¡No hay que dejarse ninguna fecha importante por festejar!

Esos días deben de ser alegres y especiales, acompañados de cariño, amor y felicidad.

En este caso tocaba celebrar nuestro tercer aniversario de boda y para la ocasión, Abel y yo, pudimos homenajearnos con una visita al nuevo restaurante de Diego Guerrero “DSTAgE para probar su propuesta gastronómica más actual.

Por mi parte ya tuve un primer encuentro muy agradable con sus creaciones en El Club Allard, el pasado octubre de 2013, en una de nuestras interesantes comida de Hermanas (días especiales en los que coincide que mi hermana Silvia y yo no trabajamos por la tarde, y podemos dedicarnos a conocer un poco más de la gastronomía Madrileña), antes que dicho chef colgara su chaquetilla/delantal en este restaurante.

En fin…

Pusimos la dirección en el Navegador: C/ Regueros nº 8 (28004 – Madrid) y en unos 40 minutos estábamos buscando aparcamiento para el coche. Aunque dicho así parece algo complicado, a mediados de agosto el centro de Madrid está llenito de huecos para aparcar.

– ¡Fantástico! ¡Qué suerte!

Porque supongo que en otras fechas…es probable que sea mejor buscar un parking por las inmediaciones.

Avanzamos tranquilamente por la calle indicada y:

– ¡Ostras! ¿Es este?

– ¡Pues no pone nada en la puerta! Pero yo diría que si…

– Pues echa un vistazo

DSTAgE

– Si, si, es éste el local. Casi nos lo pasamos, ¡Jejejeje!

16 de Agosto a las 14.30 horas:

Celebrando el 3º Aniversario de Boda.

Fuimos recibidos por una señorita muy amable y educada que nos invitó a ocupar un sitio cerca de la barra para empezar a tomar un aperitivo.

Nuestra mesa

Os dejo unos pequeños detalles de la zona del Bar:

Barra DSTAgE

Barra DSTAgE

Rinconcito

Rinconcito

Otro rinconcito

Otro rinconcito

Mientras te encuentras en esta zona puedes tomar lo que te apetezca para acompañar a los aperitivos que serán los primeros pasos de la experiencia. En mi caso opté por un cóctel fresco y dulce que se ofreció a traerme un muy amable camarero. ¡Muy rico por cierto!

Ángela cóctel

Durante ese compás de espera en el que Abel y yo charlábamos y disfrutábamos de nuestras bebidas nos informaron de las opciones posibles: Un menú corto y otro algo más extenso cotizados en 88 y 118€.

Nuestra respuesta fue:

– Hemos venido a jugar así que juguemos con el menú más largo. 🙂

En un par de minutos, nuestro primer aperitivo:

“Cañita helada con anchoa y aceituna”

Cañita Helada con Anchoa y Aceituna

Buena propuesta para empezar a relajarte, sentirte cómod@ y tener un primer contacto agradable, fácil de degustar y además muy muy veraniego: crujiente, salado, fresco…

¡Qué mejor que una cañita para sentirte a las mil maravillas! ¡Hmmmm!

Ya no hay marcha atrás, el paladar está a ralentí y llega el segundo aperitivo:

“Marisco del día: Zamburiña Bloody”

Zamburiña Bloody

Una presentación totalmente adecuada para un par de zamburiñas que parecen salidas directamente del barco pesquero y dispuestas en tu mesa todavía rodeadas por una ligera bruma matinal.

¡Ah! Que no estamos en el puerto de Vigo, vaya….jajajaja!!!

Reconozco que a mí las zamburiñas me encantan, y por tanto no soy objetiva, pero da un poco igual porque resumiendo “hay que probarlas”.

Una vez terminado este tercio, toca pasar a la cocina, donde el propio chef, que se encuentra dentro de la misma trabajando junto con sus demás empleados, te ofrece:

“Sandwich de Sandía Helada”

Sandwich de Sandia Helada

¡Qué ricooooo! Al verlo se me iluminó la cara porque ya lo había probado en el menú Seducción del Club Allard y me encantó su frescor, la textura y ese leve toque picante.

En esta ocasión muy bien acompañado con una Chelada Mexicana, una bebida refrescante compuesta por cerveza, limón y sal, que le viene al pelo.

Terminada esta segunda etapa en la mismísima cocina, se nos invitó a ocupar una mesa y así seguir disfrutando del menú. Nuestro espacio estaría muy cerquita, con vistas al patio interior a un lado y la cocina al otro. Me gustó mucho porque pudimos seguir viendo el ajetreo de los cocineros con la preparación de los platos y a la vez beneficiarnos de una muy grata luz natural.

Patio Interior

Detalle del patio interior

Otro detalle del patio interior

Otro detalle del patio interior

La mesa amplia, redonda, de madera, muy sencilla, sin mantel y sin adornos, al igual que la silla cómoda pero sin más excentricidades. El protagonismo lo tomarían los platos…nada más y nada menos que 10 y para concluir 3 postres.

Con todo el corazón

Con todo el corazón

Una bonita presentación, un concepto romántico y que intuyo va acompañado de la intención de transmitir que con la propuesta gastronómica se nos entrega parte de la esencia como chef del propio Diego Guerrero.

Fuera aparte de este simbolismo, que quizá no deja de ser nada más que fruto de mi imaginación, en este blanco corazón hay cabida para hígado de pichón envuelto en remolacha.

Mochi de huitlacoche

Mochi de Huitlacoche

Se trata de una fusión entre la tradición culinaria japonesa, con la elección del Mochi (pastelito de arroz con origen en el país del sol naciente) y la mejicana al utilizar el huitlacoche (un hongo parásito del maíz muy apreciado y utilizado en México).

