… pero poco más. Fuera de este paquete básico, lo demás se consigue con esfuerzo, interés y horas de aprendizaje.

Durante este entrenamiento vital, la paciencia y la perseverancia deben ser grandes amigas nuestras.

Es posible que cuando nos enfrentemos a un problema u objetivo, no demos con la solución a la primera. En tal caso, nada de lamentos, desilusiones o enfados. Hay que seguir intentando conseguir nuestra meta o encontrar la respuesta adecuada. Es evidente que, si una fórmula no ha sido acertada en un primer intento, no lo será después de una docena de ellos.

Por favor… No seas testarud@, cabezota, tozud@ o terc@. Éste es un error muy habitual. Cambia la obstinación por versatilidad, para encontrar nuevas técnicas o sistemas con los que enfrentar el problema o conseguir el objetivo.

Intenta creer en ti, no te dejes desmotivar ni escuches palabras que te puedan llevar a un fracaso prematuro. Si no estás totalmente preparad@ para superar la prueba/meta simplemente consigue la formación necesaria… Sólo eso!!

Busca ayuda, apoyo, motivación en los que te rodean y te quieren, o quizá en personas preparadas para algo así (psicólogo, terapeuta, motivador, profesor especializado, etc…), y utiliza la ayuda prestada para seguir avanzando.

Muy importante es valorar los avances obtenidos para ratificar que “podemos” obtener un resultado óptimo, siempre y cuando sigamos por el mismo camino, sin mirar atrás, sin dudar de nuestra capacidad…

Siempre pasos hacia adelante, algunos de mayor magnitud y otros casi imperceptibles, pero nada de dejarse caer en el abismo de la inseguridad, o del miedo al fracaso.

La autoestima es como una planta con flores, hay que cuidarla, regarla, mimarla, abonarla, y de vez en cuando nos brindará esas bonitas flores que serán nuestra recompensa por el esfuerzo y dedicación. El único inconveniente es que si por comodidad dejamos de mantener, proteger y conservar la planta puede que ésta se marchite.

Me gustaría añadir que en la gestión personal de la autoestima hay momentos en los que podemos pensar que nuestra relación con otras personas y en concreto el comportamiento que éstos tengan hacia nosotros, influya directamente en la misma.

¡Estoy de acuerdo!

Hay veces que las personas que nos rodean pueden ser más o menos agradables, críticas, puntillosas, exigentes, intolerantes, inflexibles, severas, dominantes, manipuladoras, pesimistas, agoreras, etc… Pero cada uno es libre de ser como quiere ser, y nuestra autoestima es algo íntimo, entre nosotros mismos, y por nada de este mundo debería verse influenciado por la personalidad de las personas con las que nos relacionamos.

Por mucho que alguien (ya sea conscientemente o sin darse cuenta), actúe de manera que pueda hacerte dudar de tus capacidades o de tu valor como persona, la reacción por tu parte debe ser contundente.

No te dejes llevar por esa situación a un terreno de desconfianza sobre tu aptitud, inteligencia, competencia o talento a la hora de enfrentar tus objetivos. Tampoco de dejes caer en el peligroso mundo del rechazo físico.

Qué las personas opinen de ti lo que quieran… sea bueno, malo o regular.

Lo verdaderamente importante es que “TÚ” CREAS EN TI y “TÚ” TE QUIERAS A TI MISMO.

Sin Valorar

Por favor, valora esta entrada

Amor… ¿En cuerpo y alma?

Amor… ¿En cuerpo y alma?

El amor siempre es un tema interesante y que da pie a larguísimas conversaciones.

Bueno…

¡No para todo el mundo!

¡Es cierto!

Hay a quien le interesa tres pimientos el amor, ni siquiera se lo plantea como un tema de conversación y mucho menos pierde el tiempo pensando en algo tan superfluo o ñoño.

¡Hay gente para todo!

En mi caso creo que ya he escrito varias entradas sobre el AMOR, y como decía mi abuela:

“Lo que te rondaré, morena”  (amenazo con insistir largo y tendido en reiteradas oportunidades que me surjan al paso).

En esta ocasión, estoy divagando entre las intensidades o tipos de amor y, por qué o cómo, o sabe Dios qué.

Ya veis que lo tengo todo muy organizado y estructurado en mi cabeza.

¡Ejem!

Me lanzo a dialogar con vosotr@s sobre el tema y exponeros mis opiniones al respecto.

Después de darle al coco creo que el amor es un poco como los colores, se expresa en diferentes tonalidades.

¿Cómo? What? 何ですか?

A ver…

Creo que hay un amor puro al 100% del cual se conoce su existencia pero que nadie ha sido capaz de mirar cara a cara, sentirlo en sus adentros o verlo brillar por la mañana cómo si fuese el Astro Rey.

Es impepinable deducir que el amor tiene su propia forma de expresarse, moverse, hacerse notar, atravesar corazones, manipular pensamientos y voluntades.

En definitiva tiene un poder máximo y yo diría, que las versiones más puras son incontrolables para el ser humano.

Fuera aparte de esta expresión del amor, lejos de la conciencia humana, creo que existen tonalidades, grados o tipos de amor.

Un amor que catalogaría de tonalidad rojo pasión, y que se caracteriza por ser AMOR de CUERPOS.

Ese amor a lo más físico y que entra por los sentidos: la vista, el olfato, el oído, el tacto y el gusto.

Quizá un amor básico dónde los haya, casi irracional, dominante, que genera un impulso dentro de uno mismo, una reacción química que enciende las llamas del deseo y cuyo fin simple es la satisfacción corporal, el placer de los sentidos, el disfrute de sensaciones que chisporrotean internamente y transmiten una felicidad muy efímera pero también, adictiva.

Este amor une a las personas con un lazo que se crea por la atracción física, por la belleza de las formas corporales y por la propia naturaleza humana que experimenta una conexión especial….

Aquello que algunos llaman “la química”.

Considero que en este caso, tratamos con un tipo de amor que tiene mucha fuerza, un caudal de energía contenida intensa pero un porcentaje bajo del amor puro descrito al principio, lo que en la mayoría de los casos provocará que tenga una esperanza de vida corta, intermitente e incontrolable.

Puede darse el caso que con el transcurso del tiempo y el conocimiento entre ambas partes, más allá de sus cuerpos, este amor evolucione a otra tonalidad diferente, pero no hay garantías de que eso ocurra.

Un amor de tono pastel, rosa o azul cielo, caracterizado por ser AMOR de ALMAS (emparentadas físicamente).

Este es un amor que hace su entrada por la puerta grande: el corazón.

Hay veces que ese amor, ya está dentro de nuestro corazón cuando la conciencia empieza a despertar. Se trata del amor a nuestros padres, y en su grado máximo el amor madre/hijo.

Ese lazo nace con el primer rayito de creación, de existencia y se va fortaleciendo durante los 9 meses restantes o hasta el momento del nacimiento.

Un amor suave, dulce, consciente, racional, que busca la armonía, cuyo fin es el disfrute común de momentos especiales, experiencias vitales en las que se participa de forma familiar.

Amor que una vez fortalecida la raíz, se ramifica en orgullo, ilusión, autoestima vigorosa, sentimiento de satisfacción vital, plena felicidad.

Un amor con alto grado de pureza, calidad y durabilidad y que, en circunstancias normales, tiende a acompañarnos durante toda nuestra existencia.

Un amor de tono verde esmeralda, caracterizado por ser AMOR de ALMAS (de diferente especie física).

Seguro que suena raro, pero lo explico…

En este amor verde esmeralda unifico el lazo amoroso que une a una persona con su mascota, a una persona con un lugar.

Seguro que alguien dirá…

¿Pero una animal o un lugar tiene alma?

¿Quién lo duda?

Yo, por supuesto estoy firmemente convencida que los animales y los lugares tienen alma.

Eso que se denomina “KI-Qi-Chi” (flujo vital de energía).

Se trata, también, de un amor que hace su hogar en el corazón, y que cuando se siente, viaja por el torrente sanguíneo distribuyendo alegría y bienestar por todos los rincones.

Un lazo entre un corazón humano y otro del reino animal, e incluso entre corazón de persona y flujo vital de un punto concreto del planeta.

¡Guau! (nunca mejor dicho, eh?)

¡El que no lo haya sentido nunca, se lo pierde!

Un amor de alma, que con esa alegría y buenas sensaciones termina influyendo en el cuerpo y en la mente.

¿Tanto por ciento de pureza?