La textura es un tanto extraña: blanda, gomosa, parecida al chicle, y el sabor es contundente, fuerte, enérgico. Todo un reto para algunos paladares.

En nuestra mesa tuvo un resultado contradictorio, por parte de mi marido recibió alabanzas y en mi caso debo reconocer que no entendí el concepto, es posible que me falte algún sabor que armonice la composición.

Ensalada de encurtidos

Ensalada de encurtidos

Con este plato creo que se da un giro rotundo y se posiciona al comensal en sabores más tradicionales, fáciles de interpretar retomando la sensación de frescor tan agradable que se había sentido con propuestas anteriores.

Mucho colorido y texturas varias que otorgan dinamismo y versatilidad a su degustación.

Torrija de pan tumaca

Torrija de pan tumaca

Tradición versionada tanto para el ojo como para el paladar, acompañada de una sardina ahumada que completaba este cuadro tan apetitoso. En boca todavía más elegante y sutil…te quedas con ganas de repetir.

Ravioli de alubias de Tolosa

Antes de dejaros la instantánea pedir mil disculpas por un gran clásico de mis reportajes gastronómicos: la glotonería que hace que antes o después me coma un plato sin hacerle la pertinente foto. Tuve que coger prestada la ración de Abel, que todavía tenía un par de detalles.

Ravioli de alubias de Tolosa

Como solución inicial había pensado en hacer un resultón fotomontaje con Photoshop pero…que mejor honra al propio plato que ver esa gran capacidad de seducción que por un momento me hizo dejarme llevar por el irrefrenable deseo de probarlo.

¿Hace falta que os diga que estaba delicioso???

Huevo con pan y panceta sobre crema ligera de patata

Huevo con pan y panceta sobre crema ligera de patata

Menos mal que con el patinazo anterior estaba concienciada a no volver a caer en la tentación porque llegados a este punto hubiese sido muy fácil.

Se trata de un clásico del chef y se nota que tiene cogida la justa medida a todos los componentes del plato, dando un resultado muy agradable, rico y gustoso.

Cococha de bacalao al pil-pil

Cococha de bacalao al pil-pil

Ya lo he compartido en otras entradas, a mi el bacalao “como me lo pongan” me encanta pero en esta ocasión estaba un poco desesperanzada porque justo la cococha no es mi fuerte. Esa textura gelatinosa…suele desagradarme.

Pues en esta ocasión: NO, no sólo no era desagradable sino que en su conjunto terminó siendo mi plato preferido.

Me gusta mucho rectificarme a mí misma en cuanto a mis gustos, y descubrir que algo que me hacia poner caras raras ahora me hace decir: ¡Hmmmmm!

Estructuras blandas y crujientes de la ternera

Estructuras blandas y crujientes de la ternera

Con este plato la responsable de sala que nos estuvo atendiendo durante la comida, nos propuso probarlo primero y con posterioridad explicarnos su composición.

Manos a la obra: un aroma muy agradable que dejaba intuir los sabores que iban a destacar y una textura similar al tocino en la parte inferior. A mi me trajo recuerdos del pan pringado en el tocino que echaba mi madre al cocido (cuando yo era pequeña) y que me pirraba.

Una vez terminada la última miguita vendría la respuesta correcta.

– No, no es tocino. ¡Son tendones!

– ¡Pero si a mí no me gustan los tendones! Vaya, vaya…una segunda rectificación en gustos porque ahora ha quedado comprobado que SI me gustan los tendones.

¡Jajajajaja!

Bonito del norte con marinada coreana

Bonito del norte con marinada coreana

Otra creación espectacular, con un toque ligeramente picante, acompañado por unos mini jalapeños y esas hebras que parecen azafrán pero que no lo son (ahora no recuerdo el nombre que nos dijeron).

Jugoso, sabroso, delicioso…menuda fusión!!

Pichón a la brasa con mole trufado

Pichón a la brasa con mole trufado

Con este plato terminamos el tercio volviendo a la carne, en este caso Pichón, con un punto de cocción perfecto y que se encontraba rodeado de una salsa que le hacía brillar aún más.

Aunque en mi escalera de valores, los pescados presentados se encuentran situados unos cuantos escalones por encima, las estructuras y el pichón son dignos merecedores de todos mis respetos y mi admiración.

Es el momento de entrar en la fase dulce de la experiencia y mí favorita: LOS POSTRES.

De siempre he sido muy golosa y una gran comida debe terminan con por lo menos un delicioso postre que ponga el broche perfecto a la sobremesa.

Como ya adelanté antes, serían 3 los broches:

El bosque

El bosque

Este postre es una versión de su sobradamente conocida “Pecera” y que para mí es una preciosa creación.

En esta ocasión, es una escena del bosque y no del mar, pero igualmente todos los componentes de dicha escena son comestibles y además están riquísimos.

Es posible que para algún comensal el plato tenga un aspecto infantil y eso le condicione para valorarlo injustamente, pero para mí es una muestra de ternura y del niño que todos llevamos dentro (o deberíamos).

Palomitas de maíz con tocino de cielo y fresas

Palomitas de maíz con tocino de cielo y fresas

Propuesta muy versátil: fresca, dulce, salada, con sus detalles crujiente. Un toque de fruta que se agradece…

Rico, rico.

Madre mía llevamos la friolera de 15 degustaciones y hay que dejar sitio para la última:

Ajo morao

Ajo morao

Sorprendente (no quiero adelantar nada más) el sabor del ajo morao que sirve para poner punto final al menú.

A mí me hace falta una infusión para armonizarlo todo y terminar la propuesta gastronómica de Diego Guerrero con el cuerpo feliz.

Mi te

El regalo que nos hemos hecho para celebrar nuestro tercer aniversario de boda ha estado a la altura de la ocasión.

Muchas gracias al equipo completo de DSTAgE

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Volveremos…

Foto final