Pues muy alto ¿Verdad?

¿Durabilidad?

¿Toda una vida?

Un amor tono violeta, un AMOR especial entre ALMAS y vetada a CUERPOS (quizá almas emparentadas).

Una sensación casi mágica, espontánea y extraña que crea un lazo entre dos personas y que en ningún caso tendrá un punto de conexión físico, básico, corporal o sexual.

Un amor entre personas que pueden ser de cualquier sexo y que vais a entender en cuanto os diga:

“Parece que nos conocemos de toda la vida, de otra época, de otra vida pasada”

“Siento que es como si fuese mi herman@”

“Siento un amor muy profundo y especial por él/ella, pero no como pareja”.

No todo el mundo llega a tener la suerte de sentir ese amor violeta, pero ese lazo suele ser eterno y de extrema pureza, inalterable

¿Toda una vida?

En este caso incluso más.

Un amor plateado con perfiles iridiscentes y toques de todas las variedades cromáticas, el AMOR en CUERPO Y ALMA,

El amor más perfecto que puede existir entre personas.

Un amor puro y únicamente posible entre cuerpos con almas perfectamente adheridas y con la capacidad de entender el amor desde su propia naturaleza.

Yo diría que este amor plateado, es a su vez, una fuente de más amor, capaz de iluminar a su alrededor.

Lamentablemente no todos los seres humanos son capaces de cobijarlo.

¿Por qué? ¿Cuál es el motivo?

Sencillo…

Condición indispensable que la persona distinga entre su CUERPO, su ALMA e incluso su MENTE y se encuentre capacitada para gestionarlas con voluntad, criterio, coherencia, racionalidad, espiritualidad, respeto, honestidad y moralidad.

¿Os acordáis eso que decía Décimo Junio Juvenal ‘Mens sana in corpore sano?

Pues añadiendo a eso un Alma sana.

Y algo muy pero muy importante…

Ser una persona generosa, capaz de compartir todo esto con alguien a quien se considera tan especial, que lo merece y además lo acepta.

Existen personas que en todo el grueso de su vida serán incapaces de captar este tipo de amor, otras que por momentos tendrán dicha capacidad y podrán disfrutarlo, sentirlo y hacer de ese amor un compañero de vida.

Creo, que esta capacidad se puede adquirir si se pone interés en el aprendizaje sobre el amor, si en cada experiencia amorosa, sea del tipo que sea, la persona observa, aprende y muestra decisión clara de introducir en su vida el amor como motor de felicidad.

Pero…

¡Hay que querer!

Y hay que estar dispuesto a esforzarse por ello, invertir tiempo, ganas, ilusión e incluso fe.

Estoy segura de que este amor plateado lo merece y me encantaría ver a muchas personas lanzándose al vacío para experimentarlo y disfrutarlo.

¿Qué bonito, verdad?

Amor en CUERPO, ALMA, MENTE.

En definitiva una persona que esta en sintonía con el amor más bello al 100%

¿Te animas?

Sigamos con el siguiente tipo de amor, y con este cierro mi lista.

Un amor de matices amarillos-anaranjados-verduzcos transmitiendo sensación de AMOR enfermo, típico entre CUERPOS/MENTES.

Se trata de un  amor enquistado, caducado pero que no ha sido tratado con honores durante el final de sus días y que reaparece transformado, enmohecido y causando todo tipo de problemas.

Es el triste rastro de un amor (posiblemente rojo pasión) o un amor que hubiese podido convertirse casi en plateado, y que fruto del desinterés ha sufrido una mutación y se ha convertido en peligroso, dañino y responsable de actos que la razón o la coherencia no darían por aceptables.

Hablamos de un lazo que unía personas que se quisieron.

Un lazo que debía de haber sido desunido, pero que quizás, por la obstinación de una o ambas de las partes, sigue generando una acción que en la actualidad es lamentable o avergonzante.

Este tipo de amor ya no es tal, sino que se ha convertido en el amor oscuro, la antítesis del amor o lo que algunos entienden por odio.

A su paso, va dejando un rastro de malas experiencias y sensaciones desagradables.

A su paso genera emociones destructivas: rencor, rabia, resentimiento, animadversión o saña.

Si en algún momento sientes este tipo de amor, plantéate que hay algo que rectificar, solucionar y arreglar dentro de ti.

¡De verdad!

Te lo digo con cariño y mi deseo de verte feliz (aunque no te conozca). Si te ves rodeado de este amor amarillento uniéndote a otra persona, dedica un poco de tiempo e interés para hacer que desaparezca.

Si en el pasado ese amor fue rojo pasión, seguro que gracias a él vivisteis gratas y placenteras experiencias.

¡Qué menos que honrarlo como merece y desatar ese lazo con agradecimiento!

Igualmente si durante un tiempo fue un amor iridiscente, precioso, mágico y que te alegró los días con felicidad. Si no se puso todo lo necesario para mantenerlo vivo, hay que aceptar dicha responsabilidad. No creas que en ti no hay rastro de culpa.

En estos casos, ambas partes involucradas son responsables. Hay que saber aceptarlo, y sacar ese lado humano, coherente, racional y respetuoso para tirando cada uno de un lado, deshacer el lazo y desearse felicidad mutua, caminando por senderos paralelos.

Dicen que rectificar es de sabios.

Ya veo que esta entrada se me ha ido un poco de las manos y parece eterna, infinita o interminable pero estoy en la recta final.

Antes de irme, debo darte las gracias por no perder el interés y leerla entera, pero abusando de tu confianza quiero ir un poco más allá y pedirte tu opinión sobre el tema, algún comentario o lo que gustes.

En fin…

¿Seguiremos hablando del amor? ¿Disfrutándolo? ¿Sintiéndolo?

Sin Valorar

Por favor, valora esta entrada

¿Te has encariñado con la tristeza?

¿Te has encariñado con la tristeza?

En la vida vamos pasando por diferentes etapas y momentos.

Vivimos rachas variopintas, fases en las que nos sentimos pletóricos y felices, otras en la que vivimos sosegados, tranquilos, con calma, periodos en los cuales parece que nos persigue la mala suerte, ciclos en los que parece que no vamos a liberarnos de las lágrimas y temporadas en las que tenemos la mente en Babia.

¡Así es la existencia humana!

Se acaba una etapa y empieza otra…

¿Por qué? ¿Para qué? ¿Con qué sentido?

Supongo que con el único objetivo de aprender a vivir.

¿Qué es la vida sino un proceso de conocimiento del entorno y del propio individuo?

Yo creo que en esto que acabo de comentar, somos todos más o menos iguales. No hay nadie que se salve de esos cambiantes y diferentes periodos vitales.

En este caso concreto quiero centrarme en esos espacios de tiempo en los que la tristeza abraza y rodea con sus lánguidos dedos y borra del rostro la sonrisa.

¿Recordáis momentos de esos?

Son verdaderamente amargos y nocivos.

La tristeza entra sutilmente en el corazón, a golpe de suspiro desconsolado.

Las pequeñas decepciones que sentimos la alimentan como si de un caldo gallego se tratase y las noticias menos agradables la hacen crecer a buen ritmo, tanto a lo ancho como a lo alto, como si de un bebé de cinco meses se tratase.

Posiblemente, la sensación sea que no se percibe la paz en el propio interior, que la armonía se ha escapado sin avisar o que parece que sobre la espalda ha aparecido súbitamente una mochila llena de piedras pesadas que no se sabe por qué hay que cargar.

En esos momentos la visión se nubla y no parece posible ver todo aquello que antes nos parecía maravilloso y servía para alegrarnos cada mañana y motivarnos a enfrentar el día con entusiasmo y felicidad.

Pero…

Si el otro día el corazón palpitaba a ritmo de canción del verano, alegre y rumboso…

¿Qué ha pasado?

Mi amiga Mihaela (Mica, para los que la queremos) ha aceptado colaborar conmigo en esta entrada para enriquecerla un poco y aportar su visión de lo que es la tristeza.

Ella dice que a la tristeza la vestiría de color gris, y la transformaría en una gran nube de ese color que avanza sigilosa hacia ti y te envuelve. La gran nube gris consigue desfigurar el gesto de quien cubre, de tal manera que el rostro se transforma y hace que la melancolía que emana sea percibida de inmediato por quien está cerca.

Además, tal y como pasa con los nubarrones oscuros que terminan originando lluvia intensa, de los ojos velados por la nube brotarán lágrimas de desconsuelo.

¡No hay nada malo en llorar un ratito!

El llanto nos trae desahogo, y nos protege para que esa aflicción no haga su casa en nuestro cuerpo, deteriorándonos interiormente y creando alguna dolencia molesta.

Para Mica, esas lágrimas y las emociones que la acompañan agotan físicamente, y nos llevan a la desgana, a la apatía y a una fatiga que obliga a descansar. Descanso necesario para poder coger fuerzas que animen y empujen a volver a la normalidad.

Asimismo, antes de la puesta en marcha para el retorno a la armonía se puede disfrutar del arco iris, que suele manifestarse tras una gran tormenta.

¡Cuando las emociones se remueven, también salen pensamientos positivos y agradables!

Nada es totalmente malo, negro o negativo, siempre hay trazas de luz entre la oscuridad.

Llegado el momento en el que hemos tomado la decisión de deshacernos de esa agotadora y soporífera tristeza, sólo queda ponerse en activo e intentar salir de la nube para volver a sonreír, ya que la vida no está para pasársela pegada a un kleneex y coleccionando lágrimas.

Si hay que elegir, casi mejor hacernos coleccionistas de sonrisas.

¿No?

Cada historia personal es una sucesión de buenos y malos momentos, en los que se aprende de lo sentido y vivido.

En ocasiones (quizá más de las que parece) sufrimos por meras tonterías, a veces incluso sin saber muy bien el por qué o la razón que nos ha arrastrado a una sensación de vacío e incluso infelicidad.

¿Eres o no eres feliz?

¿No eres feliz?

¿Qué te lo impide?

En vez de caer en el desconsuelo o la depresión, hay que cambiar la actitud y buscar en el baúl de tus recuerdos “cercanos y lejanos” qué cosas te hacen sentir alegre: practicar algún deporte, salir de cañas con l@s amig@s, comerte un helado de leche merengada, reírte a carcajadas mientras ves una comedia disparatada en el cine, llenarte los ojos de colores mientras ves un jardín repleto de flores, tejer una bufanda de rayas, hacer una excursión a la playa para pasear por su orilla, liarte entre fogones y hacer una rica tarta de chocolate con la que obsequiar a tu prima-hermana por su cumpleaños…

Hay tantas, tantísimas cosas que tienen el poder de aliviar nuestra alma y activar los músculos del rostro para que empiecen a esbozar una sonrisa, que lo absurdo es encariñarse con esa mascota invisible que pretende quedarse a vivir a nuestro regazo y que se llama tristeza.

Lo cierto es que hay ocasiones en las que cuesta despegarse la tristeza, y se corre el peligro de quedar atrapado en los tentáculos de una depresión absorbente y adictiva.

¡Alerta máxima!

¡Mandemos señales de alarma a nuestra cabecita!

Pelearse con la depresión es reto complicado, desafío peliagudo y requiere que estés dispuest@ a enfundarte los guantes de boxeo y lances tus mejores Cross, Uppercut o una serie de ganchos de los de toda la vida al aire para despegarte del bicho (todo esto es en sentido figurado, eh??)

Y…

¿Cómo disparamos estos golpes maestros?

Pues tenemos todas las armas en nuestro interior.

Lo primero es grabarnos unos pensamientos de manera que queden inalterables en nuestra mente:

¡Puedo ser feliz! – ¡Soy capaz de sentir la felicidad acariciando mi cara! – ¡Me lo merezco!

Después reconocer que no es tu mejor momento personal pero que cualquier pena, problema o circunstancia es pasajera y sólo requiere de tiempo para su resolución.

El siguiente paso valorar todo lo que tienes a mano para ayudarte: amig@s, padres, herman@s, hij@s, familiares algo más lejanos e incluso profesionales del sector médico o psicológico. Con todos ellos puedes ponerte en marcha, te van a ayudar cada uno dentro de sus posibilidades.

Puede darse el caso que toques alguna puerta y no se abra, porque no todas las personas se lanzan generosas a ayudar al resto pero NO te desmotives, no uses esa circunstancia como freno para tu evolución.

El mundo está lleno de angelitos disfrazados de personas que tienden la mano fácilmente, agarra una de éstas manos e impúlsate. Verás que para cada problema, hay por lo menos una solución.

Pero por favor, no seas absolutamente negativ@, no cierres tus oídos, ni te niegues a valorar los consejos que recibes como si se tratasen de paralelos lanzados por Rafa Nadal en tu contra. Antes de ver dificultades al camino que te puede llevar a solucionar el problema “analízalo al detalle y estúdialo con tus cinco sentidos”.

La mayoría de las veces puede resultar difícil cambiar la actitud de victima por otra de lucha, ya que no se está en el mejor momento psicológico e inseguridad, miedo y una autoestima perjudicada no son el mejor punto de partida para el combate, pero… según se empieza la batalla el nivel de energía para luchar se va recargando con el tesón, la perseverancia, la obstinación y el deseo de volver a sentirse bien.

¡Vaaaaaaamosssssss!

Sin Valorar

Por favor, valora esta entrada

Mi primer Liebster Awards

Mi primer Liebster Awards

¡Hola!

Saludos desde este lado del blog.

Esta entrada está motivada por un bonito y agradable gesto brindado por Evangelina en su blog:  Blomolon

En ese bonito y cuidado blog, su redactora comparte multitud de información tremendamente útil. Puedes descargar mensajes, plantillas, calendarios divinos, botones para tu blog, incluso seguir alguno de su cursos o tutoriales.

¡Pásate y verás!

El pasado 22 de febrero recibí esta grata sorpresa a través de un mensaje en Bloguers.net enviado por la propia bloguera en el que me indicaba que en Blomolon había nominado a El Blog de Ángela para un Liebster Awards.

Por supuesto que quedé sorprendida, perpleja y eternamente agradecida.

Es cierto que llevo muy poco tiempo en la comunidad Bloguers.net, y casi no había dado tiempo a sus componentes a conocer mi espacio y mucho menos a mí. Por tanto pensar en merecer tal reconocimiento estaba totalmente fuera de mis pensamientos.

Decir que estoy agradecida y contenta es quedarse muy corta.

Para mí es tremendamente gratificante recibir visitas en mi blog y motivo de entusiasmo cuando estos visitantes dejan un comentario o un me gusta. Eso dice mucho de ellos. Se han tomado la molestia de leer tus pensamientos u opiniones, han pensado sobre ello y además  quieren dejarte un guiño con sus palabras para que veas que esa comunicación que lanzaste al vacío no se ha cerrado totalmente.

Mil gracias a Evangelina, y misma cantidad de agradecimiento a esos turistas on line. 🙂

Llegó el momento de enfrentarme a las 11 preguntas de rigor:

1- ¿Qué te animó a crear un blog?

Voy a ser muy sincera al contestar esto. La razón que tuve para crear mi primer blog (que era privado) era escribir mis pensamientos y dudas existenciales, teorías extrañas o estrambóticas que surgían en mi cabecita loca.

Pasado ese primer impulso y motivado por el cierre del espacio de msn donde tenía alojado mí blog y su exportación a wordpress, mi motivación cambió radicalmente. Mi gran motivo para escribir un blog (y ya público) era dejarme un regalo para cuando yo fuese viejecita y quizá pudiese ser fruto de las redes del Alzheimer. Quería que cuando tuviese mis 90 años pudiese echar la vista atrás con un documento escrito al detalle por mí y en el cual pudiese encontrar una colección de mis pensamientos, de mis viajes, en definitiva de mí misma: experiencias, fotos, cosas que me hacían feliz, cosas que me cambiaron la vida, etc, etc…

Si un día llego a no saber quién soy, puedo leer este blog y lo averiguaré…

2- Tres cosas positivas o experiencias que hayas descubierto gracias a tu blog

La primera cosa positiva, descubrir que escribir una entrada dejando salir al subconsciente, es mucho más efectivo para recuperar el norte que ir al terapeuta durante tres meses seguidos.

La segunda, servir de ayuda a otras personas. Eso es tremendamente positivo, es un regalo divino.

Tercera, encontrar a gente maravillosa que deja mensajes, comentarios y con la que puedes llegar a tener una amistad cibernética.

3-  Si tuvieras que dar un consejo a alguien que empieza, sería…

Déjate llevar, sigue ese impulso que en tu interior te hizo plantearte tener un blog y hazlo realidad.

4- ¿Te has planteado escribir un blog con una temática completamente diferente?

A veces me planteo ampliar el contenido pero no cambiar la temática de raíz. Sino mi objetivo ya no se cumpliría.

5- ¿Planeas los contenidos sobre lo que escribes o te dejas llevar por la inspiración?

Realmente no lo planeo, surge de forma espontánea por algo que sucede un día cualquiera. Luego, esa idea que brota va tomando forma en los días siguientes, hasta terminar siendo una entrada, con la que comunicarme con el resto del mundo o sólo con la intención de sacar algo de mi interior.

6- ¿Hay algún tema en tu blog que sea tu favorito? Dame alguna razón.

Mis temas favoritos son los que denomino EVOLUCIONES, con estas entradas he conseguido superar muchos contratiempos, problemas y mejorar mi autoestima. Para mí han sido muy útiles.

7- ¿Hay alguna red social que te guste especialmente para promocionar tu contenido?

Pues todas las redes sociales me gustan, aunque a veces tienen un lado oscuro.

Si son cosas muy personales, me gusta Facebook porque en ella tengo un círculo pequeño de personas. Si quiero compartir algo muy visual, Instagram y si me interesa colgar cosas del blog, pues Twitter.

8- Viajar, Cocinar, Cantar, Leer o Escribir escoge dos y ¿por qué?

Pues muy claramente:

  • Viajar, porque te lleva a descubrir, aprender, experimentar, sentir, crecer, temer, superar, disfrutar….
  • Escribir, porque te permite comunicar, expresar, compartir, explicar, exponer, transmitir…

9- Un Consejo, Truco ó Tip que trates sobre alguna temática en tu Blog ó sea de tu Interés

Un consejo: “Fidelidad a uno mismo: SIEMPRE”

Aunque primero tengas que conocerte un poco más 🙂

10- ¿Tienes algún proyecto nuevo para tu blog que ya puedas compartir?

Quiero empezar a compartir en el blog mis progresos con los estudios de japonés que realizo. Algo de lo que aún no he comentado nada en el mismo.

11-  Espero que sigas actualizando más tu Blog, ¿Qué más traerás en él?

Como pienso seguir escribiendo durante décadas, seguro que actualizaré el blog pero será a medio o largo plazo ya que la última actualización ha sido a principio del 2017.

Ahora voy a las nominaciones para los Blogs que me gustan y que creo merecen una distinción como ésta:

1.- La Chica del Té

2.- Esperinola

3.- Buscando sitios chulos

4.- Blog de arte y moda / Anallasa

5.- Temas de alto interés

No es por echarme flores pero he decidido muy bien.

Estos cinco nominados son blogs que lo merecen porque tienen un contenido interesante, útil, ameno y entretenido.

¿Qué más se puede pedir?

No lo dudes y entra a disfrutar de ellos.

Muchas felicidades a sus reporteros y aquí podrán ver las reglas de los Liebster Awards

¡Enhorabuena!

Aquí dejo las 11 preguntas que deben responder en su futura entrada:

1.- ¿Cuál fue el motivo inicial de crear tu primer blog?

2.- ¿Por qué te gusta comunicar con el mundo a través de este sistema?

3.- ¿Qué consejo darías a alguien que se está planteando crear un blog?

4.- ¿Qué tipo de contenido tienen los blogs que sigues?

5.- ¿Hay alguna entrada de tu blog de la que te sientes verdaderamente orgullos@?

6.- ¿Tienes algún reto especial de cara al futuro, para tu blog?

7.- Si tuvieses que dejar de ser una persona y tu existencia cambiase a ser del reino animal ¿Qué animal elegirías ser?

8.- Si por alguna razón pudieses elegir un súper-poder como los superhéroes ¿Cuál te gustaría tener?

9.- ¿Puedes compartir tu canción favorita y por qué motivo es tan especial para ti?

10.- Dedica unos cuantos renglones a explicar que te gustaría cambiar de este mundo y cómo debería conseguirse ese cambio.

11.- ¿Tienes prevista cual será tu próxima aportación a tu blog? ¿Alguna idea del contenido?

Si, en algún caso quieres cambiar alguna de las preguntas por otra de tu elección, por mi no hay problema, cualquier cosa que quieras compartir es adecuada y perfecta.

Muchas gracias 🙂

 

 

Sin Valorar

Por favor, valora esta entrada